Un poco de cielo en la tierra social y política

Jorge Casaretto
(0)
7 de julio de 2013  

Dirigentes políticos y sindicales y personas que trabajan en diversos ámbitos sociales nos hicieron vivir días atrás un poco de cielo en nuestra tierra argentina. En la Semana Social, realizada en Mar del Plata, encontramos un contexto de diálogo, de primacía de valores, de deseos de construcción común? en fin, de actitudes tan poco frecuentes que nos llevarían a preguntarnos ¿estamos en la Argentina?

Los oídos atentos y los ánimos bien dispuestos pudieron intuir que muchos dirigentes, algunos de ellos con responsabilidades de gobierno, pudieron escaparse de las luchas de poder y ubicarse en un espacio distinto, en un clima espiritual propicio, que les permitió sacar de sus entrañas lo mejor de ellos mismos, sin renunciar a las ideologías y motivaciones que sustentan sus compromisos.

Este espacio parte de un presupuesto fundamental: reconocer que quienes se decidieron a actuar en política, en la Justicia o el sindicalismo respondieron a un primer movimiento interior de preocupación por los demás. Es verdad que, como toda actividad humana, el mal puede tomar el corazón de algunos . Pero nosotros, hombres de Iglesia, sabiéndonos también capaces de errores y equivocaciones, anteponemos una mirada que privilegia esa intencionalidad positiva de quienes están comprometidos en la construcción del bien común. Es el espíritu de la Semana Social.

Y la buena noticia resultante es que quienes están políticamente enfrentados se pueden escuchar y hasta abrazarse fraternalmente. Tomando nota de cuanto fueron expresando en las distintas exposiciones podríamos componer casi exhaustivamente una verdadera "agenda política" de nuestras necesidades más urgentes. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué no podemos acordar una agenda común y consensuarla? ¿Podremos algún día canalizar esta riquísima potencialidad de bien común que anida en tanta gente preocupada por el país y por los más pobres, priorizando lo que nos une , que es mucho más que lo que puede enfrentarnos?

Esta Semana Social nos ayudó a dar gracias a Dios y agradecernos entre nosotros los 30 años de democracia. No es poco. La concurrencia de numerosos jóvenes, nacidos y formados en estos 30 años, incorporados con entusiasmo a las mesas y grupos de trabajo nos permiten alentar la esperanza de que podremos seguir creciendo en un diálogo constructivo que nos permita, algún día, lograr esos consensos tan necesarios.

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.