Reactiva el Gobierno la idea de imprimir billetes en Ciccone

Lo analizó el jueves el BCRA; la Casa de Moneda alquilaría las máquinas a la empresa de Vandenbroele
Hugo Alconada Mon
Javier Blanco
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25 de marzo de 2012  

Siete semanas después del estallido del escándalo alrededor de la nueva Ciccone Calcográfica, el Banco Central (BCRA) decidió avanzar con las negociaciones para la impresión de papel moneda por montos multimillonarios en la empresa que preside Alejandro Vandenbroele , confirmaron tres funcionarios de la entidad monetaria a LA NACION.

La orden de seguir adelante con la nueva Ciccone, rebautizada Compañía de Valores Sudamericana (CVS), la comunicó la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, durante la última reunión de directorio, el jueves pasado por la tarde.

Frente a los otros miembros del directorio, Marcó del Pont indicó que se continuará avanzando con "distintas tratativas para hacer la impresión en Ciccone", a la que la Casa de Moneda le alquilaría las máquinas. Horas después, el juez Daniel Rafecas ordenó allanar la planta de la empresa presidida por Vandenbroele, a quien su esposa señaló como "testaferro" del vicepresidente Amado Boudou.

El Banco Central no confirmó ni desmintió oficialmente que Marcó del Pont hubiera anunciado esa decisión al directorio. Sólo trascendió que "se están desarrollando conversaciones con Casa de Moneda para cerrar la provisión de billetes para este año", indicó uno de sus colaboradores.

Sin embargo, cerca de Marcó del Pont deslindaron su responsabilidad por la impresión de billetes, que podría redituarle ingresos por hasta US$ 50 millones a la nueva Ciccone. "Todo quedará bajo el control absoluto de la Casa de Moneda", indicó un funcionario. Ese organismo es presidido por Katya Daura, una ex funcionaria de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) que llegó a su actual cargo apadrinada por Boudou.

El comentario sobre Ciccone de Marcó del Pont ante el resto del directorio del BCRA ocurrió en un contexto peculiar. Sólo minutos antes había concluido la reunión que la presidenta del banco mantuvo con funcionarios de la Casa de Moneda y al menos otras dos áreas del Estado, según reconstruyó LA NACION.

En ese encuentro, celebrado en la sede del BCRA, participaron el titular de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), Daniel Reposo; dos funcionarios de la Casa de Moneda -Carlos Maina y el síndico Carretero-, y por el BCRA, además de Marcó del Pont; el vicepresidente, Miguel Pesce, y el síndico Hugo Alvarez.

A todos ellos se sumó, también, el jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía, Guido Forcieri, al que otros funcionarios del Gobierno califican ante LA NACION como una figura "clave" para comprender el desarrollo del "caso Ciccone" durante los últimos dos años.

Colaborador de Boudou desde su gestión en la Anses, Forcieri también es parte del complejo mapa societario que rodea al vicepresidente. Figuró como socio en la productora Action Media SA y su nombre también consta en las sociedades en Petro de la Costa SA y GNC de la Costa, firmas que controla el íntimo amigo y socio de Boudou, José María Núñez Carmona, según surge de los registros comerciales que cotejó LA NACION.

Allí no se acaba la vinculación de Forcieri con el entramado alrededor de Boudou, Núñez Carmona y la nueva Ciccone, ya bajo el mando de Vandenbroele. Desde la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) también le asignan un rol singular en la gestión de la excepcionalísima moratoria que obtuvo la empresa.

Hecho consumado

Después de ambos encuentros, en tanto, el revuelo dentro del Banco Central resultó palpable.

Tanto por los comentarios de Marcó del Pont sobre un tema que no figuraba en el temario de la reunión de directorio, así como por el supuesto apuro de algunas áreas del Gobierno por sellar el negocio con Ciccone. "Quieren que salga la semana próxima", indicó uno de los informantes del Central.

El apuro excede, en rigor, a Marcó del Pont. Y alcanza a toda la conducción del BCRA, que teme se repita una crisis de billetes como la padecida a fines de 2010 si no se garantiza la provisión. Y en esa línea, uno de los objetivos de la flamante reforma a su Carta Orgánica fue darle facultades para que emita más pesos con el fin de auxiliar al Tesoro, monetizando parte del déficit fiscal.

Sin embargo, la premura también obedecería a factores externos al BCRA.

La Casa de Moneda ya suscribió un precontrato de "alquiler de capacidad productiva" con la ex Ciccone que le aportaría a Vandenbroele los ingresos para sostener la continuidad de la planta y evitar una nueva quiebra , como ya solicitó uno de sus proveedores.

Así, de sellarse el acuerdo, Marcó del Pont sólo completaría un proceso que la Casa de Moneda inició a fines de 2011, antes de que estallara el "caso Ciccone", y que superó incluso las primeras pruebas de impresión de billetes durante las primeras semanas de 2012, tal como reveló LA NACION el 26 de febrero.

Con la firma de su gerente general, Mario Enrici, la Casa de Moneda le comunicó al BCRA el 26 de enero de este año cómo planeaba "abastecer parte de la demanda de billetes estimada para 2012", fijada en unos 1300 millones de billetes, mediante el alquiler de la "capacidad productiva" de Ciccone "en aquello referido a impresión en fondos, calcografías y numeración de papel moneda".

En esa nota, la 055/2012, Enrici no pidió la aprobación del Banco Central para convocar a la planta que preside Vandenbroele, sino que se lo comunicó como una decisión tomada.

Por eso, se limitó a "informar" cuál "es" -en vez de "sería"-, lo que definió como "la estructura productiva dispuesta" por la Casa de Moneda. Más aún, le requirió al Central que le entregara papel moneda para completar las "pruebas industriales del caso".

El esquema de contratación, sin embargo, afronta desafíos por sus endebles condiciones de transparencia. No medió una licitación ni una compulsa de precios. Más aún, el BCRA quebraría una tradición histórica: la de prohibir el ingreso en el sistema de firmas controladas por fondos de inversión con dueños y esquemas de financiamiento difusos.

EL NEGOCIO QUE CRECE CON LA INFLACIÓN

Desde fin de año, está en discusión en el Gobierno cómo cubrir la demanda de billetes de 100 pesos para este año.

  • Diciembre 2011 - Enero 2012

    El plan Ciccone

    La Casa de Moneda comunica oficialmente al Banco Central que prevé subcontratar a la ex Ciccone (ahora llamada CVS) para imprimir 13.000 millones de billetes de 100 pesos. Llegó a hacer pruebas de impresión en la planta que la empresa tiene en Don Torcuato.
  • Billetes de 100

    Cada vez más

    Los billetes de 100 representan el 70% de los que se emiten. La reforma de la Carta Orgánica del BCRA hará crecer la demanda.
  • Jueves 22 de marzo

    En marcha

    La presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, se reunió con funcionarios de la Casa de Moneda, del Ministerio de Economía y de la Sigen. Hablaron de cómo cubrir la demanda de billetes. Luego, ante el directorio del banco, dijo que sigue en pie la idea de contratar las máquinas de la ex Ciccone para suplir las carencias de la Casa de Moneda. Debe tomarse una resolución en el corto plazo.
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