Radiografía de una intendencia en crisis

La protesta callejera es consecuencia de promesas incumplidas; zona de pobreza
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31 de octubre de 2000  

Los hechos producidos en La Matanza parecen indicar que los tiempos políticos continúan divorciados de las urgencias de la gente.

La dura decisión de cortar por tiempo indeterminado la ruta 3, una arteria vital del conurbano bonaerense, fue tomada durante un plenario de delegados, del que participaron el Movimiento de Desocupados de La Matanza, la Corriente Clasista y Combativa, representantes de otros gremios y de los jubilados.

La medida también entraña la posibilidad de sumar a las penurias el riesgo de tener que sostenerla enfrentándose con las fuerzas de seguridad, si así llegara a disponerse. Hasta el momento, el desarrollo es pacífico. Pero la voluntad de hombres y mujeres es firme, repetían: "Queremos comer". Los dirigentes sindicales y políticos locales no quieren perder el diálogo con la Nación ni con la provincia, pero calificaron la actitud oficial de "inercia".

Tal vez, en los despachos oficiales se esperaba una respuesta numéricamente inferior y, en otros, se trataba de contar a las personas según las imágenes de la TV, engañosas algunas, porque la acentuada primavera hizo que los mayores y las familias buscaran la sombra de las calles laterales.

Entre los argumentos que sostienen la medida -un petitorio de 10 puntos-, se consideró que ni la Nación ni la provincia cumplieron con las promesas efectuadas en ocasión del corte de ruta realizado en junio último.

Para entonces se habían reunido con los viceministros de Acción Social, Interior y Trabajo. Pero el mayor reproche es que éstos no mandaron en estos meses los alimentos prometidos. "El viernes, cuando la medida estaba decidida, llegó un camión desde la Nación. No se puede apagar un incendio con un poco de verdura", dijo un concejal frepasista.

Respecto de la provincia, aunque los 600 kilogramos de alimentos llegaron, alegan que se cayeron planes de trabajo y no se cumplió con los bonus .

Entre fax cruzados y cartas documento intercambiadas por los distintos organismos de la Nación y el municipio, además del sector laboral, pudo saberse de un convenio por el cual, con los ATN, la Nación ayudaría a las comunas gobernadas por la Alianza; mientras que, con los ATP, la provincia lo haría con los municipios justicialistas. La cuestión resultó en un malentendido: esto era para aliviar los problemas financieros de los distritos, no para paliar el hambre.

Donde la ayuda no alcanza

Más allá de la consideración de la medida de fuerza en sí misma, La Matanza aparece hoy como el distrito síntesis de los múltiples problemas sociales y económicos del país.

Sin censo oficial actualizado, las siguientes cifras surgen de las partidas de los contribuyentes, de la policía y de las empresas de servicios: La Matanza tiene hoy casi dos millones de habitantes, de los cuales 350.000 son contribuyentes, en su mayoría morosos; 350.000 personas viven por debajo de la línea de pobreza; el promedio de la desocupación trepa casi al 30%, y en algunos barrios afecta al total de las familias.

En el área de seguridad, según datos oficiales, Ramos Mejía y San Justo son las localidades bonaerenses donde se cometió el mayor número de delitos entre agosto y septiembre últimos. Se sabe que muchísimos delitos no se denuncian y, en los asentamientos, por ejemplo, el más común es el homicidio por ajuste de cuentas derivado de la venta de drogas.

Aunque la policía aseguró que se pone el acento en la incautación de armas, acepta que el arsenal en negro en la zona es vasto en cantidad y calidad, y las armas se alquilan y hasta se regalan.

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