
Ruckauf tiene sueños de color rosado
Con el apoyo de Duhalde, comenzó a construir la estrategia que le permita llegar al sillón de Rivadavia.
1 minuto de lectura'
Carlos Ruckauf apoyó la mano sobre el hombro de Eduardo Duhalde y levantó el tono de voz: "Que nadie se equivoque. Nosotros no peleamos por lo mismo, muchachos. Yo estoy de paso en la provincia de Buenos Aires; yo quiero ser presidente en el 2003".
La escena ocurrió en el restaurante Piperno, de Puerto Madero, pasada la medianoche del miércoles último. Frente al gobernador bonaerense y al jefe del justicialismodel distrito estaban varios diputados y senadores nacionales bonaerenses. No imaginaban un inminente lanzamiento interno de Ruckauf.
Todos conocían desde hace tiempo las ambiciones presidenciales del ex vicepresidente de Carlos Menem. Pero la diferencia fue que ahora comenzó a definir sin vueltas su plan para la disputa por la candidatura presidencial que buscan sus pares Carlos Reutemann (Santa Fe) y José Manuel de la Sota (Córdoba), además de Menem.
Su idea es utilizar la estructura del justicialismo de la provincia de Buenos Aires (el distrito con más peso político del país) para esa pelea interna y no competir en 2003 por otros cuatro años más en La Plata.
Ruckauf anunció en los últimos días y en tres reuniones políticas diferentes su decisión de competir en 2003, que también depende de una gestión provincial sin sobresaltos.
Cuatro fuentes, dos legisladores nacionales y dos hombres del círculo íntimo de Ruckauf, relataron a La Nación las definiciones de esas reuniones: una comida, una conversación en La Plata y un encuentro reservado que se hizo después de un congreso del PJ en Mar del Plata.
Ruckauf, que siempre mide cada gesto, puso la mano en el hombro de Duhalde para mostrarse como su aliado y para desalentar al aparato del PJ que cree que están enfrentados. Pero sobre todo el mensaje iba dirigido al propio Duhalde, y fue que Ruckauf no quiere anclar su carrera política en la provincia ni quedarse con el PJ bonaerense.
El ex candidato presidencial anhela regresar a su distrito como gobernador en 2003, pese a que cuando el presidente Fernando de la Rúa lo derrotó en las urnas había decidido no ocupar cargos públicos.
En el restaurante del hijo del ministro de Gobierno bonaerense, Esteban Caselli, Ruckauf dejó en claro que utilizará la estructura partidaria (que incluye el respaldo de los legisladores nacionales, dirigentes e intendentes) para llegar a la disputa interna por la candidatura presidencial. Ruckauf no maneja el poder interno, además detesta ocuparse de la construcción interna cotidiana.
El ex vicepresidente de Carlos Menem delegó en Duhalde esa tarea. Y ahora juntos comenzaron a definir las candidaturas de diputados y senadores para el año próximo.
Para Ruckauf pasar esa prueba electoral podría convertirse en un trampolín para su candidatura presidencial, además de su gestión.
El 2001 y la reelección
El acuerdo con Duhalde consiste en que el gobernador se convierta en un poder transitorio del distrito y su antecesor en el poder estable que controla el partido. Esto se conversó en reuniones reservadas y en otras ampliadas que encabezó el propio Ruckauf, según confiaron las fuentes que consultó La Nación .
Ruckauf no quiere enfrentamientos con Duhalde y apoyará su candidatura a diputado o a senador por la provincia de Buenos Aires.
En el congreso partidario de Mar del Plata del viernes último, Ruckauf, Duhalde y el senador Antonio Cafiero analizaron la disputa legislativa del año próximo en la provincia. Están convencidos de que la Alianza postulará al ex presidente Raúl Alfonsín como candidato a senador.
Imaginaron una campaña para el año próximo con Cafiero, un justicialista con historia política, y Alfonsín en el centro del debate político. Otros candidatos potables son el vicegobernador bonaerense, Felipe Solá; el titular de la cartera educativa, José Octavio Bordón, y el senador y ex candidato a vicepresidente del PJ Ramón Ortega.
Todas estas opciones naufragarán si Duhalde decide ir al Senado y no ocupar el primer puesto de los candidatos a diputado nacional. También depende de lo que haga la Alianza en el distrito.
De todos modos, Ruckauf habló con Duhalde sobre definir la situación con las encuestas. Lo que le importa al gobernador es contar con el aval interno duhaldista; lo necesita como operador político, por lo menos, hasta el año próximo, según señalaron a La Nación tres legisladores nacionales del distrito.
Ruckauf todavía no admite en público que quiere ser presidente y que para eso está en la provincia. Lo único que dijo es que no buscará su reelección en 2003, cualquiera que fuere la situación política: con un De la Rúa intacto en imagen, como ahora, o con un gobierno desgastado.
Obsesivo por su imagen, encargó un estudio en el que comprobó que la gente rechaza la reelección. Los que se quedaron en el poder se desgastaron. Y él sólo quiere ser presidente.
1
2Del himno peronista de Kelly Olmos al exabrupto de Agustina Propato: las perlitas del debate por la reforma laboral
- 3
Diputados: con amplia mayoría, el oficialismo y sus aliados aprobaron la reforma laboral y vuelve con cambios al Senado
- 4
Qué se sabe del paro nacional de la CGT contra la reforma laboral, este jueves 19 de febrero


