"Si no fuera presidente estaría en un piquete"

Duhalde dijo que comprende la protesta social
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30 de enero de 2002  

El presidente Eduardo Duhalde afirmó ayer que si no estuviera al frente del Poder Ejecutivo, "tal vez estaría en un piquete o con una cacerola", y pidió a los sectores sociales que organizan las protestas contra el corralito o en reclamo de subsidios laborales que lo ayuden. "Pensamos igual", aseguró.

Esas palabras fueron el prólogo para anunciar que cumplirá la promesa de otorgar un millón de puestos de empleo subsidiados para jefes de familia desocupados, aunque -dijo- no podrá pagarles 380 pesos como reclamaron los piqueteros que anteayer colmaron la Plaza de Mayo.

"Es impracticable de cumplir en una Argentina quebrada", señaló, y calculó que el salario para esos seguros de empleo rondará los 200 pesos.

Duhalde realizó esas declaraciones por Radio Nacional, en el microprograma "Conversando con el Presidente", que empezó el sábado último.

"Si no tuviera esta responsabilidad, quizás estaría en un piquete o con una cacerola -añadió el Presidente-, pero tengo que ver cómo podemos en esta situación tan límite dar solución lo más rápidamente posible a esta Argentina que califiqué tantas veces de injusta y dependiente, y les pido a esos sectores que me ayuden."

Inminente anuncio

Duhalde ratificó ayer que el próximo sábado dará a conocer el plan destinado a "destrabar la economía" y a flexibilizar el corralito. Ese programa será llevado por el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, al Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington.

Asimismo, el Presidente negó que haya "presiones" de ese organismo (al que calificó de socio) o de las empresas privatizadas para modificar algunas decisiones.

Pero advirtió: "Ningún presidente de un país digno puede aceptar presiones y no podría aceptarlas de empresas de servicios públicas que aplicaron tarifas excesivas ni de empresas petroleras que ganaron mucho, y quiero que sigan ganando, pero que deben hacer su aporte".

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