Reclamo contra Fernández Meijide

Los gobernadores radicales se quejaron ante De la Rúa por la falta de apoyo social.
Los gobernadores radicales se quejaron ante De la Rúa por la falta de apoyo social.
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29 de marzo de 2000  

"¡Necesitábamos un diván!" El gobernador que había participado de la reunión con sus pares de la Alianza y con el presidente Fernando de la Rúa suspiró aliviado, ayer por la tarde.

Efectivamente, más allá de haber anunciado la creación del foro que los agrupará, los hombres de la coalición oficialista que gobiernan nueve distritos (incluidos el jefe de Gobierno porteño, Enrique Olivera, y el interventor en Corrientes, Ramón Mestre) practicaron una suerte de terapia grupal durante la que protestaron, por ejemplo, por ciertas actitudes de la ministra de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide. De ese modo, la funcionaria volvió a quedar bajo el fuego de las críticas, sólo que esta vez los disparos provinieron de su propio bando y no ya de las filas peronistas.

Protagonistas de los dos encuentros que mantuvieron los gobernadores aliancistas (por la mañana en el Consejo Federal de Inversiones y por la tarde en la Casa Rosada) comentaron a La Nación que el mandatario catamarqueño, Oscar Castillo, fue uno de los más duros críticos de la ministra frepasista.

El ex diputado aprovechó el auditorio para exponer su protesta: "Apoyamos al Gobierno, pero tenemos que admitir los errores. No hubo buena respuesta del ministerio de Fernández Meijide por el problema de las inundaciones. No sólo no mandó nada a la provincia, sino que ni siquiera me atendió por teléfono", habría dicho molesto Castillo.

El mandatario comentó de inmediato, como al pasar, un dato que, sin embargo, no pasó inadvertido: "Ruckauf (el gobernador bonaerense del PJ) mandó a Catamarca, sin que nadie se lo pidiera, 250.000 pesos en medicamentos", dijo.

Aunque apuntan a la ministra de Desarrollo Social porque pertenecen a su área, los otros reclamos estuvieron dirigidos también al Frepaso.

Los nombramientos de dirigentes frentistas al frente de las delegaciones provinciales del PAMI y de la Anses que, según un participante de las reuniones, "aterrizan desde Buenos Aires", fueron centro de las quejas de los mandatarios.

El motivo no es nuevo: lejos de ser idílica, la relación entre radicales y frepasistas del interior, particularmente de Río Negro, Chubut, Entre Ríos y Catamarca, fue controvertida desde los albores del acuerdo político. En algunas provincias ni siquiera se pudo sellar la Alianza.

"Resulta que los mismos que están en cada marcha de protesta contra nuestra gestión y que han sido nuestros más acérrimos opositores están ahora al frente de un organismo", refunfuñaron tres gobernadores.

Tras la catarsis

Después de la catarsis, los mandatarios expusieron ante el secretario general de la Presidencia, Jorge de la Rúa; el ministro del Interior, Federico Storani; el titular de la Cámara baja, Rafael Pascual; el presidente provisional del Senado, José Genoud, y luego ante el Presidente, la idea de crear un foro que reúna a los gobernadores oficialistas. La estrategia política de los mandatarios aliancistas fue consecuencia del despliegue que sus pares del PJ concretaron en las últimas semanas.

"En los primeros 100 días de gobierno de la Alianza, la Casa Rosada estuvo más pendiente de los gobernadores del peronismo que de nosotros. Somos oficialistas y no podemos usar armas de presión como las que usan ellos para negociar (citan, por ejemplo, la mayoría del PJ en el Senado). Esta era la única salida que nos quedaba para no perder protagonismo", explicó uno de los participantes en la reunión.

Estuvieron presentes Angel Rozas (Chaco), Roberto Iglesias (Mendoza), Sergio Montiel (Entre Ríos), Pablo Verani (Río Negro), Oscar Castillo (Catamarca), José Lizurume (Chubut) y Waldino Acosta (vicegobernador de San Juan), además de Mestre y Olivera.

A diferencia de sus pares del justicialismo, ninguno de los mandatarios aliancistas está anotado en la carrera presidencial del 2003. Ese sería uno de los motivos que ayudaría a que el bloque funcione con homogeneidad.

Rozas y Verani oficiaron ayer como voceros del encuentro. Destacaron la "satisfacción" de los gobernadores por los primeros 100 días de gestión, pero admitieron que son "conscientes de que la ansiedad y la necesidad de la gente va mucho más apresurada que la reactivación económica impulsada por el gobierno nacional".

La nacionalización de la campaña electoral porteña quedó definitivamente confirmada ayer. La cuestión fue analizada durante el encuentro de gobernadores. "No es que nacionalicemos nada; lo que pasa es que la Capital es un tema nacional que se impone por sí mismo", dijo el mandatario chaqueño a los periodistas.

Sin embargo, en estricto off the record , testigos de las dos reuniones comentaron que el tema se trató con cierta preocupación, cuestión que quedó al descubierto cuando los gobernadores dedicaron buena parte de su exposición pública a atacar a Domingo Cavallo, principal contrincante de la Alianza en la lucha porteña.

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