Quedan potenciales reclamos por más de 6151 millones de dólares

Es el valor de los títulos que no entraron en el canje y que no forman parte de la causa Griesa
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25 de junio de 2014  

Si bien la causa de los fondos NML y Aurelius que trata el juez de Nueva York Thomas Griesa es la más resonante que tiene en este momento la Argentina, no es la única. De hecho, existen demandas por el default en tribunales del Reino Unido, Alemania e Italia, algunos de los países en los cuales la Argentina había emitido en su momento los bonos.

Según señaló entonces el Gobierno, hubo un 7% de bonistas que no entraron en los canjes de 2005 y de 2010. De este total, más de la mitad tenía títulos emitidos bajo la jurisdicción de Nueva York, pero luego el resto se repartía entre bonistas con papeles con legislación italiana, alemana y del Reino Unido.

Algunos de éstos luego iniciaron reclamos en sus respectivos tribunales (y hay una minoría que desistió de cualquier reclamo). La demanda de los fondos NML y Aurelius en el juzgado de Griesa fue la que más avanzó. Pero ahora también estaría más cerca la iniciada por un grupo de bonistas italianos en el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial. Resta ver qué sucede con los reclamos pendientes en las otras jurisdicciones.

"Más allá del juicio de Griesa hay distintos casos con distintos niveles de avance en otras jurisdicciones", confirmó el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen en diálogo con LA NACION.

Según una estimación de la consultora Quantum Finanzas, en total (considerando los bonos de otras jurisdicciones y excluyendo los montos del litigio de NML y Aurelius) la deuda en poder de los otros holdouts tiene un valor facial original de capital de US$ 6151 millones, pero podrían llegar a US$ 20.550 millones si se le agregasen intereses impagos, punitorios y otros conceptos.

"Para muchos de éstos, y no para los del juicio de Griesa, habrá que esperar hasta el año próximo para hacer una oferta que limpie esta contingencia, ya que sería de aplicación la cláusula conocida como RUFO (rights upon future offers, derechos de los participantes en canjes anteriores a futuras ofertas), que rige hasta fines de 2014", dice el informe que lleva la firma del ex secretario de Finanzas Daniel Marx.

Ya de por sí, la sentencia de Griesa que obliga al país a pagarles a los fondos NML y Aurelius casi US$ 1500 millones habilitaría a los bonistas con títulos con legislación de Nueva York a reclamar que los efectos del fallo también sean aplicables en sus casos. Según abogados que siguen de cerca el tema, no obstante, podría llevar algún tiempo hasta que una medida de este tipo se haga efectiva.

Pero además de las realizadas por los tenedores de títulos todavía en default, la Argentina tiene otras demandas producto del default, la devaluación y la pesificación de 2002, que podrían presionar también sobre las cuentas públicas.

En el Ciadi, además de la demanda de los bonistas italianos, el país todavía tiene pendientes más de una decena de juicios iniciados por compañías privadas, muchas de las cuales reclaman por la pesificación y el congelamiento de sus tarifas.

Según los registros que figuran en la página web del tribunal del Banco Mundial, entre otros casos, la Argentina tiene juicios pendientes con Unisys Corporation, EDF International, Enersis, Suez, Gas Natural SDG, Camuzzi International, AES Corporation, Mobil Exploration and Development, Ambiente Ufficio y Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia.

El año pasado, el país llegó a un acuerdo con cinco empresas que ya habían tenido laudos a su favor en el Ciadi y que estaban a la espera de que la Argentina las resarciera económicamente. El fondo Gramercy fue el encargado de actuar como intermediario, comprándoles la deuda en nombre del gobierno argentino.

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