Un prolongado debate en la Asamblea

Luego de más de 12 horas, el justicialismo consiguió imponer por 31 votos de diferencia su propuesta
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23 de diciembre de 2001  • 10:46

Después de casi 12 horas de debate y tras intensas negociaciones políticas, el justicialismo logró esta mañana por 31 votos de diferencia a su favor designar en la Asamblea Legislativa a Adolfo Rodríguez Saá como presidente interino de la Nación y convocar a elecciones para el 3 de marzo con el sistema de lemas.

La Asamblea Legislativa votó separada por Cámaras, y el resultado final arrojó 169 votos a favor y 138 en contra.

El PJ logró su objetivo gracias a un fuerte alineamiento interno (antes de empezar la sesión logró agrupar al ala más díscola que era la menemista) y el respaldo esencial de Acción por la República y de un mínimo sector del interbloque provincial, como el bloquismo y Cruzada Renovadora de San Juan, Fuerza Republicana y Unión Bonaerense.

El radicalismo en su conjunto, al igual que la mayor parte de los partidos provinciales, respetó la designación de Rodríguez Saá, pero no la convocatoria anticipada a elecciones ni la ley de lemas.

De hecho, hasta último momento la mayoría de la oposición le pidió al justicialismo que aceptara abrir la votación de los distintos temas, pero los voceros peronistas, José Luis Gioja, por senadores, y Humberto Roggero, de diputados, rechazaron la posibilidad con la certeza que los números le alcanzarían para aprobar la resolución en su conjunto.

El ARI y el Frepaso, en cambio, avalaron las elecciones anticipadas, pero no la ley de lemas. A la vez Elisa Carrió también se mostró contraria a que sea Rodríguez Saá el designado para el interregno porque "no se puede votar a alguien que hizo abuso de poder, que violó la división de poderes y que es acusado de enriquecimiento ilícito".

El esforzado éxito del justicialismo estuvo, empero, empañado por los fuertes cuestionamientos sobre la legalidad del procedimiento utilizado por el ahora oficialismo.

En distintos discursos se criticó sin ambiguedades la decisión de convocar a elecciones anticipadas, por considerar que la Asamblea Legislativa no tenía facultades para hacer esa modificación a la ley de acefalía, que señala que el designado por el plenario de senadores y diputados debe completar el mandato del presidente renunciante.

Pero mucho más intensamente castigada resultó la instrumentación del sistema de lemas, no sólo porque la Asamblea no estaba habilitada para modificar la ley electoral sino porque desde distintas bancadas resaltaron que sólo sirve para que el justicialismo pueda saldar sus diferencias internas.

Los discursos de los principales referentes de la oposición, como Raúl Alfonsín y Carlos Maestro, abundaron en referencias al peligro de "inconstitucionalidad" de la medida y al riesgo que implicaría ingresar en una campaña electoral en pleno estado de convulsión.

El justicialismo justificó en varias ocasiones las "desprolijidades" en la transición a partir de "la necesidad de adoptar urgentes medidas ante la crisis", razón por la cual también impuso el incierto criterio de votar por mayoría simple el proyecto de resolución que llevó al recinto (desde distintas extracciones se sostenía que debía ser por mayoría absoluta).

En el inicio del debate, el jefe del bloque de senadores justicialistas, José Luis Gioja, reconoció que el relevo de De la Rúa se estaba haciendo "obviando a lo mejor algunos pasos, a lo mejor no con el mejor sistema".

Cerca de las 3 de la mañana, el diputado del PJ Manuel Baladrón, sinceró aún más las posiciones: "No nos pueden pedir que además de tirarnos el Gobierno, resolvamos el problema interno del peronismo en 30 días".

Para mejorar el perfil legal del pronunciamiento de la Asamblea, el justicialismo llevará la resolución aprobada a las dos Cámaras parlamentarias, para que sea ratificada en sendos proyectos de ley aprobadas por separado en cada uno de los cuerpos legislativos.

Antes de la Asamblea, la jornada había estado atravesada por una infinidad de reuniones que exhibieron los desacuerdos, tanto en el interior del PJ como desde los otros partidos, con respecto al sistema de sucesión presidencial.

De todas formas, el justicialismo llevó a la asamblea un texto, refrendado por 10 de sus gobernadores, que reglamenta el acuerdo que habían logrado el viernes sus principales referentes.

Los puntos principales de la iniciativa que se aprobó esta madrugada son:

- Designar a Rodríguez Saa como presidente, con un plazo que tiene como fecha máxima de entrega del poder el 5 de abril.

- Convocar a elecciones para el 3 de marzo.

- Usar el mecanismo electoral de lemas, que permite a cada partido llevar más de un candidato y luego sumar a su sublema más votado el resto de los sufragios.

- Elegir como ganador a la fórmula que obtuviera más del 45 por ciento de los votos, o en el caso de no lograrlo, el 40 por ciento de los votos, con una diferencia de 10 puntos porcentuales sobre la fórmula del segundo partido más votado.

- De lo contrario, las dos fórmulas más votadas irán a una segunda vuelta electoral.

Fuente: DyN

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