Tres amigos que saben compartir los negocios

Uno de ellos protagonizó un accidente en Télam
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13 de febrero de 2012  

Ale, "Nariga" y "Culebra" eran parte de una banda . Que mataba el tiempo en la playa, salía de noche y, con el tiempo, compartieron algunos negocios. Así los llamaban, en los tiempos adolescentes de Mar del Plata a Alejandro Vandenbroele, a José María Núñez Carmona y al actual vicepresidente, Amado Boudou. Los tres tenían otros apodos, pero más íntimos o, también, incómodos.

Vandenbroele y Núñez Carmona optaron por estudiar derecho; Boudou, ciencias económicas, mientras que novió, además, con la prima hermana del primero, Guadalupe Escaray, a la que varios años después y ya en la Anses nombró jefa del organismo en Mar del Plata.

Vandenbroele fue el que más lejos llegó a volar, hasta recalar durante años en España, como abogado de la oficina asociada en Madrid del estudio Alfaro Abogados, mientras que Núñez Carmona y Boudou se convirtieron en socios en las firmas Aspen y Hábitat Natural, para las inversiones inmobiliarias.

Núñez Carmona también decidió inmiscuirse en los negocios de los medios de comunicaciones, hasta resultar beneficiario del reparto de la pauta publicitaria de la Secretaría de Medios, mientras que era al mismo tiempo socio de la ex pareja del titular del área, José "Pepe" Albistur.

Pero a mediados de 2008 protagonizó un extraño incidente. Se presentó en la agencia oficial de noticias Télam -desde donde se paga la pauta oficial- para reclamar por unas facturas que le adeudaban a su productora, Action Media, y terminó denunciado por haber intentado coimear al subgerente general con 15.000 pesos, según informó el entonces presidente de la agencia, Martín Granovsky.

Vandenbroele también se lanzó al mundo de la comunicación, aunque en tiempos más recientes. Durante la campaña presidencial del año pasado, se encargó de la impresión de los afiches del Frente para la Victoria para las primarias de agosto.

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