Quedan por definir tres ministerios

Son los de Defensa, Relaciones Exteriores y Justicia; lo decide con sus íntimos en Santa Cruz
Gustavo Ybarra
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17 de mayo de 2003  

RIO GALLEGOS.– A poco más de una semana de asumir la presidencia de la Nación, Néstor Kirchner no terminó de definir el gabinete que lo acompañará en el desafío de gobernar la Argentina que deberá afrontar a partir del próximo 25.

En la soledad de la residencia de los gobernadores santacruceños y en las charlas que mantiene con sus más íntimos colaboradores siempre lo asaltan las mismas dudas: a quién designar en las carteras de Defensa, de Relaciones Exteriores y de Justicia.

Kirchner sabe que son áreas clave de su futuro gobierno y no termina de definirse aún sobre quiénes serían las mejores personas para llevar adelante los lineamientos que le quiere imprimir a esos ministerios que, ya advirtió, serán diametralmente opuestos a los que mantuvieron las administraciones que lo precedieron, en particular las encabezadas por Carlos Menem.

"Más que los nombres lo que se discute es el tipo de ministerios que queremos", afirmó a LA NACION uno de los hombres de confianza del todavía gobernador de Santa Cruz, como para dar un ejemplo de las dudas que mantiene el presidente electo en estos momentos de definición.

Ayer, Kirchner se pasó el día encerrado en la Casa de Gobierno local con el vicepresidente de la Legislatura santacruceña y su reemplazante al frente del Poder Ejecutivo provincial a partir del 25 de mayo, Héctor Icazuriaga, y el diputado nacional Sergio Acevedo, a quien se menciona como el candidato con mayores posibilidades de competir por la gobernación en septiembre próximo.

Sólo abandonó su despacho del edificio de una sola planta, pintado de un prolijo rosa oscuro, para almorzar con su familia, dormir una siesta de dos horas y encabezar una conferencia de prensa que intentó limitar a temas "exclusivamente locales", como anunció su gente de prensa, aunque finalmente terminó respondiendo todas las preguntas que se le formularon, incluso las relacionadas con la integración de su gabinete.

"No debe haber un solo hombre, en ningún lado, que pueda decir que le ofrecí un cargo", afirmó Kirchner, para relativizar las versiones sobre el hipotético primer equipo de ministros que lo acompañaría y, en particular, el rumor acerca de que el frepasista Daniel Filmus habría sido tentado para ocupar la cartera de Educación.

Otro de los pasajes fuertes de la conferencia fue cuando respondió en duros términos a las declaraciones de la líder de ARI, Elisa Carrió, quien le advirtió que deberá administrar el país de forma distinta de como lo hizo en Santa Cruz, provincia que calificó de "feudo" (de lo que se informa por separado).

Pero más allá de las desmentidas, lo concreto es que la mayoría de los nombres que circulan en los medios son los que tiene en carpeta el presidente electo.

De hecho, las fuentes consultadas por LA NACION -muy reacias a brindar detalles- dieron claras señales de que ya hay un grupo de nombres que tiene asegurada su presencia en el acto de jura de ministros, el próximo día 26, salvo un cambio de último momento, una conducta muy común en el carácter de Kirchner.

Son los casos de Alberto Fernández (Jefatura de Gabinete), Ginés González García (Salud) y Aníbal Fernández (Trabajo).

En algunas secretarías importantes son favoritos Daniel Varizat (en la SIDE), Daniel Cameron (en Energía), y Julio de Vido (al frente de Obras Públicas), aunque esta área podría convertirse en ministerio, dada la importancia que Kirchner quiere dar a los emprendimientos de infraestructura pública (escuelas, hospitales y viviendas) como método para combatir el desempleo.

También hay casos en los que el nombre está definido, aunque la duda está centrada en la oportunidad del nombramiento.

Así, por ejemplo, Kirchner sabe que su hermana Alicia encabezará en algún momento el manejo del área social de su futuro gobierno. Pero todavía no definió cuándo jugar lo que considera una de sus apuestas más fuertes: demostrar que se puede nombrar a un familiar en el gobierno por su capacidad y no por el simple hecho de portar apellido.

Duda familiar

La duda que asalta al ex candidato del Frente para la Victoria es si Alicia Kirchner, actual ministra de Asuntos Sociales de Santa Cruz, jurará con su primer gabinete o si postergará ese momento hasta diciembre, cuando pretende renovar a su equipo de colaboradores en consonancia con la fecha en que debería haber finalizado su mandato Fernando de la Rúa y que marcará el inicio de sus cuatro años de gobierno tal como lo establece la Constitución nacional.

Pero hay áreas que mantienen a Kirchner desvelado y que son, hoy por hoy, la causa de la demora en anunciar a su equipo de colaboradores hasta el lunes o martes próximos.

La más dura de las encrucijadas, según admitieron hombres de confianza de Kirchner, es la cartera de Defensa.

Anteayer circuló el nombre del radical Angel Tello como uno de los extrapartidarios que serían convocados por el santacruceño a su gobierno.

Pero, en realidad, en la oficina de la Casa de Gobierno local -a la que sólo accedieron ayer Icazuriaga y Acevedo- se llegó a especular con la posibilidad de eliminar el ministerio.

"Es una de las tantas posibilidades que se manejan sobre el área", confió un "lupinero", nombre que define a los incondicionales de Kirchner, a quien apodan Lupín desde su juventud por su parecido con un personaje de historieta.

La idea que sustenta esa opción, agregó la fuente, es inyectar los $ 300 millones que insume la cartera de Defensa al presupuesto de las tres fuerzas armadas, que pasarían a depender directamente del presidente.

Otra área sensible que mantiene desvelado a Kirchner es la Cancillería. Los nombres en danza son varios: se habla de Juan Pablo Lohlé, de José Octavio Bordón y de Martín Redrado. Pero en realidad Kirchner aún no definió cuál de todos podría cumplir mejor con lo que caracterizará su política exterior: "Basta de relaciones carnales" con los EE.UU. y fortalecer el Mercosur como paso previo a una integración de toda América del Sur para enfrentar "con una voz más fortalecida" la cristalización del ALCA.

Sin embargo, las fuentes consultadas por LA NACION dieron una señal que podría leerse como una inminente definición del candidato a ocupar el Palacio San Martín: "Lohlé estuvo con Kirchner desde que se formó el grupo Calafate", recordaron en los pasillos de la casa de gobierno local.

Por último, el presidente electo todavía no definió con quién se quedará para ocupar el Ministerio de Justicia. Todas las versiones apuntan a Rafael Bielsa, pero la designación está en una virtual tregua ante el debate que en la corta campaña para el frustrado ballottage se abrió sobre el futuro de la Corte Suprema de Justicia y la declaración de constitucionalidad o no que debe definir el máximo tribunal sobre las leyes de punto final y obediencia debida.

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