Se vislumbra una profunda crisis en el bloque peronista

Divide a los diputados la investigación por sobresueldos
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24 de abril de 2004  

El presunto pago en negro de sobresueldos en el bloque justicialista de la Cámara de Diputados amenaza con estallar en un escándalo. Mientras que los diputados que formularon la denuncia hace dos años ratifican las acusaciones, las autoridades legislativas que aparecen involucradas las niegan enfáticamente.

En rigor, la decisión que adoptó ayer la Cámara Federal de reabrir la causa tomó por sorpresa a denunciantes y denunciados en la Cámara de Diputados. Y nadie aventura qué consecuencias provocará esta resolución judicial en la futura relación interna de la bancada: el riesgo de un cimbronazo está latente.

El conflicto se ventiló a mediados de 2002, cuando una docena de diputados justicialistas -enrolada en el llamado "grupo Talcahuano"- denunció que en su bloque se realizaban pagos extras de entre mil y dos mil pesos mensuales por legislador, cuyo origen aparecía poco claro. La acusación apuntaba directamente hacia la conducción de la bancada, por entonces liderada por Humberto Roggero (PJ-Córdoba).

Poco después, la denuncia recayó en la Justicia merced a una presentación del abogado Ricardo Monner Sans, y los legisladores, al ser convocados a prestar declaración, ratificaron su versión de los hechos.

Entre ellos los diputados Ricardo Falú, Mónica Kuney, Gerardo Conte Grand, Arturo Lafalla, Julio Gutiérrez y Sergio Acevedo.

"Esa denuncia nos costó ser marginados del bloque, porque violamos uno de los códigos políticos más sagrados. En lugar de grupo Talcahuano nos llamaban "grupo pelícano" por haber sido "buchones"", confesó uno de los denunciantes.

El diputado Roggero (que ya no preside el bloque) insiste en su argumento: no se pagaron sobresueldos y él jamás tuvo manejo directo de los fondos que correspondían a su bancada. Insistió en que cada bloque recibe mensualmente un monto (en 2002 era a razón de 800 pesos por legislador) destinado a gastos administrativos, que se rinden con factura. Además, enfatizó, esos recursos jamás se repartían entre los diputados.

Fuentes del Congreso vincularon el resurgimiento de esta causa con la adhesión de algunos duhaldistas, entre ellos Roggero, a un pedido de interpelación al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, impulsado por el santafecino Alberto Natale, del Interbloque Federal.

El diputado Eduardo Camaño (PJ-Buenos Aires), presidente de la cámara, negó que se pagaran sobresueldos provenientes del presupuesto anual de la cámara y enfatizó que todos los gastos del cuerpo son controlados por la Auditoría General de la Nación.

Sin embargo, los legisladores denunciantes insisten en sus acusaciones. Es más, en los pasillos parlamentarios se rumorea que el dinero destinado a aquellos sobresueldos provenía, en verdad, de la SIDE.

"Es necesario conocer la verdad", sostuvo ayer ante LA NACION el diputado Gutiérrez. Y si bien el legislador minimizó la posibilidad de que este altercado llegue a mayores, lo cierto es que la resolución judicial de la Cámara Federal reavivó el conflicto.

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