Scioli: incómodo al principio, se adaptó y terminó satisfecho

Empezó a la defensiva, pese a lo que se preveía; después se asentó en su rol y pudo incomodar en algunos casos a Macri
Santiago Dapelo
(0)
16 de noviembre de 2015  

"¿Viste que haya respondido algo de lo que le pregunté?" Daniel Scioli sonríe. Según él, el debate cumplió con el objetivo que se propuso: exponer a Mauricio Macri como el candidato que llega para impulsar una "megadevaluación" y el "ajuste". El veredicto del gobernador bonaerense fue positivo. Aunque no se adjudicó un triunfo en la discusión pública, cree que sirvió a sus fines. "Lo que importa es que gane la gente", dijo ante LA NACIÓN. Ahora, en los cuatro días que restan de campaña, Scioli reforzará el mensaje en cada acto y nota periodística.

Tardó en acomodarse el candidato por el Frente para la Victoria en el escenario, que a diferencia del jefe de gobierno porteño lució corbata azul. Durante los dos primeros ejes del debate se mostró muy tenso, por momentos incómodo. Todo lo contrario a su rival, que con una impronta más agresiva por momentos logró acorralarlo. Pero tras el primer corte Scioli se recuperó.

"Y si todavía no pudiste resolver el tema de los trapitos, ¿en serio creés que la gente te va a creer que vas a poder resolver el narcotráfico?", dijo el gobernador, y por primera vez en la noche en el auditorio de la Facultad de Derecho de la UBA las risas colmaron el salón.

Cada vez que el postulante de Cambiemos intentó asociarlo al gobierno nacional, Scioli se diferenció. "Que no pierda el tiempo buscando debatir con un gobierno que deja de gobernar el 10 de diciembre", fue la respuesta que ensayó el ex motonauta. Y mirando a su contrincante, disparó: "¡No entendés! Estás debatiendo con un gobierno que se va. Yo quiero hablar del futuro".

En cada corte, Scioli salía disparado del escenario para juntarse con su equipo de trabajo. Ahí hablaba con Alberto Pérez, jefe de Gabinete y armador político; Juan Courel, secretario de Comunicación bonaerense, y su compañero de fórmula, Carlos Zannini, entre otros. En la primera fila, respaldando al gobernador estaban su esposa, Karina Rabolini -subió al escenario en el final junto a Juliana Awada-, y Lorena, su hija.

Uno de los momentos más complicados para Scioli fue cuando Macri, cansado porque según él no respondía sus preguntas, lo describió como "un columnista de [el programa de televisión oficialista] 6,7,8". El gobernador explotó de bronca, pero rápidamente se contuvo. Fue un gesto que quizá pasó por alto, primero negó enfáticamente con la cabeza y movió la mano izquierda para rechazar la acusación.

Enfático, Scioli siempre insumió más tiempo que el que tenía para hablar. Quería cerrar sus argumentaciones con frases altisonantes y en varios pasajes perdió esa oportunidad porque fue interrumpido por los moderadores. Fue, además, el único que habló de Sergio Massa. Lo nombró en dos oportunidades. Su estrategia fue desde el primer minuto hablarles a los trabajadores y a los jubilados.

Antes de lanzar la pregunta o la repregunta, Scioli siempre aludió al foco principal: asociar a Macri con una futura devaluación que impactará en el bolsillo de los asalariados. "El panorama económico con Macri es devastador", sostuvo el mandatario provincial.

Otro de los impactos de Scioli fue cuando acusó a Macri de oponerse a las conquistas que el kirchnerismo reivindicó como banderas durante los últimos años. Habló de la Asignación Universal por Hijo, Aerolíneas Argentinas y la Anses. "¿Por qué votó en contra?", consultó Scioli, y remató: "Los está subestimando [a los votantes]. Todavía estoy esperando la respuesta. ¡Que diga quién va a pagar la devaluación!".

Con el debate en el pasado, el sciolismo espera desde ahora capitalizar la performance de Scioli, que sin vencer tampoco fue vencido. "Hoy [por ayer] quedó claro que Macri es el ajuste, se le va a complicar ahora porque la gente va a abrir los ojos", analizó José "Pepe" Scioli tras el debate.

Pese a la imagen del final con el abrazo entre los candidatos, Scioli irá "a fondo" en el tiempo que le resta para tratar de dar vuelta una elección que se presenta complicada.

Presente: Massa no debatió, pero su nombre fue invocado

Fue el tercero en discordia el 25 de octubre, pero Sergio Massa estuvo presente ayer de alguna manera. Scioli lo nombró dos veces: tomó su plan contra el narcotráfico y el aumento a jubilados, aunque también elogió a los votantes de los otros tres candidatos presidenciales de las PASO: Stolbizer, Del Caño y Rodríguez Saá.

Ruido: En medio de la tensión, una copa jugó una mala pasada

Era el primer bloque, Macri venía golpeándolo duro cuando Scioli intentó tomar agua y se le corrió la copa que estaba debajo de su atril. El ruido se sintió en todo el auditorio, entonces en silencio. El gobernador, nervioso, intentó recomponer la situación, pero se le notó el mal momento. Finalmente, encontró la copa y bebió. No se había caído el agua.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.