Sentido último adiós al diputado Alfredo Bravo

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27 de mayo de 2003  • 13:42

Cientos de personas despidieron este mediodía con emoción y aplausos al diputado socialista Alfredo Bravo en el Congreso de la Nación, desde donde partió el cortejo fúnebre que llevó al cementerio de la Chacarita los restos del ex candidato a presidente, sindicalista docente y defensor de los derechos humanos, fallecido ayer a los 78 años.

Antes de llegar a la necrópolis, la caravana que siguió a la carroza que transportaba el féretro de Bravo pasó por la Casa del Pueblo, sede del Partido Socialista, en Entre Ríos al 400, donde militantes lo despidieron arrojando decenas de los típicos claveles rojos, símbolos de esa corriente política.

El cortejo pasó también por la escuela Número 14 "Luis Agote", ubicada en la avenida Jorge Newbery al 3600, donde Bravo fue maestro, y por su casa del barrio de Saavedra, antes de arribar al cementerio.

Ya en el cementerio, el féretro fue depositado en un nicho, ante la presencia del jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, el intendente de Rosario, Hermes Binner, y el diputado Ariel Basteiro, entre otros legisladores y personalidades políticas.

El ex presidente Raúl Alfonsín recordó esta mañana al fallecido diputado como "un luchador de garra", y consideró que "tendría que haber sido senador, era su derecho".

Al despedir los restos de Bravo, en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso Nacional, Alfonsín dijo que el diputado socialista "era un luchador de garra, un gran amigo, un compañero permanente que siempre luchó por los derechos humanos, por el sueño del pueblo argentino".

El titular de la baja, Eduardo Camaño, visiblemente emocionado dijo al ver partir los restos de Bravo que el diputado fue "un hombre cabal y un político de raza" y que la desaparición de un dirigente de esa envergadura "hace difícil que se pueda reemplazar en un futuro cercano".

Bravo, quien falleció ayer al amanecer, tenía 78 años de edad, estaba casado con Martha Becerini y tenía dos hijos.

Apenas un mes atrás, el diputado encabezó la fórmula presidencia que presentó el Partido Socialistas en la primera vuelta de la competencia electoral por la primera magistratura.

Desde el mediodía de ayer una multitud se acercó a despedir los restos de Bravo en la capilla ardiente montada en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara baja, por donde desfilaron militantes, políticos, funcionarios y dirigentes de derechos humanos y gremiales, además de familiares y decenas de amigos y conocidos del legislador.

El jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, fue uno de los más conmovidos al momento de despedir al diputado, a quien recordó como un hombres que "quería profundamente a su familia y no había cambiado por haber trascendido y tener grandes responsabilidades".

Consultado sobre como influyó en su salud la disputa judicial que mantenía con Gustavo Beliz por una banca en el Senado, Ibarra sostuvo que "eso no es lo importante".

"Al Senado pueden llegar grandes personas o no pero el reconocimiento de la gente no lo logra cualquiera y Bravo era una de las personas más respetadas y queridas", afirmó.

Anoche el presidente, Néstor Kirchner, y su esposa Cristina Fernández, y el vicepresidente, Daniel Scioli, se acercaron al Salón de los Pasos Perdidos para dar sus condolencias a la familia de Bravo.

Fuente: DyN

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