Reclamo de martilleros en contra del corralito

Protagonizaron un cacerolazo en Olivos
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25 de enero de 2002  

Unos cien martilleros se autoconvocaron anoche frente a la quinta de Olivos y cortaron la avenida Maipú para reclamar por la flexibilización del corralito financiero que desde hace más de un mes ha paralizado las operaciones del sector.

Llegaron desde Villa Ballester, San Martín, Florida, Vicente López, San Isidro y Martínez. No es la primera vez que se unen para pedirle al Gobierno que les permita "trabajar". El martes último habían alcanzado un petitorio a la Casa Rosada, el jueves llevaron dos a Olivos, anoche presentaron un nuevo petitorio para que el "Gobierno permita a los ahorristas disponer de sus fondos".

Pero no hubo respuestas. Durante la tarde de ayer, los representantes del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de San Isidro se reunieron con el secretario legal y administrativo del Ministerio de Economía.

"Concretamente, no se ocuparon del tema, si bien prometieron estudiarlo", explicó a LA NACION el vicepresidente de la entidad, Luis Carlos Arias. "Dijeron que buscarán una solución dentro del corralito y nos volverán a citar", precisó.

"Quiero confiar", dijo Arias, pero la gente del sector intuye que la solución no llegará pronto. La Cámara Inmobiliaria Argentina ya convocó a una movilización nacional hacia la Plaza de Mayo para el martes próximo y el colegio llamó a otro para el jueves.

Ramiro Puerta, titular de una inmobiliaria de zona norte, se quejó por la falta de respuestas: "¿Cómo puede ser que el Gobierno no sepa que no se pueden hacer operaciones cuando la ley de emergencia paralizó hasta las transacciones de alquileres?"

Con la cacerola en la mano, Leonor Dueña, propietaria de otro negocio de la zona, se lamentó porque "el Gobierno sigue siendo sordo" y agregó que le extrañaba "que Duhalde, que dice tener inmobiliaria, no conozca el problema". Varios manifestantes que dijeron estar en el rubro desde hace años señalaron que "nunca antes se había vivido una crisis como ésta".

Al cacerolazo de los martilleros se sumaron los otros perjudicados por la paralización del sector: los particulares que quedaron atrapados en medio de transacciones que amenazan con no resolverse.

En la mañana de ayer, un millar de martilleros había marchado en Mar del Plata, colocando "fajas de clausura" en las sucursales bancarias.

También anoche, cientos de manifestantes convocados por la Asociación de Abogados Laboralistas reclamaron la renuncia de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, con un escrache frente a la casa del titular del cuerpo, Julio Nazareno.

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