Señal del BID para darle más plazos a la Argentina

El 17 de julio el país debería pagar US$ 550 millones
Jorge Rosales
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30 de junio de 2002  

WASHINGTON.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, dejó ayer Estados Unidos más fortalecido que cuando llegó el miércoles a Nueva York, luego de haber dado un paso adelante en las discusiones con el FMI y obtenido ayer la promesa del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, de encontrar una solución para que la Argentina no se vea obligada a desembolsar otros 550 millones de dólares que vencen el 17 del mes próximo.

El titular del Palacio de Hacienda reveló ayer que la Argentina ya pagó la semana pasada al BID 138 millones de dólares, como adelanto del vencimiento que debe cancelar el mes próximo por 688 millones. Ese gesto y el anuncio de anteayer de que el FMI postergará por un año la obligación de pago por 1000 millones de dólares le facilita el camino al Gobierno, y al propio Iglesias, para encontrar un mecanismo que le permita a la Argentina no pagar con reservas y, al mismo tiempo, no entrar en default con los organismos internacionales.

"El 17 de julio vence el plazo y en ese momento se verá cuáles son las decisiones que toma el gobierno argentino", dijo ayer Iglesias a la prensa, luego de reunirse con Lavagna. "Ni el BID ni el Banco Mundial tenemos el tipo de instrumentos que posee el FMI para una postergación del vencimiento porque los contratos son de otra naturaleza”, agregó Iglesias. Lavagna adelantó que se buscarán “otros elementos” para alcanzar la postergación de ese pago, pero sin entrar en default con el BID.

El titular del BID, que en Washington ha sostenido la necesidad de dar asistencia cuanto antes a nuestro país, dijo que está muy alentado “por el clima constructivo que ha tenido la reunión (con el Fondo) y por el comunicado de Köhler, que alientan la esperanza de que se llegue a un acuerdo muy pronto”.

“La Argentina ha venido haciendo muchas cosas en los últimos tiempos y merece que la comunidad internacional comience a sumarse al esfuerzo que están haciendo internamente”, expresó el presidente del BID. “Una vez que el FMI llegue a un acuerdo la comunidad internacional se movilizará. No veo ningún problema en ese caso”, insistió Iglesias.

La reunión de ayer por la tarde con Iglesias marcó el final de una gira de cuatro días que el ministro de Economía hizo por Nueva York y Washington, donde se reunió con banqueros, el titular del Fondo, Horst Köhler, y su número dos, Anne Krueger, el secretario del Tesoro, Paul O’Neill, y funcionarios del Departamento de Estado y de la Casa Blanca.

En la reunión de ayer participaron junto con Iglesias el economista jefe del BID, Guillermo Calvo, y el representante argentino en ese organismo, Ricardo Carcciofi.

En los encuentros con Köhler, anteayer, Lavagna logró la postergación de un pago por US$ 1000 millones que se debía hacer el 15 del mes próximo y acordó el envío de una misión técnica la semana próxima a Buenos Aires para tratar la reforma del sistema bancario y financiero y la conformación de una comisión de expertos de nivel internacional que monitoreará la marcha del programa monetario.

Ese giro, impensado el jueves último, cuando Köhler había dicho que estaba “decepcionado y sorprendido” por la lentitud del Gobierno para hacer la reforma bancaria y colocó la negociación en una situación muy complicada, se alcanzó luego de una reunión del directorio del Fondo en la que representantes de varios países de Europa y de Estados Unidos pidieron que no haya más dilaciones en las discusiones con la Argentina.

La comisión de notables sobre la política monetaria estará integrada por ex presidentes de bancos centrales y expertos en política monetaria de reconocimiento mundial. Hay una lista de siete nombres que no ha trascendido, pero fuentes argentinas mencionaron que la podrían integrar figuras de la talla del ex titular de la Reserva Federal de Estados Unidos (en tiempos de James Carter) Paul Volcker y el ex director gerente del FMI Michel Camdessus.

En la reunión con el titular del BID en el hotel donde se alojó Lavagna, en el complejo Watergate, no se habló de la comisión de notables, dijo una fuente de la delegación argentina.

Iglesias informó que en el encuentro se habló de los acuerdos “que están madurando en el BID y que van a acompañar las negociaciones con el Fondo”. Dijo que no se podía hablar ahora de montos de asistencia de ese organismo, pero insistió en que “cuando el acuerdo con el Fondo esté concertado el BID estará listo para acompañar”.

Asistencia social

La ayuda se orientará básicamente a fortalecer la red de asistencia social, la prefinanciación de exportaciones y el fortalecimiento del sector financiero. Iglesias remarcó que, al margen de esos acuerdos, el BID ya otorgó a la Argentina un préstamo por US$ 700 millones para el sector social, “que no está condicionado a la aprobación del entendimiento con el FMI. Se va a desembolsar normalmente”, dijo.

Calvo expresó que Lavagna los informó sobre las reuniones con el Fondo y que el ministro se había mostrado satisfecho por el cambio de actitud del FMI. “Me convenció de que ha habido efectivamente progresos porque yo estaba un poco escéptico –afirmó– porque el comunicado (de Köhler) se podía leer como que todo lo que allí se indicó era lo que faltaba por hacer”, señaló. El Fondo Monetario había señalado que las negociaciones se focalizarán en la finalización del marco fiscal, el abordaje de los críticos problemas en el sector bancario, el desarrollo de una efectiva ancla monetaria y el fortalecimiento de la independencia del Banco Central.

Calvo dijo que Lavagna le planteó al FMI que ellos se equivocaron cuando estimaron hace un mes que en estos 30 días los redescuentos iban a ser mucho más altos y que habría un problema con los bancos. Esto mismo ocurrió con otras variables macroeconómicas estimadas por el organismo y que ayudaron a Lavagna para ablandar las posturas más rígidas del Fondo, detalló Calvo tras la reunión.

Planteo bancario

En ese sentido, explicó que los bancos con los que se reunió el ministro en Nueva York le plantearon a Lavagna que la demanda monetaria era mayor que lo que indicaba el FMI. Así, señaló Calvo, los bancos privados le dieron elementos para defender el programa monetario del Gobierno.

El economista del BID dijo, sin embargo, que lamentaba que no se hubiera podido hacer un plan de bonos obligatorio, como el que pretendía el Fondo para la salida del corralito, porque habría dado previsibilidad. “El problema del plan lanzado por el Gobierno es que depende mucho de la confianza, y ahí veremos qué pasa cuando empiecen a emitir los bonos y a qué tasa de interés se hace la operación”, expresó. “Pero no podemos estar mucho más tiempo en esto porque mientras tanto no hay sistema financiero. Y ésa es la prioridad”, opinó.

Respecto de la comisión de notables, Calvo consideró que le parecía muy bien, “pero hay que reconocer que este Banco Central tiene problemas que no se parecen a ninguno de los problemas que han vivido los expertos” que podrán integrar la comisión.

“Hay que saber que en general estas comisiones no funcionan, que es probable que no funcione”, opinó el economista, y destacó que no hay precedente en el nivel internacional.

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