Señales del gobernador santacruceño al Congreso

Kirchner avala el juicio a Fayt
Laura Serra
(0)
7 de mayo de 2003  

El candidato presidencial Néstor Kirchner envió las primeras señales al Congreso en favor de avanzar contra la Corte Suprema si, tal como presume, la mayoría de sus integrantes amenaza con obstaculizar su eventual gestión de gobierno.

"No debe detenerse ningún procedimiento (de juicio político) en marcha", transmitió en las últimas horas el candidato presidencial a uno de los representantes de su mayor confianza en la Cámara de Diputados. El legislador asintió, aunque quedó claro que cualquier embestida contra alguno de los magistrados no sería brutal, sino respetando siempre los mecanismos naturales e institucionales que prevé la Constitución, es decir, la vía del juicio político en el Parlamento.

Kirchner sabe de sobra que la actual integración de la Corte Suprema no lo favorece; hay una mayoría -integrada por Julio Nazareno, Eduardo Moliné O´Connor, Adolfo Vázquez, Guillermo López y Antonio Boggiano- a la que se considera afín a los intereses del menemismo y que el santacruceño mira con recelo.

Por eso, sus allegados en el Congreso no descartan la posibilidad de resucitar el juicio político en algún caso. Pero esto estará sujeto al nuevo mapa político e institucional que se genere después del 25 de mayo.

Evitar otro fracaso

En buen romance, lo que Kirchner pretende evitar es que un nuevo enjuiciamiento contra el alto tribunal termine en un fracaso, como sucedió el año último. En aquella oportunidad, la Comisión de Juicio Político, comandada por el diputado Sergio Acevedo (PJ-Santa Cruz), promovió una acusación por mal desempeño de sus funciones a los nueve magistrados, pero en el recinto el oficialismo impuso su mayoría para frenar todo el proceso.

"Por eso ahora no sería inteligente avanzar con un proceso de enjuiciamiento sin saber, a ciencia cierta, qué apoyo tendrá en el Congreso. No podemos arriesgarnos a una derrota prematura, menos en los primeros meses de gestión", desliza, cauto, un legislador que conoce bien el pensamiento del santacruceño.

La pregunta que merodea el círculo de Kirchner es si la Corte Suprema se va a atrever a obstaculizar la gestión de un gobierno recién nacido de las urnas. "Muchos dicen que le será difícil gobernar con Nazareno en la cima de la Corte, pero también podría ser muy fácil", arrojó, enigmático, un senador del PJ, quien explicó: "La Corte, si no la molestan demasiado, siempre termina siendo "oficialista", más allá de quién sea el presidente".

De hecho, recordó este senador, durante el gobierno de Fernando de la Rúa el alto tribunal no interfirió en la gestión, a pesar de que durante la presidencia de Carlos Menem la UCR fue impulsora del juicio político a la mencionada "mayoría automática".

Por ello, el interrogante es qué actitud adoptará Kirchner si asume la presidencia. Algunos legisladores consultados por LA NACION -y que no son de su entorno- son escépticos en cuanto a la real voluntad del santacruceño de renovar el alto tribunal y no descartan que el juicio político no sea otra cosa que una herramienta de presión para mantener a los jueces "a raya".

El caso Fayt

Por lo pronto, el único trámite de enjuiciamiento pendiente en la Cámara baja es el de Carlos Fayt. El magistrado está acusado de mal desempeño en sus funciones por no haberse excusado en la causa conocida con el nombre de "caso Smith". Allí la Corte declaró inconstitucional el corralito, pese a tener un plazo fijo de 200 mil dólares en el Banco Nación, que luego canjeó por los títulos Boden.

La semana última, la Comisión de Juicio Político recibió el descargo de Fayt, que desestimó las acusaciones. "Rechazo el agravio gratuito con el cual pretenden cuestionar mi honor al expresar que mi intervención indebida obedecía a que tenía un interés en tales causas judiciales", apuntó Fayt.

En este sentido agregó: "Mi único interés fue dar fiel cumplimiento a la obligación de ejercer la función jurisdiccional, sin tener interés personal alguno. Además, señaló que "no es causal de recusación o excusación el hecho de que el juez sea acreedor, deudor o fiador de algunas de las partes cuando ella reviste el carácter de banco oficial, como es el caso del Banco de la Nación Argentina".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.