Protestas en la Casa de Moneda

Hugo Alconada Mon
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29 de junio de 2012  

Entre amenazas de despidos generalizados, denuncias de "listas negras" y discriminación, y la supuesta contratación de amigos y familiares con salarios altos, el personal de la Casa de Moneda se enfrentó ayer con Katya Daura, la titular del organismo que continúa afectado por un paro por tiempo indeterminado.

El cruce de Daura con los empleados ocurrió cuando la funcionaria se presentó junto al director Carlos Maina en el playón del organismo y cosechó una larga lista de reclamos, entre abucheos dedicados al gerente de Producción, Enrique Saliva, también presente, y el ruido de los bombos de los trabajadores nucleados en el ingreso al edificio.

El reclamo central de los empleados es obtener un aumento salarial del 30% por el manejo de valores, lo que fue rechazado por Daura, tras invocar que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó un decreto que se lo impide, pero que se evaluaba cómo incorporarlo a los sueldos "por otros medios".

Funcionaria de extrema confianza del vicepresidente Amado Boudou, Daura señala por lo bajo a otros funcionarios del Gobierno por los problemas que afronta en el organismo. En particular, centra sus comentarios en el secretario de Hacienda -y ex titular de la propia Casa de Moneda-, Juan Carlos Pezoa.

Amigos y familiares

La protesta de los trabajadores, sin embargo, tomó fuerza ante ciertas acciones de Daura, que amenazó con "llevarse puesto a todos" los empleados con contrato y que tenía "línea directa" con Boudou para hacerlo, según relataron a LA NACION empleados del organismo, que detallaron el envío de cartas documentos y telegramas "amenazadores".

Los trabajadores también denunciaron la irrupción, anteayer, de policías dentro de las instalaciones y la aplicación de "listas negras" para vetar el ingreso al comedor de los que participan en la huelga. También, algunas contrataciones polémicas, como las de una amiga "del country" de Pilar de Daura, otra de su infancia en Misiones, sobrinos, un chofer y secretarias que cuidan a sus hijos, entre otras personas, con salarios de categorías altas.

Las objeciones de los trabajadores sobre Daura, quien resultó decisiva para que la ex Ciccone, ya liderada por Alejandro Vandenbroele, imprima al menos $ 41.000 millones, también abarcan planteos sobre automóviles de alta gama, camionetas y el nuevo servicio de catering en el comedor, entre otros.

El paro complicó, a su vez, la impresión en la ex Ciccone, que requiere el envío de insumos desde la Casa de Moneda, así como los controles sobre los billetes que arribaron desde Brasil. "Pusieron a trabajar a empleadas administrativas y a gente del área de Recursos Humanos para que revisen esos billetes, sin saber si son buenos o malos", afirmó uno de los operarios consultados, que pidió reservar su nombre por temor a represalias laborales.

La protesta de los trabajadores, que se prolongó durante horas bajo la lluvia sobre la avenida Antártida Argentina del puerto, incluyó bombos, banderas, pirotecnia y pancartas. Pregonaban "¡Basta!" y "Vamos a defender nuestros derechos y pelear por un salario justo".

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