Salpican los mails a la firma que computa los sufragios

El asesor de Jaime ofreció gestionarle contratos como el boleto electrónico, que luego le fue adjudicado
Hugo Alconada Mon
(0)
28 de noviembre de 2010  

MADRID.- Como trajes a medida, el entorno del entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime, le ofreció un menú de proyectos aún reservados a Indra, la empresa española que hace los escrutinios en todas las elecciones nacionales de la Argentina desde 1997 y que también figura en un listado de firmas por ser contactadas para pedirles fondos para la campaña kirchnerista de 2005, según consta en los mails que recuperó la Justicia y que La Nacion verificó en esta capital.

Las tratativas de Indra con el lobbista y asesor de Jaime, Manuel Vázquez, y su socio en España, Miguel Angel Lorente, abarcaron múltiples negocios durante el kirchnerismo, los que señalaron que podían acomodarse a los gustos de la empresa o, también, crearse desde cero, como detalló el propio Vázquez.

"Si no existe el producto, tal vez hasta es posible desarrollarlo", le clarificó a Lorente para que pujara en esta capital. "Cosas que se me ocurre que pueden ser vendibles: sistemas de ticketing para las diferentes líneas de FFCC [por ferrocarriles] y un control centralizado para el Gobierno. O algo parecido para todas las líneas de colectivo y buses”, enumeró. Lo escribió en mayo de 2005, cuando aún faltaban cuatro años para que la presidenta Cristina Kirchner anunciara el Sistema Unico de Boleto Electrónico (SUBE), en el que Indra terminó por ganar una licitación como parte de una UTE.

El SUBE no fue el único proyecto que les propusieron Vázquez y Lorente a los ejecutivos de Indra. También discutieron, entre otros, el Belgrano Cargas, y un sistema para el control de las emisiones de radio y televisión para el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), según detallaron en los correos electrónicos cuya veracidad confirmó Lorente a La Nacion.

De un lado y del otro del Atlántico, la premisa era ampliar y diversificar los negocios. Así, en otro correo electrónico en el que Vázquez le detalla a Lorente los “gastos políticos” para cobrar por el negocio ferroviario, le aclaró que contaban con “una gran oportunidad con este gobierno y no sólo en el área de Transporte”, es decir, de Jaime.

“Tenemos la capacidad de contactar a diferentes señores ministros, secretarios, etcétera, y venderles proyectos factibles”, le señala a su socio de Madrid, aunque de inmediato admite cuál es su punto fuerte: “En el área de Transporte, todo es posible por mi relación con el secretario”.

Consultados por La Nacion, voceros de Indra en esta capital manifestaron “de manera contundente” que la compañía “nunca hizo negocios con estos señores”, en alusión a Vázquez y Lorente, como tampoco aportaron a la campaña kirchnerista de 2005 (ver aparte).

Pero también en España, Lorente aportó detalles en sus mails con Vázquez sobre cómo era su relación con Indra y, en especial, con su consejero delegado, Regino Moranchel, aunque también con su presidente, Javier Monzón, a quien detalló que conoció en diciembre de 2001.

En aquellos tiempos del colapso argentino, Indra ya tenía interés por sellar una “asociación” con Vázquez y Lorente, aunque dada la situación criolla y que la compañía española cotizaba en Bolsa, al decir de Moranchel, “le parece imposible hacer algo que no pueda encubrirse muy bien”, a través de un “movimiento camuflado desde la propia Argentina”, según consta en un correo de septiembre de 2002 de Lorente.

Cinco años y recuperación económica local mediante, Moranchel y Lorente procuraron ampliar la agenda de negocios común. El ejecutivo de Indra le apuntó directo al Belgrano, lo que Lorente estimó que sería factible si montaban un consorcio “Indra-FEVE”, en alusión a la empresa pública Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha, bajo el Ministerio de Fomento.

La réplica de Vázquez, ya convertido en asesor, mano derecha, lobbista e intermediario de Jaime en Transporte, fue contundente: “Si a Indra le interesa el tema, podemos ver la forma de que lo gane directamente, junto con nosotros”.

Lorente, sin embargo, desconfiaba de todo y de todos, en ambos países. Por eso, le aclaró a su socio: “Aquí no nos confiamos porque, como bien sabes, cuando un burócrata tiene intereses corruptos nada es seguro hasta que se produce totalmente”.

Los vínculos con Indra, mientras tanto, crecían. Según detalla en otro mail, el viernes 8 de abril de 2005, Lorente cenó con Moranchel, que le pidió “ofertas concretas sobre operaciones de ferrocarriles en la Argentina donde ellos puedan aplicar tecnología-servicios”. Y el 17 de mayo, volvió a cenar con él y con el presidente, Monzón. “Con éstos –se ilusionó el lobbista–, podemos hacer lo que queramos.”

En Buenos Aires, Vázquez le respondía con una sugerencia: que Moranchel pensara negocios concretos: “Cosas que le podamos ofrecer al Gobierno, ya sea vendiéndole los productos/servicios de forma directa o por medio de los concesionarios”.

“Con dinero del Estado”

Vázquez le señaló dos ejes a su socio radicado en esta capital. Primero, que todos los negocios se harían “siempre con dinero del Estado”. Segundo, añadió, “yo garantizo que si lo proponemos tú y yo, hacemos que el Gobierno de aquí lo realice”.

En ese contexto de relación estrecha y negocios en danza, llegó el momento de recaudar para las elecciones de 2005. Lorente remitió el listado de empresas y ejecutivos que deberían contactarse, según él de manera formal y oficial, para pedirles dinero. Entre ellas, Indra, con Monzón y Moranchel.

En el ida y vuelta, Vázquez también le propuso otro posible negocio a Indra, centrado en el Comfer, cuyo interventor, Julio Bárbaro, definió como “un amigo del alma”, “sumamente honesto”, “muy bueno, pero inseguro y miedoso”. Y remató: “Yo lo controlo totalmente”.

La situación argentina, sin embargo, complicó la relación. Según escribió Lorente en junio de 2006, “Indra conoce el paño” y, al igual que los bancos Santander y BBVA, entre otras firmas españolas, compartían una premisa: “Hay que enviarles temas concretos, documentados, antes de nada”.

Indra, sin embargo, sí logró avanzar con dos proyectos que habían sido esbozados por Vázquez y Lorente. Ganó una de las licitaciones para el SUBE en consorcio con Siemens y el Grupo Roggio, y se adjudicó la instalación de los sistemas de gestión del tráfico aéreo en los aeropuertos de Ezeiza y Córdoba por US$ 19 millones, mientras que continúa como referente único para los procesos electorales.

LA TRAMA OCULTA DE LAS NEGOCIACIONES

ANUNCIOS

  • 7 de junio del 2005

    Alteo de vías

    Kirchner, De Vido y Jaime anuncian la obra del alteo de la laguna La Picasa. La obra se financió con un préstamo de la Comisión Andina de Fomento (CAF) y benefició a ALL, una empresa que asesoraba Vázquez.
  • 1 de julio del 2005

    Compra de trenes .

    Ricardo Jaime anunció la compra de material rodante usado a Portugal por un valor de 1100 millones de pesos.
  • 13 de agosto del 2005

    LAN Argentina .

    El Gobierno remueve por decreto la limitación que impedía a LAN Chile operar vuelos internos en la Argentina. Lo habían acordado Kirchner y Jaime con Sebastián Piñera, entoces socio de LAN. Al año siguiente, la consultora de Manuel Vázquez facturá más de 1 millón de dólares a la empresa chilena por una auditoría.
  • 30 de julio del 2006

    Belgrano Cargas

    Después de meses de varios meses de negociaciones, el Gobierno dispuso que el ramal ferroviario Belgrano Cargas sea operado por un consorcio integrado por empresas y sindicatos..
  • 22 de agosto del 2006

    El tren bala

    Precalifican Alstom, como líder de un consorcio, y Siemens, por otro, para adjudicarse el tren de alta velocidad que uniría BS. As.-Rosario-Córdoba.
  • 17 de julio del 2008

    Estatización

    Después de intentos fallidos de armar un grupo empresario afín, el estado decidió nacionalizar Aerolíneas Argentinas, hasta entonces en manos del grupo español Marsans.
  • 7 de noviembre del 2008

    Compra china

    Ricardo Jaime anunció la compra de 279 vagones para el subte porteño, en una operación con el consorcio chino Citic (asesorado por Franco Macri), por US$ 653 millones. El contrato está sospechado de sobreprecios.
  • 29 de mayo del 2009

    El SUBE

    La empresa española Indra gana la licitación del boleto único de colectivos. La idea había sido discutida por el asesor de Jaime con un lobbista que iba a contactar a Indra, tiempo antes.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.