Quieren blanquear a extranjeros ilegales

El plan de regularización laboral lanzado por el Gobierno incluye la posibilidad de que los indocumentados tengan cuentas La amnistía por las contribuciones del pasado regirá para empresas que facturen menos de $ 48 millones al año Habrá 90 días para la adhesión
Silvia Stang
(0)
5 de diciembre de 2001  

El blanqueo laboral lanzado por el Gobierno incluye un plan para intentar regularizar la situación de los extranjeros ilegales que están trabajando en el país. Así lo anunciaron anoche el titular de la AFIP, Armando Caro Figueroa, y el ministro de Trabajo, José Dumón, tras una reunión que mantuvieron con Domingo Cavallo para analizar los términos del decreto de necesidad y urgencia que fijará el procedimiento para la amnistía que se otorgará a los empleadores informales.

Según el procedimiento previsto, los inmigrantes indocumentados obtendrán de la AFIP un código único de identificación laboral (CUIL) provisional, que los habilitará para abrir una caja de ahorro bancaria, un trámite para el que hasta ahora están inhabilitados.

Por su parte, quien le esté dando trabajo -una empresa o un particular, si se trata de una empleada doméstica-, deberá tramitar el alta temprana para producir el registro laboral en la AFIP. Es el mismo paso que deberán dar todos aquellos que entren en el plan de blanqueo durante el tiempo en que estará habilitado: 60 días a partir de la publicación del decreto en el Boletín Oficial.

A partir del momento en que tiene su cuenta bancaria, el extranjero podrá utilizar ese instrumento como prueba de una relación laboral, para tramitar su residencia legal ante las autoridades de Migraciones.

La posibilidad de adherir al régimen por el que se perdonarán todas las deudas pasadas por aportes y contribuciones, incluidas multas y sanciones, será solamente para las empresas Pyme, entendiendo por tales a las que facturen como tope $ 48 millones al año.

A partir del registro, el Estado le dará al trabajador el beneficio de reconocerle un año de aportes jubilatorios. "Esto es a los fines de garantizar que más gente en el futuro pueda recibir la prestación básica universal que otorga el fisco", explicó Caro Figueroa.

Ventaja impositiva

Los empleadores, por su parte, podrán tomar todos los pagos de las contribuciones sociales a cuenta de las obligaciones de IVA, aunque por ahora, esa norma beneficiará a las empresas de actividades comprendidas en los planes de competitividad firmados por el Gobierno. Según lo previsto, esa ventaja, que eliminaría costos laborales, será extendida a toda la economía en abril de 2003.

El Gobierno estima que con el plan se regularizará la situación de por lo menos el 25% de quienes hoy están en negro. El titular de la AFIP afirmó que son 4 millones los trabajadores informales. De ellos, un millón son empleadas domésticas (un sector en el que el 95% de los trabajadores no está regularizado) y otros 800.000 son los llamados trabajadores golondrinas, entre quienes hay argentinos de diferentes provincias, pero también muchos ciudadanos de países limítrofes.

También se entiende que hay un alto número de personas indocumentadas trabajando en la construcción, un sector que tiene casi un 65% de informalidad laboral. En general, el sector laboral informal cobra ingresos por debajo de los $ 400 mensuales, menos de la mitad de los $ 890 que como media registra el conjunto de los trabajadores registrados.

El ingreso en el sistema de la seguridad social les permitiría a quienes hoy son informales contar con los beneficios de la jubilación futura, la obra social y el seguro de vida y por accidentes laborales. El costo final para el empleador depende de la actividad, pero ronda en promedio un tercio del monto del salario bruto.

En el caso de las empleadas domésticas, existe un régimen especial por el que se requiere ingresar un aporte único mensual de $ 55, para dar acceso a la trabajadora a una jubilación mínima y a una obra social.

Caro Figueroa también aclaró que el blanqueo será para aquellos que registren en forma espontánea a sus empleados a partir de ahora. En cambio, para los empleadores que hayan entrado en mora en el pago de las contribuciones o aquellos a quienes una inspección les haya detectado irregularidades, sigue vigente la moratoria lanzada tiempo atrás, que habilita al pago de los aportes del trabajador en 36 cuotas y de las contribuciones patronales en 120 cuotas.

En cambio, el blanqueo servirá para los casos en que el empleado esté recibiendo parte de su sueldo en negro.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.