Una firma extranjera, sin papeles, aportó $ 2,4 millones para Ciccone

Adquirió el 50% de The Old Fund sin estar inscripta en el país y sin clarificar el origen de los fondos
Hugo Alconada Mon
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17 de marzo de 2012  

En medio del escándalo, la nueva Ciccone Calcográfica sumó otra firma controlante detrás de escena. Se trata de Dusbel SA, una sociedad extranjera de nacionalidad desconocida que se quedó con el 50% de la principal imprenta gráfica del país. Y lo hizo tras aportar $ 2,4 millones, cuyo origen no reveló.

La empresa quedó así en manos de la familia Ciccone (30%) y The Old Fund (70%), que a su vez es controlada en partes iguales por Dusbel SA y por Tierras International Investments CV, el fondo holandés que figura como ya disuelto en el Registro de Comercio de Amsterdam.

La irrupción de la sociedad extranjera Dusbel SA sumó así más sombras a la resurrección de la quebrada Ciccone, ya que aún no completó los trámites formales de radicación en el país, pese a que tomó el control del 50% de The Old Fund casi 16 meses antes, según surge de los libros societarios cuya copia obtuvo LA NACION

El nuevo giro en la madeja societaria detrás de la nueva Ciccone se oficializó el 28 de febrero pasado, cuando el abogado señalado por su mujer como el supuesto "testaferro" del vicepresidente Amado Boudou, Alejandro Vandenbroele, llevaba ya más de tres semanas como uno de los protagonistas centrales del "caso Ciccone".

Más notable aún, Vandenbroele se presentó ante una escribana para declarar lo que según los libros de The Old Fund SA había ocurrido un año y medio antes, en octubre de 2010, pero que hasta entonces nunca se había oficializado.

Según esos registros societarios, Dusbel SA irrumpió en la trama Ciccone el 29 de octubre de 2010. Ese día, aportó $ 2,4 millones y tomó el control de la mitad de The Old Fund SA, que controlaba el fondo holandés con casi el 99% de las acciones.

De manera notable, sin embargo, entre octubre 2010 y su oficialización el mes pasado, los responsables de Dusbel SA jamás completaron tampoco los trámites de radicación en el país. Ni ante la Inscripción General de Justicia (IGJ), ni ante la Dirección de Personas Jurídicas de la provincia de Buenos Aires, según verificó LA NACION.

Inscripción objetada

Esa debilidad de Dusbel SA quedó explicitada en el acta misma de la asamblea de octubre de 2010 en la que se la aceptó como accionista. Se consignó que no podría ejercer su voto y se aclaró "como cuestión previa" que "la documentación pertinente a los efectos de su registración [?] ha sido oportunamente requerida a su jurisdicción de origen y se encuentra próxima a ser inscripta".

Esa inscripción, sin embargo, jamás se completó. Se inició como "especial" en la Dirección de Personas Jurídicas bonaerense recién el 17 de junio de 2011 -casi ocho meses después de la asamblea-, y fue objetada. Le faltaba certificar un documento. Y el 18 de julio se envió el legajo al archivo, donde todavía se encuentra.

De esa presentación surgen, de todos modos, algunos datos y nombres. Entre otros, el de su representante legal, el ex abogado inspector de la IGJ, Albert Chamorro Hernández, quien también aparece vinculado a Tierras International Investments CV.

En la IGJ, por su parte, Dusbel SA sólo figura dentro del expediente abierto para The Old Fund, que figura en los registros como que continúa en el archivo del organismo pero que en realidad "está arriba". Se encuentra allí desde poco después de que estallara el escándalo público, según reconstruyó LA NACION.

En ese expediente de The Old Fund descollan ciertas particularidades técnicas. Entre ellas, que al informarse el aumento de capital se pasó por alto consignar qué pasó con la inscripción de Dusbel en el país.

El domicilio, a seis cuadras de "Piluso"

De la fallida inscripción de Dusbel SA ante la Dirección de Personas Jurídicas bonaerense surgen, de todos modos, algunos datos. Entre otros, que sus responsables fijaron el domicilio en la calle Davel 2345 de Longchamps, partido de Almirante Brown. Es decir, a sólo seis cuadras de donde vive Carlos Schneider, el marino retirado de 75 años que a todos apoda "Piluso" y que aparece como representante de la otra Sociedad detrás de The Old Fund, el disuelto fondo holandés Tierras International Investments SA. En Davel 2345, por su parte, vive la familia de Orlando Bestoso (48 años), empleado del Automóvil Club Argentino ACA), su mujer Norma Gómez (50) y el hijo de ambos, Alejandro.

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