Puerta se negó a volver a la Casa Rosada

Dejó la jefatura provisional del Senado porque consideró desprolijo reasumir la presidencia y decidió delegar el cargo
(0)
31 de diciembre de 2001  

Ramón Puerta atendió el teléfono pasadas las 22 de ayer. Era Adolfo Rodríguez Saá, que le avisaba su decisión indeclinable de renunciar a la presidencia de la Nación y le advertía al jefe provisional del Senado que debía reasumir el Poder Ejecutivo. "Mirá, hermano, yo no me voy a hacer cargo de esto. Ni siquiera voy a conducir la Asamblea Legislativa. Yo también me voy. Me dejaste sin espacio político", le respondió, enfurecido.

La decisión de Puerta fue casi tan intempestiva como la de Rodríguez Saá, según confirmaron sus allegados más íntimos. Se sintió traicionado por el ex gobernador de San Luis, a quien había impulsado con fervor para ocupar la presidencia, hace poco más de una semana.

Durante la frustrada reunión de los gobernadores peronistas en Chapadmalal, Rodríguez Saá había amenazado con dejar el cargo. Puerta creyó en ese momento que era sólo una amenaza. El se había encargado de hablar con todos los gobernadores el día anterior y creía que el gobierno interino tenía un margen de apoyo partidario para presentar un plan económico creíble.

Cuando la noticia se confirmó, el misionero -que estaba en un campo de su provincia- decidió llamar inmediatamente a Eduardo Camaño, peronista bonaerense que maneja la Cámara de Diputados. "Vas a tener que asumir vos y convocar la Asamblea, yo no puedo aceptar", le avisó.

Para que esto ocurriera, Puerta debió renunciar a la presidencia provisional del Senado, el puesto por el que peleó durante más de un mes, tras las elecciones que ganó el PJ, en octubre último. Ese lugar será ocupado ahora por el cordobés Juan Carlos Maqueda, vicepresidente del cuerpo.

"Cuando a las 22 me llamó Rodríguez Saá y me notificó de su renuncia, inmediatamente me comuniqué con el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, y le informé que por línea sucesoria le correspondía a él hacerse cargo provisionalmente de la presidencia, ya que yo no me sentía en condiciones de hacerlo", señaló Puerta desde Misiones.

"Puñal bajo el poncho"

En declaraciones a LA NACION, indicó que sería "desprolijo" volver a asumir el Poder Ejecutivo, y que era preferible dejar esa responsabilidad a un representante de una provincia grande. "Ahora hace falta buscar un gobierno con un sustento distinto, sin un "puñal bajo el poncho", porque hay que pedir disculpas a la gente por esto", agregó.

En caso de que Camaño hubiera rechazado esa responsabilidad le habría correspondido al titular de la Corte Suprema, Julio Nazareno, encargarse de la presidencia.

Todavía no había hablado al país Rodríguez Saá cuando Camaño aceptó llevar adelante la transición.

Puerta, en tanto, se había comunicado con los jefes de todas las fuerzas de seguridad y del Ejército para pedirles que estuvieran alerta ante la posibilidad de que se produjeran disturbios sociales en los próximos días. Les facilitó las señas de Camaño, para que recolectaran instrucciones.

Esta madrugada, Camaño anunció que para el lunes 1°, a las 14, o el martes 2, a la misma hora, convocará la Asamblea Legislativa que debe elegir al nuevo presidente.

"Si la gente quiere hacer un cacerolazo, que lo haga en la puerta de su casa. Es necesario que se le dé una oportunidad a la clase política para poder resolver esta crisis", reclamó Camaño.

Conforme a la ley de acefalía, el jefe de Diputados tiene el deber de convocar a las Cámaras del Congreso para que se reúnan en Asamblea y, por mayoría absoluta de votos, elijan quién se encargará del Poder Ejecutivo. Esa elección solamente podrá recaer sobre un diputado nacional, un senador nacional o un gobernador de provincia.

Pero también es posible que el Congreso, actuando ambas cámaras por separado, modifique la ley de acefalía, disponiendo que corresponde acudir a la voluntad popular para la designación de una nueva fórmula presidencial.

Lo único que está claro es que en 15 días el país habrá tenido cinco presidentes, algo jamás imaginado.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.