Sospechas sobre la Argentina por lavado

Junto a Venezuela encabeza el ranking de naciones con más reportes sobre posibles operaciones ilegales en el mercado norteamericano
Hugo Alconada Mon
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28 de noviembre de 2011  

En plena puja por el dólar entre la Casa Rosada y ahorristas, empresas y cuevas, la unidad antilavado del gobierno de Estados Unidos (FinCEN, por sus siglas en inglés) ubicó a la Argentina como el segundo país del mundo con más reportes de operaciones sospechosas en el mercado norteamericano. Más aún, también remitió una alerta para todo su sistema financiero sobre el país y otras naciones basada en las últimas evaluaciones internacionales.

La Argentina, según consta en un documento oficial de la FinCEN cuya copia obtuvo LA NACION, se ubica sólo por debajo de Venezuela en el ranking de países que más sospechas acumulan por cuestiones cambiarias o transferencias de dinero. En particular, a través de los llamados "sistemas informales de transferencia de valores" (IVTS, en inglés), más conocidos como "cuevas" en nuestro país y hawalas en el mundo árabe.

"Cerca de un diez por ciento de los reportes de operaciones sospechosas [reportadas por el sistema estadounidense] fueron por transacciones cambiarias relacionadas con la Argentina, involucrando el uso de casas de cambio que instruyeron a sus clientes que transfirieran fondos a través de terceras entidades desconocidas en Uruguay y Panamá para recibir moneda local", detalló la FinCEN en su documento "Revisión de la actividad de los reportes de operaciones sospechosas".

Emitido a mediados de octubre, el informe expuso las "tendencias, consejos y cuestiones" por resolver en el mercado bancario y financiero norteamericano. Para eso, la FinCEN se basó en los datos aportados por 15.000 bancos, 45.000 negocios de servicios monetarios, 7000 mutuales, 1000 compañías de seguros y 900 casinos, entre otros sujetos obligados a reportar operaciones sospechosas de lavado .

Esos mismos informantes detallaron que la mayoría de las transferencias a través de esos sistemas informales o IVTS evidenciaron "actividades cambiarias sospechosas" destinadas a evitar "restricciones o controles". Ya fuera esconder al verdadero beneficiario a través de cuentas en otros países -como Uruguay y Panamá, en el caso de la Argentina -, o por medio de cuentas de sociedades, familiares o amigos.

La mayor presión de la FinCEN sobre las prácticas cambiarias y las transferencias originarias de la Argentina lleva ya un par de años. Al punto que sus mayores exigencias derivaron en el cierre de numerosas corresponsalías de casas de cambio locales en Estados Unidos, que concentraron sus operaciones, por ejemplo, en la sucursal del Banco Nación en Nueva York, confirmaron desde el sector a LA NACION.

En su informe, la FinCEN recordó además que dado el creciente abuso observado en los IVTS decidió emitir una alerta en septiembre de 2010, en la que pidió a todos los sujetos obligados que identificaran y categorizaran mejor las operaciones vinculadas a cuevas, hawalas y similares.

El resultado fue elocuente. En los diez meses previos a su alerta, la unidad antilavado había recibido sólo 80 reportes vinculados a los IVTS, pero en los diez meses posteriores recibió 527. Antes y después, la Argentina quedó segunda por cantidad de reportes, aunque los vinculados al Medio Oriente crecieron de manera exponencial.

Así, la Argentina fue el centro de 24 reportes por operaciones sospechosas que pasaron de un modo u otro por entidades norteamericanas antes de esa alerta de septiembre de 2010 y otros 36 tras esa fecha. Ante la disparada de reportes, su porción en la torta bajó del 30 al 7 por ciento del total, o un 10% del acumulado.

Según la FinCEN -que cortó relaciones con su contraparte local, la UIF, por fuga y utilización política de información confidencial, como reveló LA NACION, y admitió luego el Gobierno-, "expatriados e inmigrantes" suelen recurrir a estos sistemas informales para girar dinero desde y hacia sus países de origen. A menudo, son sólo remesas vitales para ayudar a sus familias. Aunque también destacó que dada "su versatilidad y anonimato, los IVTS son vulnerables al mal uso". Por ejemplo, para financiar eventuales atentados terroristas.

Esa no sería la motivación central para los argentinos, más concentrados en fugar divisas del sistema local, evadir impuestos y ocultar fondos corruptos, aunque la FinCEN ya había aludido a la Argentina en un informe similar de mayo de 2007. Aquella vez consignó dos operaciones detectadas en la Triple Frontera compartida con Paraguay y Brasil. Una por US$ 7 millones, la otra por 200.000 dólares.

Alerta por deficiencias

El martes 15 de este mes, además, la FinCEN emitió un "advisory" al sistema financiero norteamericano en la que refrendó las observaciones sobre la Argentina y otros 30 países ubicados en las listas conocidas por los expertos como "gris" y "negra" del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el principal foro intergubernamental del mundo para la prevención y lucha contra el lavado de activos.

Traducible como "alerta" o "recomendación", la FinCEN clarificó su posición ante la consulta de LA NACION. "Es una alerta, es decir, algo que las instituciones financieras [estadounidenses] deberían tener en cuenta cuando desarrollan sus análisis de riesgo", indicó un vocero desde Washington. "Trata sobre un riesgo para la institución financiera."

De ese modo, la FinCEN avanzó por la senda por la que antes transitaron la Autoridad Federal de Supervisión Financiera alemana (Bafin, por sus siglas en alemán) y su contraparte británica, la Autoridad de Servicios Financieros (RSA, en inglés).

Dirigido a bancos e instituciones financieras de su sistema, la FinCEN informó también sobre los avances observados en la Argentina según el GAFI, pero lo enmarcó entre las naciones con "riesgos de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo asociados" por tener "deficiencias en sus regímenes" antilavado.

EL RANKING

El siguiente es el ranking elaborado por la FinCEN, unidad antilavado de Estados Unidos, entre noviembre de 2009 y junio de 2011.

  • Venezuela : encabeza el listado con 397 reportes, el 39% del total.
  • Argentina : ocupa el segundo lugar, con 85 informes sospechosos.
  • México : con 74 reportes, es el tercer país reportado.
  • Emiratos Arabes Unidos : primer país no americano que figura en el listado.
  • Brasil : acumula 51 informes negativos, el 5% del total.
  • Panamá : 49 reportes.
  • Uruguay : 36 informes negativos.
  • Hong Kong : con 30 informes, ocupa el octavo lugar.
  • Afganistán : acumula el 3% de los reportes, con 28.
  • Islas Vírgenes : décimo lugar del ranking, con 25 informes.
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