San Luis: la derrota desató el enojo de Alberto Rodríguez Saá

Alberto Rodríguez Saá
Alberto Rodríguez Saá Fuente: Archivo
Gustavo Ybarra
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29 de octubre de 2019  

Promesas de la elección provincial que permanecen incumplidas, errores en la estrategia de campaña y un aparato que jugó a media máquina y sin las clásicas prebendas preelectorales son solo algunos de los factores que explican la derrota del Frente de Todos en San Luis, feudo y coto de caza político de Alberto Rodríguez Saá.

Para dar una idea de lo sorpresiva que fue la victoria de Juntos por el Cambio, que se impuso por más de 10.000 votos, alcanza con un dato. La de ayer fue la primera vez en 20 años que la oposición se alza con una de las dos bancas para la Cámara de Diputados (San Luis tiene cinco representantes) que se ponen juego en simultáneo con las elecciones presidenciales.

La ventaja obtenida por la oposición provincial implica una remontada de más de 10 puntos porcentuales con relación a la primaria de agosto y a la elección provincial del 16 de junio último, cuando Rodríguez Saá obtuvo su reelección y superó por más de 20.000 votos al senador nacional Claudio Poggi (Juntos por el Cambio).

El impacto de la elección se hizo sentir anoche en el oficialismo local, en una tensa reunión en la que hubo más de un grito por parte de "El Alberto". El enojo obedece a que dentro de dos domingos se disputará la elección municipal de la capital, en la que el gobernador hará una apuesta por consolidar su poder.

Según fuentes de la oposición, uno de los factores que explica la derrota de la boleta de Alberto Fernández son las promesas de la campaña provincial que permanecen incumplidas. Una de ellas es la instrumentación del Plan Joven, que prometió primer empleo para jóvenes de entre 18 y 24 años. "No le pusieron la plata a la gente en el bolsillo antes de ir a votar, como suelen hacer cada vez que los Rodríguez Saá se juegan el poder", opinó un dirigente que recordó la avalancha de recursos que le permitió a Adolfo Rodríguez Saá ganar la elección de 2017 luego de perder por más de 20 puntos las primarias.

Sin el apellido del gobernador en las boletas, el peronismo puntano no jugó a fondo en la campaña y tampoco contó con los recursos que vuelca de manera masiva antes de cada votación.

Otro factor que se suma es el error electoral de haber puesto énfasis en la condición sexual de la segunda candidata a diputada nacional, Ayelén Mazzina, integrante del colectivo LGTB y militante a favor del aborto. Su figura no generó empatía en una provincia conservadora. A esto se sumaría la mala imagen del secretario general de la CGT de Villa Mercedes, Carlos Ponce, que lideró la nómina a diputados nacionales.

En el oficialismo, en tanto, se negó haber cometido errores en la campaña y adjudicaban el resultado al efecto de la campaña de Mauricio Macri, que apostó a infundir temor al regreso del kirchnerismo a la Casa Rosada. "Es un tema a tener en cuenta en una provincia en la que los hermanos Rodríguez Saá se la pasaron 12 años culpando a Néstor y Cristina por el maltrato", deslizó un dirigente del PJ.

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