Timerman asumió y reiteró que "no existe" diplomacia paralela con Venezuela

El canciller dijo que esa idea "está en la mente de algunos periodistas"; volvió a negar presiones al ex embajador Sadous
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22 de junio de 2010  • 15:39

Juró lealtad. La misma condición que a Jorge Taiana le costó el puesto. Héctor Timerman ya es el nuevo canciller del gobierno de Cristina Kirchner.

Pocos minutos después de asumir, volvió a negar presiones al ex embajador en Venezuela, Eduardo Sadous, antes de su presentación ante la Cámara de Diputados y a rechazar la existencia de una "embajada paralela" en el vínculo con el país que preside Hugo Chávez.

"No voy a hablar con Sadous. Le hablé el sábado. Le dije que me parece bien que concurra y que como funcionario está suscripto, como yo e igual que todos los funcionarios a ciertas leyes", afirmó el flamante canciller en declaraciones a la prensa tras la ceremonia en el Salón Blanco.

Enseguida, añadió una frase que pareció una advertencia: "Esta suscripto como ustedes que están sujetos a respetar el off the record. Incluso ha habido periodistas que han ido presos por violarlo".

"En la mente". Cuando le preguntaron por la supuesta existencia de una "diplomacia paralela" con Venezuela, una denuncia que volvió a circular con la investigación de las supuestas coimas en el comercio con Caracas, fue terminante. "Ya dije lo que pensaba de ese tema. La embajada paralela funciona en las mentes de algunos periodistas. Ni siquiera de todos", lanzó.

Por otra parte, intentó transmitir calma respecto de los vínculos con Brasil y China. "Vamos a hablar de todos los temas con China. Estoy convencido de que sentados en la mesa se puede resolver cualquier problema", señaló respecto del gigante asiático.

"Brasil es un país hermano. Somos socios en el Mercosur", completó. Respecto del vínculo del país vecino con Irán, y la posibilidad de interfiera en la relación con la Argentina, planteó: "Nosotros no le marcamos la política exterior a Brasil ni aceptamos que Brasil marque la nuestra".

Con Taiana. Del breve acto en el que asumió Timerman también participó Taiana. Ambos se estrecharon en un abrazo una vez que el ex embajador en Estados Unidos juró ante la Presidenta.

Timerman quedó formalmente a cargo de la Cancillería tras la polémica salida de Taiana, que renunció al cargo el viernes pasado tras una dura discusión con Cristina Kirchner, en la que la jefa del Estado lo acusó de "deslealtad" y lo cuestionó por haber hablado con periodistas del diario Clarín.

Inicia su tarea como canciller con una multiplicidad de desafíos urgentes en materia de política exterior, el principal, el escándalo por las presuntas coimas en el comercio con Venezuela que mañana tendrá un nuevo capírtulo con la presentación del ex embajador en ese país, Eduardo Sadous, ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.

Timerman anunció, además, que la Argentina insistirá "categóricamente" ante Irán para que coopere con la entrega de los ciudadanos de ese país sospechosos de haber participado del atentado contra la AMIA y resaltó que la estrecha vinculación de Venezuela con esa nación islámica no afecta las "buenas relaciones" y la "amistad" del país con Israel.

"Oposición petardista". Esta mañana, poco antes de asumir como canciller, Timerman volvió a poner paños fríos a sus advertencias sobre lo que Sadous debería callarse cuando mañana se presente en el Congreso. Esta vez, lo hizo con un duro ataque a la oposición.

"Cierta oposición petardista quiere hacer figurar que hay una advertencia donde no la hay", se quejó el hasta hoy embajador en los Estados Unidos en declaraciones transmiidas por C5N.

Aludió así a los cuestionamientos que casi todo el arco opositor a las declaraciones de Timerman en un reportaje con el diario Página 12, en el que el designado canciller, planteó que Sadous "podría cometer un delito" si revelara cierta información a los diputados que mañana lo recibirán en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja para pedirle detalles sobre sus denuncias de supuestas coimas en el comercio con Venezuela.

"Voy a hablar con Sadous. Estoy convencido de que sabe, como profesional que es, que por ley los embajadores no pueden revelar información confidencial. En caso de hacerlo, estaría cometiendo un delito", fue la frase de Timerman que desató la polémica.

Ayer, el sucesor de Taiana intentó dar marcha atrás. Dijo que Sadous concurrirá mañana al Congreso "con todas las libertades de las que gozan los ciudadanos democráticos y con las responsabilidades que conlleva la condición de funcionario del Servicio Exterior de la Nación".

Esta mañana, en la misma línea, apuntó: "Esto es una democracia. Todos tenemos libertad de decir. No existe ninguna ley que prohiba denunciar delitos".

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