Solá declara en estado de emergencia el servicio penitenciario bonaerense

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22 de abril de 2004  • 10:57

El gobernador bonaerense, Felipe Solá, anunció esta mañana que el Servicio Penitenciario Bonaerense quedará a cargo del interventor Ricardo Cabrera y que la institución será declarada en "estado de emergencia" mediante un proyecto de ley que será enviado a la legislatura provincial.

En una conferencia de prensa, Solá sostuvo además que los sumarios iniciados al personal penitenciario por irregularidades serán investigados por "una estructura externa" creada por el Ministerio de Justicia provincial y añadió que por el momento los 40 jefes de la institución están "ratificados en sus cargos" hasta que el interventor defina su situación.

Por otra parte, adelantó que se modificará el escalafón y las condiciones de formación hasta alcanzar la desmilitarización del servicio.

El gobernador anunció cambios en el sistema de ingreso y capacitación de los efectivos del SPB, taras laborales para reclusos y nuevas formas de control patrimonial de los funcionarios, además de construcción y ampliación de cárceles.

A partir de ahora, según el gobernador, quienes pretendan ingresar al SPB deberán contar con título secndario o polimodal.

"Hemos detectado personal con antecedentes penales", advirtió el mandatario bonaerense y agregó que "a partir de ahora el sistema de declaraciones juradas de los miembros del Servicio, será pública al igual que en la Policía y en los funcionarios de alto nivel del Poder Ejecutivo provincial".

Asimismo, el gobernador informó que de ahora en más el Servicio Penitenciario pasará a ser controlado "en forma absoluta" por el Ministerio de Justicia bonaerense, y anticipó la participación de civiles en la conducción de ese ente.

Solá ratificó también que 40 jefes de las unidades penitenciarias de la provincia continuarán en sus funciones hasta tanto lo disponga el nuevo interventor y adelantó que se iniciará una profunda investigación de los sumarios y los patrimonios de estos funcionarios.

Finalmente, anticipó la construcción y ampliación de unidades penitenciarias para albergar a cerca de 3000 reclusos.

Solá interrumpió abruptamente la rueda de prensa

tras mantener un entredicho con un periodista que lo consultó sobre los trabajos que realizarán los procesados en las unidades penitenciarias, cuyo número llega a los 20.000. Hasta ahora, esas labores sólo las llevaban a cabo los condenados.

Fuentes: Télam y DyN

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