Santa Cruz recibió con euforia a su gobernador, presidente electo

Kirchner viajó a su provincia, donde pasará el fin de semana y definirá su gabinete
Gustavo Ybarra
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16 de mayo de 2003  

RIO GALLEGOS.- La sombra de la Tierra ya había comenzado a proyectarse sobre la Luna cuando la estepa patagónica que rodea al aeropuerto de esta capital provincial se vio súbitamente estremecida por el paso del primer presidente electo nacido y criado (nyc, en la jerga local) en Santa Cruz.

Así, Néstor Kirchner eclipsó nada menos que al eclipse total de Luna y pisó por primera vez su tierra natal después de que Carlos Menem abandonó la carrera presidencial y decidió renunciar a su candidatura y dejar sin efecto el ballottage.

En la pista de aterrizaje, esperando al presidente electo, estaban su madre, María Juana Ostic, de 81 años, y el ex gobernador de la provincia Jorge Sepernic, considerado un símbolo de la democracia santacruceña.

La recepción fue a todo bombo, vivas y emoción en la aeroestación y se prolongó en una extensa caravana de micros y autos particulares y de diferentes reparticiones provinciales que acompañaron al patagónico durante los nueve kilómetros que median hasta el centro de Río Gallegos. Kirchner viajó en la primera fila de uno de los ómnibus, acompañado por su mujer, la senadora nacional Cristina Fernández, y su hijo, Máximo.

El clima festivo de la recepción contrastó con el vivido anteayer, día en el que el gobernador santacruceño quedó oficialmente declarado presidente electo de los argentinos.

Fue tan escaso el interés que despertaron los acontecimientos que derivaron en la renuncia de Menem y de su compañero de fórmula, Juan Carlos Romero, que los vaivenes políticos que transmitían todos los canales de televisión apenas si pudieron vencer la resistencia de los lugareños a abandonar programas más entretenidos, como el partido entre la Juventus y el Real Madrid, por la Champions League europea.

Kirchner llegó hasta esta ciudad para terminar de definir los detalles de lo que será su inminente asunción como jefe del Estado. Y no se descarta que hoy viaje a El Calafate, en busca de mayor tranquilidad.

La agenda es amplia y el tiempo, escaso, ya que la transición finaliza en poco más de una semana, cuando el 25 de mayo Kirchner y el vicepresidente electo Daniel Scioli juren ante la Asamblea Legislativa.

Kirchner lo sabe. Por eso anoche ya había comenzado a discutir con su círculo más íntimo a nivel local -el virtual vicegobernador, Héctor Icazuriaga, y el ministro de Gobierno, Julio De Vido, entre otros- la conformación de su primer gabinete nacional.

Primeras medidas

También, trae un paquete de primeras medidas de gobierno que, tal como anticipara el propio Kirchner, no será de gran efecto mediático.

"La idea es empezar a poner en marcha lo antes posible el modelo neokeynesiano que le gusta a Néstor", explicó Icazuriaga a LA NACION.

Por esa razón, uno de los proyectos que ya está avanzado es el de la creación de 600.000 puestos de trabajo a partir del fomento de la obra pública de infraestructura.

El plan, según adelantaron voceros del todavía gobernador de Santa Cruz, apuntará a la construcción de viviendas, escuelas y hospitales.

No por casualidad entre los hombres que acompañaron a Kirchner en el avión de la gobernación que trajo al presidente electo a su ciudad natal viajó De Vido, que tiene casi asegurado un lugar en su primer gabinete como ministro de Obras Públicas e Infraestructura.

De acuerdo con los planes trazados hasta el momento por el mandatario -la agenda cambia permanentemente-, su estada en Santa Cruz se extenderá hasta el lunes próximo.

Al respecto, se especula con que ese día firmará el traspaso definitivo del mando de la gobernación a Icazuriaga, aunque su renuncia sería aceptada por la Legislatura el próximo jueves y sería efectiva el mismo día que asuma la primera magistratura.

Sin embargo, también se especula con la posibilidad de que adelante el anuncio de su gabinete y lo haga entre su gente.

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