Un brasileño cuida la imagen de Duhalde

Mario Rosa es experto en crisis y ex socio de Duda Mendonça Dijo que el Presidente decidió "invertir en marketing para evitar el final trágico de sus antecesores" Le aconsejó que no diera demasiada información pública sobre el corralito
Mario Rosa es experto en crisis y ex socio de Duda Mendonça Dijo que el Presidente decidió "invertir en marketing para evitar el final trágico de sus antecesores" Le aconsejó que no diera demasiada información pública sobre el corralito
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27 de enero de 2002  

Mario Rosa se presenta como un "gerenciador de crisis". Es brasileño, tiene 38 años y su especialidad es asistir a personas públicas o empresas cuando sufren un problema severo de imagen. El presidente Eduardo Duhalde es uno de sus clientes.

En una entrevista con el diario Folha de San Pablo, Rosa dijo que Duhalde había decidido "invertir en marketing para evitar el final trágico de sus antecesores". Uno de sus primeros consejos fue que manejara con cuentagotas la información sobre el corralito financiero y las medidas económicas para evitar que los anuncios despertaran en las primeras horas de su gestión la ira de las cacerolas.

Rosa y el socio principal de la empresa, Joao Santana, pasaron la primera semana del año en Buenos Aires, hospedados en el Hotel Meliá.

Según la revista brasileña Epoca, Duhalde se había comunicado con la dupla antes de asumir la presidencia y contó su asesoramiento para el discurso que pronunció ante la Asamblea Legislativa, el primer día del año actual.

En San Pablo dejaron trascender que el 3 del actual compartieron con Duhalde una comida en la Casa Rosada que se extendió hasta las cinco de la mañana, y que habían cerrado un acuerdo para asesorar al presidente argentino a la distancia, aunque con viajes frecuentes a Buenos Aires, hasta fines de marzo.

De ahí en más, los socios en la empresa Comunicaçao Integrada se quieren dedicar en forma exclusiva al proceso electoral en Brasil, porque en octubre se define la sucesión de Fernando Henrique Cardoso.

Duhalde los había contratado por primera vez en el tramo final de la campaña que terminó con su derrota frente a Fernando de la Rúa.

De la mano de Duda

Santana y Rosa trabajaban entonces junto a Duda Mendonça, una suerte de gurú de la imagen en Brasil que ahora tiene a su cargo la de Luis Inacio Lula da Silva, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT).

Mendonça había logrado expandir su negocio a la Argentina gracias José Manuel de la Sota.

El brasileño, cuya empresa factura más de 15 millones de dólares por año, cimentó su fama en el peronismo con el triunfo de De la Sota en Córdoba, porque llegó después de varios intentos fallidos y lo convirtió en el primer hombre del PJ en alcanzar ese cargo en casi tres décadas.

Después recibió un llamado de la Casa Rosada. Mendonça recuerda en un libro de memorias que lo habían convocado para que hiciera una campaña institucional del gobierno de Menem, que estaba por perder el poder y sentía que su gestión no era apreciada por la opinión pública.

Entre las publicidades que le mostraron, al entonces presidente le encantó una de Paulo Maluf, un candidato de derecha a la intendencia de San Pablo que había ocupado ese puesto durante la dictadura militar. "Maluf hizo, Maluf hace", era el slogan, que aquí se conoció como "Menem lo hizo".

Duhalde fue el tercer gran cliente argentino del equipo brasileño, que llegó para reemplazar los consejos de James Carville, el pelado norteamericano que se había consagrado con el triunfo de Bill Clinton en las elecciones de 1996.

"Cuando asumimos en lugar de Carville, (Duhalde) ya estaba irremediablemente perdido. Aparecía en las encuestas 15 puntos detrás de De la Rúa (...) Aún así conseguimos llevar a Duhalde a 39,1 por ciento contra 48,9 por ciento. Fue una derrota digna. La imagen del candidato fue preservada", escribió Mendonça.

Duhalde también quedó conforme: volvió a contar con el asesoramiento de los "marketineros" (como los llaman en Brasil) cuando fue candidato al Senado por la provincia de Buenos Aires.

No habla del Presidente

En el proceso, entabló una relación más fluida con Santana y Rosa, porque eran los que viajaban con mayor frecuencia a la Argentina, y se quedó con ellos cuando rompieron la sociedad que mantenían con Mendoça, a fines del año pasado.

Santana y Rosa tienen una oficina en Buenos Aires, pero si llama un desconocido, las personas que atienden el teléfono derivan el llamado a Brasilia, donde también tienen respuestas elusivas para los periodistas argentinos.

Ante la primera consulta de LA NACION, la secretaria de Rosa advirtió que dudaba mucho de que su jefe quisiera hablar sobre Duhalde, sospecha que confirmó al día siguiente. "No tiene interés", sintetizó sin mucha cortesía.

No quieren saber nada con la prensa argentina, porque su lema es que los "marketineros", cuando se conviertien en noticia, están en problemas. Otra norma que siguen con devoción es la de no hablar jamás sobre sus honorarios, pero admiten que ganan buen dinero y suelen cobrar por adelantado.

Con los periodistas brasileños son menos reservados, porque tienen muchos amigos en los medios y fueron muy consultados como fuentes de información sobre los planes del gobierno de Duhalde, que demostraron conocer con cierto detalle y anticipación.

Santana, que es bahiano, fue durante muchos años el jefe de la oficina en Brasilia de la revista Istoe y cubrió la caída de Fernando Collor de Melo por corrupción, en 1992.

Rosa es licenciado en periodismo, fue reportero de la cadena de televisión Globo y jefe de la sección política de la revista Veja, la más leída del Brasil.

Como especialista en manejo de crisis de imagen, asesoró al gobierno federal sobre el "virus del milenio", cuando parecía que las computadoras iban a causar estragos por culpa del año 2000 y fue contratado por Ricardo Teixeira, el presidente de la confederación de fútbol brasileña que enfrentó una investigación del Congreso por corrupción que resultó devastadora.

Ahora, Rosa dice tener con su cliente Duhalde un "gran desafío", porque la Argentina atraviesa "por una gran crisis. Esa es la verdad".

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