Rodríguez Saá, halagado por la visita del ex presidente, no decidió su apoyo

Recibió a Menem, pero sólo definirá su estrategia mañana, en un plenario del MNyP
(0)
2 de mayo de 2003  

SAN LUIS.- Adolfo Rodríguez Saá está tentado y halagado. No lo niega ante sus colaboradores. Sin embargo, reconoce en la intimidad que, de ocupar "el ministerio que él elija" en un eventual gobierno de Carlos Menem, tal como el candidato riojano se lo ofreció cuando lo visitó anteayer en esta ciudad, podría poner en riesgo el capital político que obtuvo en las elecciones del último domingo, en las que recibió -a pesar de la derrota- más de 2.700.000 votos.

Esa es una de las principales razones por las que, aun después de que el propio Menem en persona le hiciera semejante propuesta a cambio de contar con su apoyo en la segunda vuelta, el ex gobernador puntano obró con cautela y postergó su decisión hasta mañana.

Ese día se reunirá el plenario del Movimiento Nacional y Popular (MNyP) para debatir el camino por seguir de cara al ballottage del 18 del mes actual. Allí se desmenuzará ese punto, que suscita no menores controversias entre los dirigentes. Es que, según la posición que se adopte, los principales operadores adolfistas consideran que se podrá contribuir o perjudicar la posibilidad concreta de transformar la fuerza en un partido autónomo y con peso propio en las 24 provincias del país.

Decisión orgánica

Rodríguez Saá está convencido de que una decisión en ese sentido sólo puede ser tomada en forma orgánica, por la totalidad del MNyP, y no como un designio personal.

Tanto él como sus hombres de confianza no se cansan de repetir que la apuesta a futuro, luego de la experiencia ante las urnas, es constituir un movimiento político renovador. Y la determinación que se adopte respecto del ballottage será crucial para iniciar ese camino.

Si bien su intención es dialogar con los dos candidatos que pelearán por la presidencia, el primero en llegar a su tierra fue Menem. El ex presidente le pidió la audiencia por intermedio de un viejo amigo en común, el gobernador riojano, Angel Maza.

El cónclave transcurrió a puertas cerradas en la residencia del líder del MNyP y contó con la presencia del virtual ministro de Economía de Menem, Carlos Melconian. Además, estuvieron los operadores adolfistas Luis Lusquiños y Luis Luco, la gobernadora Alicia Lemme y su sucesor electo, Alberto Rodríguez Saá.

A pesar del despliegue, finalmente el candidato riojano se fue sin lo que había ido a buscar: una respuesta inmediata. Rodríguez Saá lo escuchó y se limitó a decirle que el tema se evaluará mañana, ya que también espera una eventual visita de Néstor Kirchner y, principalmente, porque no estaba dispuesto a desconocer a los demás dirigentes del MNyP.

"Le dije que queda a disposición el cargo que él quiera. Para él o para alguno de sus colaboradores", dijo Menem a la prensa en el aeropuerto.

"Le propuse que nos acompañara el 18. Me respondió que tenía que consultarlo con su orgánica interna y que el sábado tendría una respuesta", dijo.

El ex gobernador repitió durante los días posteriores a la elección que sólo se aliaría con uno de los dos candidatos si alguno de ellos se comprometía a instrumentar el plan de 125 medidas que diseñó para los primeros 100 días de gobierno. Y mantuvo esa postura.

"Menem fue recibido, como será recibido Kirchner si así lo solicita. Pero la decisión sobre a quién se apoyará será orgánica, es decir que la tomará el movimiento. Igual, está claro que sólo vamos a acompañar a quien se comprometa a cumplir con nuestro programa. No aceptamos otra cosa", dijo Rodríguez Saá horas después de que Menem partiera.

El líder del MNyP fue claro respecto de que no se negociará con el compromiso de eliminar la corrupción estructural y garantizar una revisión integral de la deuda externa. Estos, dio a entender, son dos puntos ineludibles tanto para Menem como para Kirchner si quieren su apoyo.

Consciente de la situación, el ex presidente dijo, antes de partir: "Estamos dispuestos a dialogar con nuestros acreedores para tratar de reacomodar la deuda externa". Menem buscó señalar entendimientos entre él y el puntano. "Coincidimos en muchas de las medidas que hay que instrumentar, como la forestación. Además, coincidimos en mantener los regímenes promocionales en las provincias", dijo.

Las propuestas del menemismo y el adolfismo fueron presentadas como antagónicas durante la carrera proselitista. Cuando LA NACION le señaló la paradoja, Menem respondió con una frase de Maquiavelo que adaptó para el caso. "La política es el arte de lo imposible", expresó.

Rodríguez Saá dijo que no le importaban las caras que ejecutaran las medidas. "Si se cumple con los 125 puntos, todo se puede estudiar", sostuvo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.