Recursos y delitos

Por Ernesto Schargrodsky Para LA NACION
Por Ernesto Schargrodsky Para LA NACION
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25 de abril de 2004  

Las fuerzas policiales tienen dos formas básicas de combatir el delito: por prevención o por reacción. En la estrategia preventiva, la policía patrulla de modo tal que los potenciales delincuentes desisten de sus intenciones ante la alta probabilidad de ser apresados durante la comisión de un delito. En cambio, en la estrategia reactiva la policía concentra sus esfuerzos en desarrollar una elevada capacidad de respuesta después de que los hechos delictivos han sucedido: si logra responder a las denuncias con celeridad y eficacia, una alta tasa de delincuentes será apresada.

Cómo se elija asignar los recursos policiales diferirá sustancialmente según se crea en la mayor eficacia de una u otra estrategia. En el primer caso, los recursos deberían desplegarse en la calle, con agentes en paradas fijas o patrullajes móviles. En el segundo, deberían crearse líneas telefónicas de emergencia y destinar un buen número de recursos a tareas de persecución e investigación. Las líneas de emergencia, como el 911 utilizado exitosamente en muchos países, reciben denuncias a las que la policía tiene la obligación de responder concurriendo al lugar del hecho en un plazo determinado de minutos.

¿Cuál es la mejor estrategia dados los recursos disponibles? Todos querríamos creer que la primera. De ser así, la presencia policial disuadiría a los delincuentes antes de que se cometan delitos. En un reportaje reciente, el gobernador bonaerense adscribe a esta alternativa. En el corto plazo, según él, la solución al problema de la inseguridad reside en aumentar el patrullaje en el conurbano. Específicamente, Solá dijo que "si hubiera habido un patrullero que pasara por la puerta de la casa de Axel en ese momento, habría hecho más difícil que lo mataran".

A esta idea responde la orden de sacar "a la calle", luego del crimen de Axel Blumberg, a mil policías bonaerenses anteriormente dedicados a tareas "administrativas".

En un trabajo publicado en el American Economic Review, con datos de la ciudad de Buenos Aires, Rafael Di Tella y el autor de estas líneas investigaron el efecto de la estrategia policial preventiva sobre la inseguridad.

Los resultados muestran que cuando en una cuadra se coloca a un policía los robos en esos cien metros prácticamente desaparecen. Sin embargo, la presencia policial no tiene ningún efecto en las cuadras vecinas (ni siquiera en las contiguas) y no se puede descartar que el delito se desplace hacia cuadras desprotegidas.

Estudios realizados en otros países muestran resultados similares para el efecto preventivo de la policía móvil. En Londres se calcula que un policía de patrulla pasa a menos de cien yardas de un delito una vez cada ocho años. Dicho de otra forma, si para evitar los delitos debemos contar con policías en posiciones fijas, debería ubicarse un agente cada cien metros en toda el área metropolitana, y si debemos confiar en la policía móvil, no podemos ignorar la apabullante improbabilidad de que un patrullero pase por el lugar del hecho justo en el momento en que el delito está ocurriendo. Si secuestrar a Axel llevó, digamos, tres minutos, haga el lector la cuenta de cuántos patrulleros harían falta para que por cada cuadra del Gran Buenos Aires pasara un patrullero cada tres minutos y verá que la estrategia de sacar la policía "a la calle" tiene un bajo nivel de eficiencia.

En la estrategia reactiva, en cambio, debería garantizarse que la policía responda a las llamadas que recibe en contados minutos y que un cuerpo de agentes prosiga las investigaciones si los criminales logran escapar del lugar del hecho.

Parece inverosímil que todavía no exista en el área metropolitana una línea de denuncias 911 que garantice la respuesta inmediata a todos los pedidos de auxilio y donde queden grabadas todas las denuncias recibidas por la policía. Además de ayudar directamente a combatir la inseguridad, una línea 911 permitiría mejorar el control civil sobre las fuerzas policiales.

¿Sería tan fácil para un policía, que sabe que está siendo grabado, decirle a un vecino que se "meta para adentro" cuando llama para avisar que Axel logró escapar de sus captores o que "no es su jurisdicción" cuando la vida de Bogani corre peligro?

Sistemáticamente la policía desoye pedidos de auxilio sin que exista un sistema que identifique a los responsables. Las estrategias reactivas, como el desarrollo de una línea 911 y el aumento de los recursos policiales dedicados a la persecución e investigación, parecen prometer mejores resultados que el patrullaje preventivo en el combate contra la inseguridad.

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