"Renuncio a los títulos, pero no a la lucha"

El ex presidente justificó su decisión desde un spot televisivo
(0)
15 de mayo de 2003  

Carlos Menem explicó ayer los motivos de su renuncia a competir en la segunda vuelta electoral por medio de un spot televisivo en el que acusó al presidente Eduardo Duhalde de hacer "trampa" en los comicios por haber impulsado la anulación de las elecciones internas del justicialismo, advirtió sobre "el peligro de ingobernabilidad" y prometió que seguirá en la lucha política.

"Como decía la compañera Evita (por Eva Duarte de Perón), renuncio a los honores y a los títulos, pero no a la lucha", dijo el ex mandatario al presentar oficialmente su renuncia como candidato presidencial al ballottage. Vestido con camisa y corbata celestes, traje gris y una bandera argentina detrás, Menem explicó durante algo más de ocho minutos las razones de su dimisión. El spot fue transmitido por el canal 9 de La Rioja, y reproducido luego por los distintos medios de televisión, minutos antes de las 19.

"Hay momentos en la historia en que resultan indispensables definiciones y renunciamientos", dijo el ex mandatario, y agregó que la situación lo obligó "a realizar una serena reflexión, que está por encima de especulaciones personales e intereses subalternos", dado que "el país atraviesa una de las crisis más graves de su historia y, hoy más que nunca, la Argentina requiere de un poder político imbuido de la más plena y transparente legitimidad democrática".

Añadió que ese objetivo "no estaba garantizado con el cumplimiento de la segunda vuelta electoral prevista para el 18 de mayo", y puntualizó que el origen de esa situación era "la maniobra del Gobierno, que frustró la realización de elecciones internas, abiertas y simultáneas" aprobadas por el Congreso nacional.

Renovación

"Quedó así frustrada una voluntad de renovación política expresada por la amplia mayoría de la ciudadanía argentina y, en el caso específico del peronismo, esa maniobra fue acompañada por la decisión de eliminar la realización de elecciones internas partidarias, lo que impidió que el justicialismo pudiera elegir democráticamente su fórmula presidencial", argumentó Menem.

Agregó que, por primera vez en su historia, "el peronismo se vio obligado a concurrir a las urnas con tres fórmulas presidenciales surgidas de sus propias filas" e indicó que atenta contra "el espíritu del sistema constitucional el obligar a toda la ciudadanía a dirimir una lucha interna de uno de los partidos políticos, que no pudo resolverse previamente en su propio seno".

Menem aseveró también que "este vicio de origen sólo hubiera podido subsanarse si en la segunda vuelta hubiera existido una competencia entre alguno de los tres candidatos justicialistas que se presentaron a los comicios del 27 de abril y la fórmula presidencial de otra fuerza política".

"En las actuales circunstancias, el país ha quedado encorsetado en una falsa opción, en la que se siente excluida una anchísima franja de la ciudadanía", expresó.

En otro tramo de su discurso televisivo, Menem dijo que "la existencia de una campaña sistemática de difamación y de calumnia" contra su persona fue orquestada "desde el comienzo del gobierno de la Alianza y continuada durante el actual gobierno".

Según sostuvo, "ello generó las condiciones para que una importante franja de la opinión pública pueda verse virtualmente sometida al acto de violencia moral de tener que escoger un candidato presidencial al que apenas conoce y en el que no confía, no como expresión de adhesión a una propuesta y a un programa que se negó a debatir públicamente, sino con el sólo objeto de impedir la victoria de otro candidato".

También dijo que "ese intento de resucitar la política de las falsas antinomias, que en el pasado provocó estallidos de violencia que tanto dolor y sangre costaron a la República, conspira contra la paz social y la concordia".

Respecto del tema de la gobernabilidad, dijo que "la principal amenaza contra la democracia no proviene ya de la acción de los enemigos del sistema, sino del peligro de la ingobernabilidad". Y mencionó que "el estrepitoso fracaso de la Alianza constituye una trágica y acabada demostración de un fenómeno cuya repetición puede tener funestas consecuencias para el país".

Sin embargo, Menem comprometió su respaldo y colaboración hacia "las nuevas autoridades constitucionales para defender a rajatabla la estabilidad del sistema democrático". En ese sentido, habló de su "inquebrantable decisión de realizar todos los esfuerzos y renunciamientos personales que sean necesarios para contribuir a recrear un verdadero clima de unidad nacional".

Menem expresó que el nuevo gobierno tendrá que encarar, "urgente y prioritariamente, la búsqueda de consensos y la superación de antiguos enfrentamientos, por lo que será necesario que ejerza su autoridad sin odios ni rencores, animado de un profundo sentido de la responsabilidad histórica que le toca asumir y colocando siempre el interés nacional por encima de cualquier consideración ideológica o partidista".

Para finalizar, Menem prometió: "No bajaré los brazos y pueden tener la absoluta seguridad de que no abandonaré la lucha política, que ha sido y es la razón de mi vida".

  • "En las actuales circunstancias, el país ha quedado encorsetado en una falsa opción, en la que se siente excluida una anchísima franja de la población"
  • " La principal amenaza contra la democracia en la Argentina no proviene ya de la acción de los enemigos del sistema, sino del peligro de la ingobernabilidad "
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.