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Revelan otra venta fraudulenta de armas

El gobierno de Menem entregó como nuevas 30.000 espoletas viejas a Paquistán
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30 de marzo de 2000  

"Recuerdo las espoletas que iban a Paquistán. No eran nuevas ni se repotenciaron, y en Río Tercero sólo les pintamos nuevas fechas de fabricación con letras negras para que parecieran más modernas."

Con estas palabras y el pedido de reserva de la identidad por las amenazas que sufrió luego de la explosión que en 1995 voló Fabricaciones Militares (FM) de Río Tercero, un ex encargado de departamento de la planta reveló a La Nación que la primera venta de armas del menemismo, realizada entre 1989 y 1990, habría sido una estafa.

Y quizá pionera... Porque Operación Premier, la venta de decenas de miles de espoletas (detonadores) para proyectiles de mortero con destino a Paquistán por 1.627.590 dólares, estrenó con éxito el modelo que poco después aplicaría la Argentina en los escandalosos envíos ilegales a Croacia y a Ecuador.

Juan María Finazzi, abogado local de Commerce International Group Ltd, la firma británica que compró a la Argentina las espoletas para vendérselas a Paquistán, le dijo a La Nación que pedirá a la Justicia la revisión del caso porque surgieron hechos. Paquistán había rechazado las 68.100 espoletas aduciendo un alto índice de fallas.

"El juez federal Liporaci (Carlos) sobreseyó a las autoridades de FM basándose en el dictamen de Roberto Locles, al que designó perito oficial balístico. Locles dijo que las espoletas eran buenas. Pero descubrí que Locles no tenía título de perito, ni era idóneo, y estaba inhabilitado por haber sido condenado dos veces por defraudación y una por quiebra fraudulenta", asevera Finazzi, que actuó como querellante.

En la investigación de la muerte de Carlos Menem hijo, Locles dictaminó como perito de Zulema Yoma que el helicóptero en el que se estrelló el hijo del ex presidente fue baleado en vuelo, una hipótesis rechazada por la Justicia.

Locles, capitán retirado del Ejército, sostiene que lo sobreseyeron en la quiebra. "Las condenas por defraudación se dictaron durante el Proceso a raíz de denuncias falsas que me hicieron como represalia porque yo era secretario general adjunto de la Unión Personal Civil de la Nación. ¿Usted cree que a mí me atacan por las armas a Paquistán? No, es por mi actuación en la causa de Carlitos Menem."

El abogado Finazzi también pidió el juicio político de Liporaci ante el Consejo de la Magistratura, donde se abrió un sumario administrativo.

Uno de los militares sobreseídos en el caso de las espoletas, el general (R) Antonio Angel Vicario, hoy se encuentra procesado en el fuero penal económico por contrabando de pólvora a Croacia y está detenido.

"La causa que se tramitó aquí tiene sentencia confirmada por la Cámara Federal y es cosa juzgada, pues agotó todas las instancias. Eso no quita que el abogado querellante esté en todo su derecho de pedir una revisión", explica el juez Liporaci.

De los datos recogidos por La Nación , Operación Premier surge como un antecedente de las gigantescas maniobras con Croacia entre 1991 y 1995, pues:

  • Se usó material del Ejército.
  • Se lo hizo pasar como fabricado por FM.
  • En los papeles figuraba como nuevo y se cobraron reembolsos.
  • Parte del material habría presentado fallas, según los paquistaníes.
  • Varios militares confirmaron que era común que FM le pidiera prestado material al Ejército y que luego se lo repusiera.

    En los envíos ilegales a Croacia, FM empezó a utilizar en forma paulatina armamento y munición del Ejército a partir de 1993, que se exportó como nuevo. La fuerza proveyó a FM gran parte de los embarques marítimos de 1994 y 1995, como cañones argentinos y obuses italianos Oto Melara. Pero FM luego no pudo reponérselos.

    Decreto impecable

    Commerce International Group Ltd. (CIGL) es una de las 17 empresas de Commerce Industrial Investments Corporation NV, un holding inglés con sede en Barbados.

    En 1989, en plena agonía del gobierno radical de Raúl Alfonsín, Commerce International Group, hoy con sede en España, gestionó la compra a FM de las espoletas que se ubican en el extremo de los proyectiles de morteros de 81 y 120 milímetros y actúan como detonantes.

    El acuerdo estableció que Commerce se las vendería a Paquistán y que debían ser de "nueva producción". FM, además, les otorgó una garantía de diez años.

    El 6 de noviembre de 1989 Carlos Menem firmó el decreto presidencial secreto 1199 que autorizaba la venta de FM a Commerce con destino final Paquistán.

    A diferencia de los otros tres decretos que rubricó en 1991 y 1995 y que ampararon las ventas ilegales a Croacia y a Ecuador, el de Paquistán es impecable.

    Porque la Operación Premier no fue un desvío. Para Commerce y para Paquistán, en perpetua pugna con su vecina la India, la operación habría sido una defraudación porque ambos calificaron el material de viejo y con fallas.

    En los comienzos del caso, el abogado Finazzi recibió en forma anónima un sobre con fotocopias de documentos de FM y del Ejército.

    "Se allanó FM y se hallaron los documentos que prueban que el 18 de agosto de 1989 FM le había pedido a la Dirección de Arsenales del Ejército 60.000 espoletas y que a cambio le ofrecía devolverle espoletas "producción 1990". Las que entregó el Ejército y fueron a Paquistán -dice Finazzi- las fabricó FM entre 1986 y 1987. La vida útil de una espoleta es de cinco años. Es decir, estaban casi en el límite."

    En otro documento, el Ejército comunicó a FM que le entregaría 30.000 espoletas.

    Al ser indagado el general Vicario -con el grado de teniente coronel dirigió la planta productora de espoletas de FM Fray Luis Beltrán, en Rosario-, reconoció el pedido al Ejército y precisó que de esas espoletas sólo "se utilizaron los cuerpos de acero y algunos elementos mecánicos de vida útil ilimitada".

    Otros dos generales, hoy en retiro, ratificaron este punto a La Nación . Uno explicó que se cambiaron los componentes químicos, que tienen una vida útil limitada. El otro agregó que quienes acordaron la venta tal vez no tuvieron en cuenta "el problema de la mecanización de las piezas". Mecanización es el proceso al que se someten las partes metálicas para darles cierta forma o tamaño. El técnico de FM Río Tercero consultado por La Nación recuerda un lote "muy grande de espoletas que vinieron de FM Fray Luis Beltrán y que irían a Paquistán. No estaban repotenciadas y eran viejas, y en Río Tercero lo único que hicimos fue ponerles nueva fecha de fabricación con una maquinita que nos envió Beltrán, y protocolizar algunos ensayos. Recuerdo que las letras y números de las leyendas eran negras". En FM de Río Tercero se maquillaron cañones y obuses del Ejército que fueron a Croacia.

    Entre el 10 y el 13 de junio de 1990, los paquistaníes probaron las espoletas y las rechazaron por el elevado número de fallas. Asistió a las pruebas el ingeniero Sergio Lucero, jefe de la División Control de Calidad de FM Fray Luis Beltrán.Lucero constató fallas.

    En la causa, los fiscales federales Luis Roberto Salas y Carlos Stornelli, que ahora impulsa la investigación de los envíos a Croacia y a Ecuador, solicitaron al juez Liporaci que designara como perito oficial a alguien "de la especialidad de ingeniería industrial, de ser posible, experto en industria bélica".

    Según el expediente, el juzgado de Liporaci consultó a la Facultad de Ingeniería, donde les respondieron que no contaban con tales especialistas, y se decidió nombrar a Locles. Su peritaje tuvo mucho peso en la sentencia absolutoria de Liporaci al determinar que las espoletas eran "de nueva producción y la calidad fue la convenida por las partes".

    Pero quedó claro, en las indagatorias y en la sentencia, que se emplearon las partes metálicas de las espoletas del Ejército, con la aclaración de que el cambio del resto de los componentes las convertían en piezas "de producción actual".

    Más tarde, Finazzi descubrió que Locles no tenía título de perito balístico. Por este motivo luego fue excluido de la nómina de la Cámara del Crimen en una decisión convalidada por la Corte. Posteriormente, Locles obtuvo su título y la reinscripción.

    "En el momento de la designación había tres peritos inscriptos. No sé por qué lo eligieron a él y no a ellos. La Cámara del Crimen y la Corte establecieron, además, que tampoco era idóneo", sostiene Finazzi.

    "Ni la Cámara Federal ni yo dudamos de la idoneidad del perito oficial", afirma Liporaci.

    Secreto militar

    Locles responde que su idoneidad en materia de espoletas está dada "por mi condición de capitán retirado del arma de Artillería del Ejército y por el puntaje que obtuve en Balística y Tiro en el Colegio Militar. Estaba inscripto en la Cámara del Crimen y la inhabilitación de la Cámara coincidió con una conferencia que dimos sobre la muerte de Carlitos Menem. Para mí, en Paquistán se fraguaron las pruebas, porque ellos también las probaron aquí y no hicieron objeciones. Lo que sí me extrañó, y así lo dije, fue que a las espoletas se les grabó VP19, que es el modelo de la fábrica francesa Thompson, cuando las de FM, similares, son FMK13".

    Para Finazzi, FM jamás pudo probar el recambio de elementos químicos. "El de Locles fue un seudoperitaje. Su condición de militar lo subordinaba a los oficiales de FM. Mi perito, Aníbal Marín, ingeniero de la UBA y oficial de la Armada, máster en sistema de armas egresado en Alemania, descubrió durante el peritaje que había un informe secreto con las causas de las fallas. Hubo una ampliación del peritaje, que objetamos, realizado en el Instituto Científico y Técnico de las Fuerzas Armadas (Citefa), organismo que entonces presidía el general Vicario, uno de los imputados."

    Vicario fue sobreseído. Cuando hubo que indagarlo por el contrabando de pólvora, dijo que se lo impedía el secreto militar. Su indagatoria por las espoletas probó que no había tal secreto, y fue procesado.

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