Tensión tras la votación en Santa Fe: Lifschitz y Del Sel se atribuyen el triunfo

El escrutinio provisorio muestra un virtual triple empate entre los candidatos de Pro, el socialismo y Perotti, del FPV; se espera ahora el recuento definitivo de los votos, que comenzará mañana y puede extenderse por varios días
Lucrecia Bullrich
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15 de junio de 2015  

SANTA FE.- Triple empate. Final abierto. Poco más de un punto y medio de diferencia entre tres candidatos, dos de ellos adjudicándose la victoria casi al unísono, el fantasma del fraude y una definición voto a voto que promete tensión y polémica. Así quedaba anoche la pelea por la gobernación de la provincia entre el candidato de Pro y delfín de Mauricio Macri, Miguel Del Sel, y el socialista Miguel Lifschitz.

Al cierre de esta edición, con el 93,3 por ciento de las mesas escrutadas, el postulante socialista se imponía con el 30,72 por ciento de los votos, seguido por Del Sel, con el 30,61%. El candidato del Frente para la Victoria, Omar Perotti, quedaba apenas atrás, con 29,2%. En tanto, el massista Oscar "Cachi" Martínez conseguía apenas 3,6% y el candidato del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), Octavio Crivaro, 2,32%.

Apenas pasadas las 23, Macri apareció en el escenario del salón principal del hotel Los Silos para festejar y lanzar una dura advertencia al actual gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti. "No está bueno lo que ha pasado. Ni en la campaña, ni en el escrutinio de las PASO, ni hace un rato con [los socialistas] festejando un triunfo que no es", comenzó Macri, flanqueado por Del Sel y Carlos Reutemann. Enseguida aseguró que, según las mesas testigo de Pro, la diferencia a favor de Del Sel era de 0,7%.

Entonces, llegó la advertencia. "Le pido al gobernador Bonfatti que no haya ningún tipo de picardía. No puede haber 74 telegramas impugnados en lugares donde ganó Del Sel", lo desafió. Y remató: "Hay que recorrer los pasos legales, aceptar los resultados y hacerlo con la autocrítica que el socialismo no tuvo durante la campaña".

Terminó con un mensaje en clave nacional. "Esto que pasó en Santa Fe nos confirma que a partir del 10 de diciembre podemos protagonizar el cambio." La polémica ya estaba a esa altura más que instalada. Una hora antes, tanto Lifschitz como Del Sel ya se habían proclamado ganadores. "Según nuestras mesas testigo estamos un punto arriba", había dicho el ex Midachi cuando la cumbia ya sonaba a todo volumen.

A Del Sel lo secundó su candidato a vice, el radical Jorge Boasso. "Ver a un candidato hacer la payasada de decir que ganó cuando eso no pasó es insólito", disparó. Hablaba de Lifschitz, que, menos de cinco minutos antes, desde el búnker del socialismo en Rosario, había sido igual de contundente que Del Sel. "Santa Fe sigue siendo progresista. Tenemos más futuro que historia", afirmó ante los militantes que agitaban banderas naranjas y azules.

También Perotti

A pocas cuadras del búnker de Del Sel, en la sede local del PJ, Perotti pedía prudencia y evitaba las sentencias definitivas. "Acá no ganó nadie. Ni Lifschitz ni Del Sel. Hay que seguir contando", advirtió.

Si el escrutinio definitivo confirma los números, Perotti habrá trepado más de seis puntos respecto de su desempeño en las PASO, cuando cosechó 22% de los votos y la elección amenazaba con polarizarse entre sus dos rivales. Finalmente eso no ocurrió y el suyo fue un desempeño sensiblemente por encima del techo del peronismo desde que perdió la provincia a manos del FPCyS en 2007. "Vamos a esperar el escrutinio definitivo. Aun cuando nuestras mesas testigo nos dan arriba, no queremos que quede ninguna duda de que el resultado es el que quiso la gente", dijo a LA NACION un operador socialista.

Con el futuro al frente de la provincia en la cuerda floja, los socialistas hacían foco en la elección por la intendencia de Rosario, donde Mónica Fein se encaminaba a lograr la reelección (ver aparte). Con el mismo espíritu destacaban el desempeño del actual gobernador, Antonio Bonfatti, que compitió por una banca en la Cámara de Diputados provincial y se impuso por amplio margen.

Antes de que se conocieran los resultados y la paridad se convirtiera en el eje de todos los análisis, la jornada había transcurrido sin mayores dificultades. La mayoría de los centros de votación abrió puntualmente y no faltaron autoridades de mesa, como sí había pasado en las polémicas PASO, cuando faltó más de la mitad. Es más, en muchas escuelas hubo ayer más de un presidente de mesa: el voluntario que había supervisado la interna y el docente convocado para la elección de ayer.

Después del papelón del escrutinio de las PASO, el recuento se hizo sin mayores problemas, aunque avanzó lento. Las dudas empezaron a sembrarse después, sobre todo a través de Macri, que cuestionó la cantidad de telegramas impugnados por la Junta Electoral de la provincia y avisó que la pelea por la gobernación se definirá "recién el jueves o el viernes", cuando, según calcularon las autoridades provinciales, estará completo el escrutinio definitivo.

Además de gobernador y vice, los santafecinos eligieron ayer 50 diputados y 19 senadores provinciales, además de 43 intendentes. Con todos los ojos de la política nacional encima, la pelea por el futuro de Santa Fe recién empieza.

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