Semana clave para el futuro de los DNU

Oficialismo y oposición disputan la presidencia de la comisión bicameral de control; Pro va a la Justicia contra el Fondo del Bicentenario
Gustavo Ybarra
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28 de diciembre de 2009  

La lucha política entre el kirchnerismo y la oposición en el Parlamento llegará hasta el último día hábil del año, cuando pasado mañana se reúna la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo para definir sus autoridades y ambos sectores se trencen en un duro debate por ver quién se queda con la presidencia.

La reunión es clave para la Casa Rosada, ya que esa comisión deberá analizar esta semana sin falta el controvertido decreto de necesidad y urgencia (DNU) que firmó la presidenta Cristina Kirchner y creó el denominado Fondo del Bicentenario, que le permitirá al Poder Ejecutivo usar reservas del Banco Central (BCRA) para pagar deuda pública.

Como un anticipo de esa pelea, el jefe del bloque de diputados de Propuesta Republicana (Pro), Federico Pinedo, presentará hoy un recurso de amparo ante la Justicia para que deje en suspenso la validez del decreto hasta tanto no se expida la comisión parlamentaria.

Ese recurso se suma a las cartas que los bloques radicales de ambas cámaras legislativas le enviaron la semana pasada al presidente del BCRA, Martín Redrado, en el que le exigen que se abstenga de obedecer cualquier orden del Poder Ejecutivo que le pida disponer reservas para el pago de deuda, bajo la advertencia de ser acusado por la comisión de delito ante la Justicia.

En este escenario, la Comisión Bicameral de trámite Legislativo fue convocada por los presidentes de ambas cámaras, Julio César Cobos (Senado) y Eduardo Fellner (Diputados) para pasado mañana, con una composición en la que oficialistas y opositores están empatados en ocho miembros por bando.

Esta configuración no hace más que anticipar un virtual empantanamiento de la comisión a la hora de designar sus nuevas autoridades. La presidencia quedó vacante por la conclusión del mandato de la senadora María Perceval (PJ-Mendoza), aunque a partir de ahora la conducción le corresponderá a un diputado nacional.

Sin importar su origen, lo cierto es que tanto el mosaico de fuerzas antikirchneristas como el oficialismo pretenden quedarse con la presidencia de la bicameral. La razón es sencilla: en caso de empate, el dictamen que firme el presidente de la comisión es considerado de mayoría y, por lo tanto, el primero para ser discutido en los plenos de ambas cámaras.

"La presidencia debe ser de la oposición, así que si la discusión se empantana esto tendrá que resolverlo el pleno" del cuerpo, afirmó la diputada Patricia Bullrich (Coalición Cívica) al esgrimir la posibilidad de repetir la sesión preparatoria del 3 de este mes, cuando la oposición impuso su nueva mayoría y obligó al kirchnerismo a ceder la presidencia de varias comisiones y su mayoría en todos esos cuerpos de trabajo legislativo.

En la misma sintonía, se expresó el presidente del bloque radical de la Cámara baja, Oscar Aguad (Córdoba), quien dijo que si el oficialismo no acepta cederle la presidencia de la bicameral a la oposición "hay que ir al recinto".

Tanto Aguad como Bullrich, en compañía del peronismo disidente y los macristas de Pro, elevaron a Fellner una nota para que reconsidere su decisión de nominar cuatro representantes por el oficialismo e igual número de opositores. "La oposición tiene el 56% y el oficialismo apenas el 30% de la Cámara, así que la representación debe ser de cinco a tres para la oposición", explicó el radical cordobés.

Estrategia oficialista

Mientras tanto, el kirchnerismo apuesta a que la Comisión Bicameral se empantane en una disputa sin solución por la presidencia del cuerpo. Así se lo confesó un vocero oficialista del Senado a LA NACION.

Es que una jugada de estas características sería funcional a la Casa Rosada, ya que la ley que reglamentó el trámite legislativo de los DNU estableció el sistema de sanción ficta.

En pocas palabras, esto significa que los decretos seguirán en vigor hasta tanto no sean rechazados por ambas cámaras legislativas. Criticado por Cristina Kirchner cuando era senadora, el de la sanción ficta terminó siendo el método elegido en 2003 cuando se aprobó la ley reglamentaria, cuando la ahora Presidenta ya era primera dama.

Sin embargo, la paridad de fuerzas y el eventual bloqueo del funcionamiento de la bicameral que esto podría traer aparejado no amilanan a la oposición.

"No se va a poder elegir presidente, pero también va a haber dos dictámenes, sin duda", afirmó a LA NACION el presidente de la UCR y senador nacional por Mendoza, Ernesto Sanz.

Mientras tanto, los tiempos siguen corriendo y el decreto que creó el denominado Fondo del Bicentenario permanece en vigor. Para evitar esta situación es que Pro se presentará hoy en los Tribunales con un recurso de amparo que la Coalición Cívica analizaba respaldar. La UCR, por otra parte, se sumaría sólo si fracasa la reunión de la bicameral.

Arduo debate

  • Convocatoria. El vicepresidente Julio Cobos y el kirchnerista Eduardo Fellner (Jujuy) convocaron a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo para su constitución para pasado mañana, a las 10. Ese día tendrá que elegir sus autoridades.
  • Virtual empate. La Comisión estará integrada por ocho oficialistas y otros tantos opositores, por lo que no hay una mayoría que pueda imponer el nombre de su nuevo presidente. El cargo es clave, ya que el dictamen que firme será considerado de mayoría y, por lo tanto, tendrá prioridad para su tratamiento en los plenos de ambas cámaras.
  • Decreto en la mira. Además de constituirse y elegir autoridades, la bicameral deberá analizar el DNU por el cual Cristina Kirchner creó el llamado Fondo del Bicentenario, que le permitirá al Poder Ejecutivo usar reservas del Banco Central para pagar deuda.
  • Reclamo a Fellner. La oposición sostiene que la representación de Diputados avalada por el presidente de la Cámara, Eduardo Fellner, no se corresponde con la relación de fuerzas que tiene el cuerpo en este momento. Reclaman la elección de cinco opositores y tres oficialistas. Esto inclinaría la relación de fuerzas y le permitiría al arco no oficialista controlar la comisión.
  • Estrategia dilatoria. Sin embargo, para el oficialismo el empate en la relación de fuerzas les permitiría llevar adelante una estrategia para empantanar el funcionamiento de la comisión. Mientras la discusión quede bloqueada en torno de la elección del presidente, el DNU seguirá vigente, gracias al principio de sanción ficta que Cristina Kirchner impuso a la ley reglamentaria de esos decretos cuando fue senadora.
  • Recurso judicial. Para evitar esa estrategia, el macrismo presentará hoy un recurso de amparo para que el DNU quede sin efecto hasta que no se expida la comisión bicameral.
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