También Zannini quiso decidir sobre Ciccone

Intentó pasarla a la Casa de Moneda en 2010, pero fracasó por las trabas internas
Hugo Alconada Mon
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22 de junio de 2014  

Antes de que la misteriosa empresa The Old Fund desembarcara en Ciccone Calcográfica y de que estallara el escándalo consecuente, el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, impulsó un plan para que la imprenta quedara bajo la órbita de la Casa de Moneda, pero fracasó en el intento.

Terminó derrotado por la mejor oferta que presentó la firma Boldt y por la desidia -o directamente el sabotaje interno- que exhibieron desde otras áreas del Gobierno, según reconstruyó LA NACION sobre la base del relato de funcionarios, documentos públicos y fuentes del sector privado que consultó durante las últimas semanas.

Zannini se involucró en el destino de la ex Ciccone a mediados de 2010, cuando la Justicia dispuso la quiebra de la compañía. Le pidió al ministro de Justicia, Julio Alak, que hiciera lo necesario para que la Casa de Moneda tomara el control de la imprenta y así alcanzar dos objetivos: potenciar a la alicaída imprenta estatal y mantener la estratégica impresión de papel moneda bajo el control total del Gobierno.

El tándem de Zannini y Alak afrontó, sin embargo, fuertes resistencias internas. Algunos funcionarios se mostraron muy afines a los intereses de Boldt, que pretendía quedarse con la planta de la ex Ciccone, mientras que el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, comenzaba a desmarcarse junto a su socio José María Núñez Carmona.

La puja entre Zannini y Boudou lleva varios años. Incluyó ya varios episodios más o menos públicos. El último ocurrió cuando el hoy vicepresidente criticó a los funcionarios públicos que se hacen los "machos del off" para operar en los medios en su contra.

A mediados de 2010, sin embargo, y tras recibir la directiva de Zannini, Alak convocó entonces a un reconocido abogado comercialista, Héctor García Cuerva, con quien ya había trabajado en las intervenciones de Aerolíneas Argentinas y del club Racing.

La premisa que recibió el ministro sobre la ex Ciccone fue escueta, pero precisa: "Esto debe ser público".

La familia Ciccone ya había fracasado en todos sus esfuerzos por evitar la quiebra de la firma. El empresario Ernesto Gutiérrez, el fondo Fintech de David Martínez, los hermanos Schoklender y el actual embajador ante Uruguay, Dante Dovena, fueron sólo algunas de las puertas que intentó la familia para llegar al ex presidente Néstor Kirchner. Pero siempre sin resultado.

"Kirchner quería tomar el control de la empresa Ciccone", relató a LA NACION un alto funcionario al tanto desde hace años de la operatoria. "Y no quería a los Ciccone como dueños, ni como socios en la empresa", añadió.

En un paso que registra un solo antecedente conocido, y que ocurrió durante la dictadura, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) pidió a la Justicia que dictara la quiebra de la ex Ciccone.

Así se ordenó el 15 de julio de 2010. Cuatro días después, la Casa de Moneda envió a la AFIP la nota 455/2010 para expresar que quería quedarse con la planta y su personal.

Ese interés se plasmó ya en agosto, tras la feria judicial de invierno, en el expediente de la quiebra. Con la firma de García Cuerva y del entonces titular de de la Casa de Moneda, Ariel Rebello, presentaron un "proyecto de contrato de locación" de la ex Ciccone y dos escritos.

Consultado por LA NACION, García Cuerva se excusó de aportar detalles debido al "secreto profesional". Sólo indicó que su trabajo fue "una actividad profesional, no política, para defender a la Casa de Moneda".

Sin embargo, pese a los esfuerzos de García Cuerva y Rebello, el plan de Zannini y Alak no prosperó. Porque casi de inmediato, Boldt mejoró la oferta para quedarse con la ex Ciccone y, aunque tuvo la oportunidad, Casa de Moneda jamás elevó su propuesta que le habría dado el control de la mayor imprenta de valores de seguridad del Cono Sur.

Así, el 25 de agosto de 2010, el juez en lo Comercial Javier Cosentino entregó a Boldt la planta de la fallida Ciccone, lo que disparó todo tipo de sospechas dentro del Gobierno.

La respuesta oficial ante aquel fracaso es que la burocracia estatal reaccionó con su habitual lentitud ante la mejor oferta de Boldt, lo que se combinó con que los gráficos de la ex Ciccone no querían quedar bajo la órbita del Estado.

Esa explicación expone, además, que la Casa de Moneda debía aprobar una modificación presupuestaria para mejorar su oferta y eso hubiera insumido entre 7 y 10 días, demasiado tiempo para los plazos perentorios que entonces manejó la Justicia.

Con ese retoque presupuestario a tiro de apenas un decreto, sin embargo, todas las fuentes oficiales consultadas por LA NACION bajo reserva de sus identidades señalan otras causas.

"En todo gobierno hay contradicciones y en este caso en particular hubo varias", indicó un informante. Un segundo al tanto de lo que ocurrió durante aquellas semanas fue más ácido: "¿Qué es más fácil? ¿Quedarse con una empresa que es privada o que es del Estado?"

Rebello dio indicios de esas "contradicciones" cuando declaró como testigo en la "causa Ciccone", semanas atrás.

Ante el juez federal Ariel Lijo contó que Boudou como ministro de Economía ordenó "verbalmente" trabar un aval indispensable para que el Banco Nación le otorgara un nuevo crédito a la Casa de Moneda para comprar nuevos equipos.

El socio de Boudou, Núñez Carmona, aportó otro indicio sobre los intereses contrapuestos dentro del Gobierno durante una reunión que mantuvo, a mediados de 2010, con miembros de la familia Ciccone y abogados del estudio Taiah, según reconstruyó LA NACION sobre la base del relato de dos fuentes.

En la sala de reuniones de ese estudio jurídico, Núñez Carmona contó que "García Cuerva se metió por orden de Zannini" en la quiebra de la ex Ciccone, pero que estaba por "fracasar", y que entonces Boudou lanzó una frase, acaso dirigida al ex presidente Kirchner: "Dejame que me encargo yo". Y a partir de entonces, empezó otra historia.

Un 2010 agitado para Ciccone

  • Principios de año

Echegaray visita al juez del concurso de Ciccone y le manifiesta el interés del Estado por quedarse con la imprenta. Zannini le ordena a Alak que quede bajo la órbita de Casa de Moneda

  • 15 de julio

La Justicia decreta la quiebra de Ciccone

  • 19 de julio

En una nota a la AFIP, la Casa de Moneda expresa su interés por quedarse con Ciccone

  • Agosto

La Casa de Moneda presenta su propuesta para quedarse con Ciccone; Boldt la mejora. Casa de Moneda no contraoferta

  • 25 de agosto

La Justicia entrega a Boldt el arrendamiento de Ciccone

  • 3 de septiembre
Entra The Old Fund en el expediente de la quiebra; deposita $ 567.000 al contado y pide que se le quite a Boldt el alquiler de la planta

  • 24 de septiembre

Tras un "llamativo" giro de la AFIP, la Justicia ordena levantar la quiebra

  • 14 de octubre

La nueva Ciccone pide una moratoria excepcional a AFIP

  • 21 de octubre

Vandenbroele asume como presidente de la nueva Ciccone

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