
Sin luna de miel con el Fondo Monetario
Kirchner prevé más enfrentamientos
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NUEVA YORK (De un enviado especial).- El alivio resulta evidente en Néstor Kirchner después de conseguir el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de publicar su oferta a los acreedores privados.
"Estuvimos más de 24 horas en default y pudimos haber caído, pero si eso hubiera pasado, el directorio del Fondo caía conmigo", razonó en una reciente charla comentada por fuentes cercanas al Presidente.
Kirchner siente que su tironeo con el FMI apenas comienza. "Hay que seguir peleando, día a día. A ver si vamos a creer que por haber firmado un acuerdo ahora compartimos la forma de ver el mundo", suele advertir, agregaron las fuentes.
Por eso, la palmada que recibió ayer del presidente de EE.UU., George W. Bush, lo reconforta. Ese fue su máximo respaldo para torcer la intransigencia de los popes del Fondo y, ahora, le sonó a un triunfo escuchar una referencia amable (aunque siempre críptica) a su oferta a los acreedores en default. "Siga negociando firme", le dijo Bush, según la Casa Rosada.
Hasta el último minuto previo a salir de Buenos Aires, Kirchner se comunicó por teléfono a los Emiratos Arabes Unidos, donde el ministro de Economía, Roberto Lavagna, levantó el secreto de la propuesta: una quita del 75 por ciento a los tenedores de bonos, con un amplio plazo de gracia.
"Es lo único que podemos hacer. Es la realidad. El país necesita viabilidad interna, no soporta otro megaajuste", consideró Kirchner ante un grupo de sus ministros.
Discurso preparado
La vidriera de las Naciones Unidas servirá al Presidente para repetir ante el mundo que el FMI fue corresponsable de la crisis económica y el estallido en la Argentina y en otros países de América latina.
Uno de los párrafos salientes de su discurso (al menos hasta ayer figuraba en el borrador) expone un llamado a que el mundo financiero entienda que debe replantear sus políticas y realizar una amplia autocrítica.
Kirchner elogió ayer el discurso del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva -una apelación dramática a la lucha contra el hambre- y piensa sumarse al reclamo de un mundo más preocupado por las emergencias sociales. Mientras, defiende el acuerdo que firmó y suele advertir que se vienen más peleas.
En 2004 habrá que negociar el superávit fiscal primario del año siguiente. Cerca del Presidente creen que se podría intentar bajar el actual compromiso del 3 por ciento del producto bruto. "Hay que ver las cosas día a día", aclaran las fuentes.
Y recuerdan una frase muy usada por Kirchner: "Yo no soy un terco que me doy de frente contra una pared. Tengo una estrategia y uso las tácticas para cada ocasión".





