Ruckauf deja su puesto con polémicos nombramientos

Por Florencia Carbone De la Redacción de LA NACION
(0)
22 de mayo de 2003  

Se ofrecen cinco puestos de chofer. Sueldo aproximado: cinco mil dólares mensuales. Destino: embajadas argentinas en Bolivia, Costa Rica, Perú, Cuba y Marruecos.

El virtual aviso clasificado –que despertaría el interés de más de un lector– ya tiene cubierta sus vacantes. El canciller Carlos Ruckauf firmó las resoluciones por las que cinco empleados de la planta administrativa de la Cancillería (Gustavo José Schiavon, Osvaldo Rodolfo Amarante, Julio Néstor Páez -chofer de Ruckauf-, Oscar Martínez y María Serafina Murone) viajaron a Perú, Bolivia, Costa Rica, Cuba y Marruecos, respectivamente, a fines del mes último.

A estas designaciones –que ya se concretaron– deben agregarse otros veinte nombramientos de personal administrativo cuyas remuneraciones oscilan -según el país de destino- entre los 5000 y 8000 dólares mensuales que Ruckauf dejó "ad referendum" de su sucesor.

"En razón del cambio de autoridades por producirse próximamente en la República, lo dispuesto en la presente resolución podrá ser modificado y/o dejado sin efecto total o parcialmente por el próximo ministro de Relaciones Exteriores. En consecuencia, el principio de ejecución será posterior a las nuevas autoridades", estableció Ruckauf en la resolución que firmó el 28 de abril último.

Las designaciones de los choferes son sólo un mínimo ejemplo que sirve para ilustrar la amplitud y variedad de la herencia que recibirá Rafael Bielsa en el Palacio San Martín. A los grandes temas de política exterior -el reposicionamiento de la Argentina ante el mundo, fundamentalmente- se le suman estas "pequeñas" cuestiones domésticas que no son más que el reflejo del estado en el que el sucesor de Ruckauf encontrará la Cancillería.

Entre los temas caseros figuran, por ejemplo, las cuestiones que derivan de la difícil situación económica y financiera del ministerio: demora en los traslados de los diplomáticos y atraso en el pago de sus viáticos, deudas con organismos internacionales, falta de mantenimiento del moderno edificio de Esmeralda y Arenales y reducción del cupo de ingreso para el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN).

En el listado que enumeran viejos funcionarios de la Cancillería aparece también una serie de cuestionamientos al "manejo político" al que fue sometida esa cartera en las últimas décadas: nombramientos arbitrarios, ascensos cuestionados y traslados congelados, entre otros puntos.

El caso de las designaciones de choferes con sueldos que igualan los salarios de un tercer secretario -cargo con el que se egresa del ISEN tras dos años de formación- es sólo uno de los ejemplos que citan a la hora de hablar de las "desigualdades internas".

Para poder ingresar en el ISEN, los aspirantes deben tener un título universitario de una carrera afín a las actividades de la cartera y un certificado de conocimiento del idioma inglés, entre otras exigencias. Se establece, además, que luego de dos eliminaciones consecutivas el postulante no podrá volver a intentar su ingreso.

Como contrapartida, dos altos funcionarios del ministerio denunciaron -no sólo ante LA NACION sino en informes oficiales en los que se pidió la intervención de la Dirección de Capacitación y Evaluación del personal administrativo- que esa conducción "montó una Cancillería paralela" que orquesta ascensos y traslados según lazos de amistad y presiones del gremio.

"El cuerpo diplomático está quebrado. Resulta perverso e injusto que funcionarios con excelente desempeño y muy buenas calificaciones no puedan ascender nunca, no obstante sus títulos, mientras otros ligados a la cofradía político-sindical que los nuclea obtienen ascensos y traslados", se quejó una de las fuentes.

Dijo, además, que en medio de declamados recortes presupuestarios resulta al menos llamativo que se trasladen choferes al exterior teniendo en cuenta no sólo los gastos en viáticos que ello demanda sino que esa tarea puede ser hecha por empleados locales (del país en el que esté la embajada) a cambio de sueldos que oscilan entre los 200 y 300 dólares mensuales.

Pero el tema es sólo una duda más de las que por estas horas se escuchan en boca de los diplomáticos. "Un síntoma del estado de descomposición en el que está la estructura", como suele decir un alto funcionario de la Cancillería.

"Lo que hice es para que me den una medalla"

El canciller Carlos Ruckauf defiende su gestión con uñas y dientes. "Lo que hice no es para críticas sino para que me den una medalla", respondió cuando LA NACION lo consultó respecto de las denuncias sobre arbitrariedades en las designaciones del personal administrativo. Dijo que trajo al país "el doble de la gente que salió" y que las últimas designaciones de personal administrativo que hizo el 28 de abril último están "supeditadas" a lo que diga su sucesor.

-Si es así, ¿era necesario dejar firmados esos nombramientos?

-Si no lo hacía no podía traer de vuelta a quienes estaban afuera.

-Los cinco choferes asumieron sus funciones el 30 de abril último...

-Esas designaciones son viejas...

-De principios de abril.

-Lo que hice fue ahorrarle plata al Estado: mandé afuera la mitad del personal que repatrié.

-¿Es lógico que en la situación económica actual se traslade a choferes desde la Argentina con sueldos que rondan los US$ 5000 cuando esa tarea podría ser cumplida por personal local que cobra entre US$ 250 y 300?

-Insisto, en estos casos le estoy ahorrando plata al país. Por cada 2,5 diplomáticos que estaban afuera irá uno; el recambio de personal administrativo fue en una proporción de dos a uno.

-También cuestionan el llamado a concurso para ocupar muchos cargos administrativos que se crearon este mes, con sueldos de entre 4000 y 6000 pesos.

-No se ocupará ninguno de esos cargos. Las próximas designaciones quedarán en manos de mi sucesor.

En la Cancillería hay actualmente 560 empleados administrativos y 439 contratados (representan el 52% de la planta). Los diplomáticos son 926.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.