Rosenkrantz: "Los jueces deben actuar más allá de lo que la tribuna reclama"

El presidente de la Corte Suprema se refirió a la independencia del Poder Judicial y a la excepción del pago del impuesto a las ganancias
El presidente de la Corte Suprema se refirió a la independencia del Poder Judicial y a la excepción del pago del impuesto a las ganancias Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
Paz Rodríguez Niell
(0)
21 de noviembre de 2018  • 15:02

El presidente de la Corte Suprema , Carlos Rosenkrantz , dijo que "los jueces deben actuar más allá de lo que la tribuna reclama" y poder explicar siempre sus decisiones a la luz de los mismos principios. "Los jueces cambiantes socavan la Justicia", afirmó.

Además, Rosenkrantz dijo que la opinión general sobre la Justicia -que es mala- está "moldeada por los medios de comunicación" y volvió a sostener que el tema del impuesto a las ganancias (tributo que los jueces no pagan) no tiene que ver con "un privilegio" de los magistrados, sino con un debate más profundo sobre "qué jueces queremos" y "cuánto estamos dispuestos a pagarles". La semana próxima la Corte decidirá si confirma una medida cautelar que eximió de pagar Ganancias a la mayor parte de los nuevos jueces.

"¿Gana mucho un piloto de Aerolíneas?", se preguntó Rosenkrantz. Y se respondió que para contestar a eso es necesario analizar cuánto ganan los pilotos de los demás países de la región. Según él, el tema de los ingresos de los jueces debe evaluarse teniendo en cuenta lo que ganan "los abogados de relativo éxito".

En cuanto a la dinámica de funcionamiento de la Corte, atravesada por diferencias entre los jueces que se hicieron públicas, el presidente del tribunal dijo que en la Corte "no hay conflictos internos". Según Rosenkrantz, lo que sí suele haber son discrepancias entre magistrados que actúan "de buena fe".

"Somos cinco jueces que defendemos nuestras ideas con convicción y vehemencia", afirmó.

Rosenkrantz hizo estas declaraciones en una conferencia que brindó en el marco del ciclo "Cómo pienso a la Argentina", organizado por el Rotary Club de Buenos Aires, en el Hotel Sheraton Libertador. Participó de un almuerzo con unos 120 socios del club, en su enorme mayoría, hombres.

Después de su exposición, la coordinadora del ciclo, Clara Mariño, le preguntó a Rosenkrantz si era razonable afirmar que la nueva conformación que tendrá el Consejo de la Magistratura (el PJ se hizo de una banca que esperaba retener el oficialismo) pone en riesgo el avance de los juicios de corrupción. "Es una apreciación temeraria", afirmó. Y agregó: "No creo que corran riesgo. No dependen del Consejo. Creo que es otra exageración de esas a las que los argentinos somos tan afectos".

También contestó qué Corte esperaba dejar cuando terminara su mandato. Dijo que aspiraba a que fuera una Corte mejor y que quería colaborar para que el país volviera a tener "fe en el derecho". En este contexto, dijo que usaría una frase de su hija y afirmó: "Yo no tengo una misión falocrática".

La primera parte de la exposición de Rosenkrantz estuvo dedicada a la imagen de la Justicia y las modificaciones que necesita. Según él, "son necesarios cambios procesales" y "algunos ya están en marcha". Entre ellos, destacó que el proyecto de nuevo Código Penal, que todavía no fue tratado por el Congreso, "empieza a sancionar la mentira en el proceso". En relación con este tema, Rosenkrantz volvió a defender la figura del arrepentido, que ya había elogiado en declaraciones anteriores. Vaticinó que el castigo a quien miente en un juicio tendrá "el mismo efecto cuántico que haber aceptado la figura del arrepentido, que rompe la solidaridad" entre cómplices del delito.

Los medios

En cuanto a la imagen que la gente tiene de la Justicia, el presidente de la Corte admitió que es mala, pero dijo que es peor entre quienes no son usuarios del sistema judicial que entre quienes sí lo son. Según él, la opinión general está moldeada por los medios de comunicación. "Adjudican buena parte de nuestros males al proceso judicial", dijo. Rosenkrantz advirtió que no son los jueces quienes hacen las leyes que deben aplicar ni quienes eligen a los otros jueces. Admitió, no obstante, que los magistrados argentinos son "muy poderosos", entre otros motivos, porque son elegidos "de por vida". Insistió además en que los jueces deben ser "valientes" y actuar con independencia, incluso, de sus "propias convicciones", tanto ideológicas como políticas.

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.