Solicitud de ayuda que llegó por carta

Misiva de Duhalde a su par norteamericano
Misiva de Duhalde a su par norteamericano
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30 de enero de 2002  

Por medio del canciller Carlos Ruckauf, el presidente Eduardo Duhalde envió una carta de tres carillas a su par norteamericano, George W. Bush, que contiene los siguientes puntos:

  • Deseo reafirmarle la coincidencia entre los principios y valores fundacionales que inspiran a nuestras dos democracias. Ninguna de las medidas que hemos tomado, que son de naturaleza estrictamente circunstancial y forzadas por la dura realidad que enfrentamos, debe ser interpretada como un desvío de tales premisas fundamentales.
  • LA NACION a mi cargo ha sido destruida en lo económico, en lo social, y, ante todo, en la credibilidad que el pueblo tiene en su dirigencia. En los 24 meses del gobierno que abandonó el poder en forma abrupta, se dejó de cumplir con los planes alimentarios a los carenciados, se llegó a una desocupación del 20%, se perdieron 20.000 millones de dólares de reservas y se congeló el patrimonio de los ahorristas, destruyendo la confianza en el sistema financiero.
  • Soy consciente de que la salida de la crisis será dolorosa y puedo asegurarle que tomaremos las acciones necesarias con plena conciencia del sacrificio que implican, lo que demandará tiempo y, en forma urgente, la colaboración activa de los países amigos, que no debe demorarse.
  • Mi gobierno está firmemente comprometido con dejar de lado, lo más rápido posible, medidas transitorias, de corte dirigista, que hemos heredado o nos vimos obligados a tomar.
  • Comprometo la firme voluntad de mi gobierno en procura de un presupuesto equilibrado y un plan de crecimiento sustentable y a este respecto seguiremos trabajando juntamente con el FMI y con el grupo de asesores de países amigos.
  • Enfrentamos necesidades económicas y sociales que reclaman ser solucionadas "ahora". Cualquier demora en ese terreno conlleva el peligro de su agravamiento en el marco de la ya tensa situación que atravesamos.
  • La convulsión social es muy grave y el mejor plan puede perder posibilidades si no actuamos rápido. Por eso necesitamos de nuestros amigos y aliados comprensión ante la coyuntura y ayuda concreta de organismos financieros multilaterales.
  • Estimado presidente y amigo, agradecería profundamente si el gobierno de los Estados Unidos considerara, con la mayor premura, fórmulas de asistencia rápida a mi país. Tal vez dicha asistencia pudiera ser coordinada con las naciones que integran el G-7.
  • Estoy seguro de que este primer encuentro del ministro Ruckauf con Colin Powell y con otras autoridades de su gobierno contribuirá a una más completa comprensión de la situación que he descripto.
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