Un escandaloso festejo del PJ pampeano

Descontrolado, un grupo de legisladores y funcionarios arrasó con las bebidas y golpeó a un empleado
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9 de diciembre de 2001  

SANTA ROSA.- Una comida contratada por el justicialismo de La Pampa en el restaurante porteño Michelangelo terminó en un escándalo del que participaron legisladores, funcionarios y dirigentes políticos de esta provincia.

Ni el senador justicialista Carlos Verna ni los mozos de Michelangelo olvidarán la noche del jueves 29 del mes último, cuando un grupo de dirigentes pampeanos enardecidos arrasó el conocido local del barrio de San Telmo, se llevó todas las botellas de vino y champagne, le rompió la nariz a un empleado y obligó a la intervención policial.

De todas formas, dos funcionarios del gobierno de La Pampa consiguieron proteger de males mayores a senadores y a diputados, según trascendió, mediante el aporte de una generosa propina.

Todos los legisladores justicialistas elegidos en las elecciones del 14 de octubre último deben de mantener fresco en la memoria el recuerdo de cuando juraron frente a sus bancas como nuevos diputados y senadores del Congreso de la Nación. Todos, menos los justicialistas pampeanos, que están obsesionados por olvidar el escandaloso episodio de hace unos días en la noche porteña.

Con el fin de celebrar el triunfo en los comicios, los senadores Carlos Verna y Carmen Bertone y los diputados Manuel Baladrón y Marta Osorio contrataron una fiesta proverbial en Michelangelo.

De la celebración porteña participaron familiares y amigos de los legisladores y dirigentes barriales de Santa Rosa y General Pico, liderados por la titular del consejo de unidades básicas (y actual funcionaria de Bienestar Social en esta provincia), Elsa Labegorra de Lluch.

Quejas

La celebración comenzó a las 21.15, poco después de la ceremonia en la que el senador misionero del PJ Ramón Puerta fue designado como presidente provisional de la Cámara alta.

Asistentes a la fiesta en el local de Balcarce 433 le contaron a LA NACION que los legisladores "se jactaron de haber pagado 10 mil pesos por una cena para 250 personas, pero después se mostraron insatisfechos por la calidad del servicio".

La velada transcurrió normalmente hasta las 23.30, cuando un grupo de comensales irrumpió violentamente en la cocina, decidido a llevarse "todo el champagne" como resarcimiento, ya que se sentían estafados por la calidad del servicio. "Por diez mil pesos nos dieron un poco de ensalada rusa con fiambre, dos canelones fríos y un pedazo de carne", se quejaban.

En su afán por conseguir las botellas destrozaron el lugar y agredieron a un empleado de Michelangelo con un puñetazo en el rostro.

Superados por el descontrol que generaron los pampeanos en el restaurante, el encargado del lugar llamó a la Policía Federal, cuyos efectivos pretendieron llevar detenido al dirigente belicoso que rompió la nariz del empleado.

Finalmente, el incidente se resolvió sin acciones colaterales cuando Elsa Lluch aceptó dejar una generosa propina a cuenta del Estado pampeano.

"Fue un saqueo"

Una fuente del restaurante porteño, que solicitó reserva de su identidad, le confirmó a LA NACION que "el lío comenzó a las 23.30, cuando casi todos los asistentes estaban borrachos. Lo que hicieron fue un saqueo: entraron en la cocina, abrieron las heladeras y se llevaron champagne y vino. Tuvimos que reponer todo para el otro día. En total, nos robaron más de 600 pesos en bebidas", relató.

Según la fuente, los legisladores y sus acompañantes "rompieron copas, platos y vasos, que dejaron desparramados por todos lados. Entraron en la cocina a servirse y amenazaron a los mozos y cocineros: "Ustedes no se metan", les dijeron. Después le rompieron la nariz de una trompada a un empleado de Relaciones Públicas y tuvimos que llamar a la Policía Federal para que se quedaran tranquilos", concluyó.

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