Un grupo de jueces y fiscales se diferenció de Lorenzetti

Los miembros de "Justicia legítima" criticaron que se acuse al Gobierno de presionar al Poder Judicial y cuestionaron el "corporativismo"
Paz Rodríguez Niell
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28 de febrero de 2013  

Se presentan como la contracara de la Justicia "corporativa". Dicen que ni la Corte Suprema ni la Asociación de Magistrados pueden arrogarse su representación y critican que se focalice en el Poder Ejecutivo como responsable de las presiones que atentan contra la independencia judicial.

Son un grupo de jueces, fiscales, defensores y empleados de los tribunales que se reunieron ayer, por primera vez, y que bautizaron su agrupación como "Justicia legítima". Entre sus caras más visibles hay dos funcionarias judiciales clave: la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, que abrió el encuentro , y la defensora general, Stella Maris Martínez, que lo cerró.

La reunión fue en el primer piso de la Biblioteca Nacional, en un auditorio que tenía lugar para 200 personas sentadas, pero aglutinó más del doble y dejó afuera a otro tanto. "Esto es un sueño del pibe hecho realidad. Es preciso que esta reunión se constituya como eje de poder", dijo el juez de la Corte santafecina Daniel Erbetta.

Los discursos de la primera jornada reclamaron una Justicia "más plural" y estuvieron plagados de críticas -algunas más veladas que otras- al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti. Él había encabezado, un día antes, los festejos por los 150 años del máximo tribunal con un acto que dejó a la luz la tensión con el Gobierno. No fue ningún invitado del kirchnerismo. Tampoco Gils Carbó ni Martínez.

Lorenzetti había hecho alusión entonces a la "expansión de derechos" que representaron los fallos de la Corte y había pedido evitar las "peleas de vecinos". Ayer, Gils Carbó le respondió: "La discusión de hoy no pasa por hacer un análisis de la jurisprudencia, que sin dudas ha significado una evolución. Lo que de aquí se trata es identificar esa matriz del Poder Judicial burocrática y autoritaria que subsiste".

Pero además, en sintonía con las denuncias del Gobierno, afirmó: "El forum shopping, la justicia cautelar y la designaciones a dedo de jueces subrogantes son los mecanismos que utilizan determinados jueces para estar al servicio de intereses corporativos. Y se acepta lo inaceptable con aire distraído".

Una y otra vez, los discursos volvieron sobre los poderes "concentrados", "económicos" y "mediáticos". También, sobre la necesidad de trabajar para los más vulnerables, y terminar con los "resabios de la dictadura". Ése fue el eje central del discurso de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, una de las más aplaudidas.

El clima del encuentro fue descontracturado y entre los organizadores, de fiesta. Para garantizar que funcionara como un encuentro de pares, dispusieron que quien quisiera hablar tuviera cinco minutos en el estrado. Había, además, oradores predeterminados, como los jueces Alejandro Slokar, Daniel Carral y Lucila Larrandart; el constitucionalista Eduardo Barcesat; el fiscal Felix Crous y el ex consejero de la magistratura Beinusz Szmukler.

Slokar fue uno de los más duros contra Lorenzetti. "Acá no hay vecinos que disputan. Tiene que cumplirse la Constitución", dijo. Se refirió en concreto al presupuesto del Poder Judicial, y dijo que se usa como un "mecanismo de cooptación". Criticó al administrador -hombre cercano a Lorenzetti- y dijo que quien debería manejar el presupuesto, según la Carta Magna, es el Consejo de la Magistratura.

Pero además cuestionó a la Comisión de Independencia Judicial que integran las juezas de la Corte Elena Highton y Carmen Argibay, y dijo: "Si funciona, vamos a participar, y si no, tendremos que crear un observatorio nosotros".

A salvo de toda crítica quedó el ministro Raúl Zaffaroni, que fue incluso elogiado por el director de la Biblioteca, Horacio González, cuando, como anfitrión, dio inicio al evento, que juzgó "histórico".

Angela Ledesma, compañera de Slokar de la Casación, lo veía por televisión en el salón contiguo, también lleno de gente. A pocos pasos estaba Carlos Rívolo, el fiscal que impulsó la investigación contra Amado Boudou por el caso Ciccone.

No todos los que estaban presentes comulgan con el kirchnerismo. El acto tuvo incluso un orador abiertamente enfrentado: Julio Piumato, líder del gremio judicial, que agradeció que le hubieran dejado participar, pero pidió considerar también "las presiones del Gobierno". Criticó además las "dos caras" de algunos jueces, "como uno de La Plata", que "se las da de progresista y tortura a sus empleados". El destinatario de su crítica estaba en el auditorio. Por un segundo, el clima festivo se quebró. Hoy seguirá el debate y discutirán, entre otros temas, si los jueces deben empezar a pagar impuesto a las ganancias.

Visiones del nuevo grupo

Frases que auguran una división en la Justicia

  • "Hay que terminar con los lobbies oscuros que mueven los hilos de la magistratura"

    A. Gils Carbó - Procuradora general
  • "El Poder Judicial debe ser atravesado por el poder democrático y rendir cuentas"

    Alejandro Slokar - Juez de casación penal
  • "Lo que nos unió fue lo que pasó con la Cámara y la ley de medios; nos sentimos humillados"

    Stella M. Martínez - Defensora general
  • LA DEFENSORA GENERAL LES APUNTÓ A LOS MEDIOS

    La defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, de habitual perfil bajo, habló ayer de las presiones que recibe la Justicia y apuntó contra "las corporaciones", en particular "las mediáticas".

    "En la práctica lo que vemos es que quienes presionan son las corporaciones", dijo, en un diálogo con periodistas en la oficina del director de la Biblioteca Nacional.

    Consultada sobre qué corporaciones son, en concreto, las que denunciaba y por qué hechos, respondió: "Yo como defensora nunca recibí las presiones, pero estoy retomando las palabras de la procuradora general, que conoce más del tema por haber sido fiscal. Pero vamos a un ejemplo concreto: las presiones mediáticas. Vemos lo que ocurrió cuando el director del servicio penitenciario permitió salir a presos para actividades recreativas. Días antes, en Tucumán se había demostrado que en una comisaría torturaban a dos presos. De eso se habló poco. En cambio, con el otro tema se presionó. Pilas y pilas se escribió. Y la presión mediática es fuerte".

    Martínez habló también de la Corte. Sobre su ausencia en el acto de anteayer, dijo que tuvo un problema grave uno de sus empleados, pero que si no, hubiera ido. "Que la Corte le dé dolores de cabeza al poder político está muy bien. Eso significa que es independiente", afirmó, pero dijo que debería ser más transparente al elegir los casos que toma. "De manera oculta elige algunos temas y otros no", dijo.

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