Una foto sin Caló, señal de unificación en la CGT

Representantes del moyanismo, "los Gordos" y de gremios oficialistas compartieron un asado con aires de unidad
Nicolás Balinotti
(0)
12 de septiembre de 2015  

Fue un asado en zona norte, en la casa de un abogado que mantiene nexos con las tres vertientes de la CGT. Desde allí, y en reserva, el sindicalismo peronista dio el primer paso concreto para avanzar en la reunificación de la central obrera. A los dirigentes gremiales los amontonó, en esta oportunidad, una inquietud en común: vislumbran un escenario de ajustes, devaluación y suba de tarifas después del 10 de diciembre.

Participaron del encuentro sindicalistas oficialistas, como Gerardo Martínez y los estatales José Luis Lingeri y Andrés Rodríguez, y otros opositores, como Hugo Moyano, Juan Carlos Schmid y Abel Frutos. La imagen de una virtual unidad quedó escenificada con una selfie, tomada desde el teléfono celular de uno de los impulsores de la reunión.

También estuvieron representantes de "los Gordos" (grandes gremios), como Héctor Daer y Armando Cavalieri, y los moyanistas Amadeo Genta, Oscar Mangone, Gerónimo Venegas y Guillermo Pereyra.

"Hay que seguir conversando cómo y para qué nos vamos a unir. Queremos que estén todos", dijo un jerárquico de la CGT oficialista que siempre mantuvo abierto el canal de diálogo con Moyano y Luis Barrionuevo.

Si bien Barrionuevo no estuvo ayer, él y su tropa de gremios de la central Azul y Blanca son parte del ajedrez sindical para la unificación. Como en 2012, cuando se intentó desbancar a Moyano, se está gestando en las sombras una nueva central. Se diseña a espaldas de Antonio Caló, el número uno de la CGT alineada con el Gobierno.

"Caló cree que es el dueño de la pelota y no ve la realidad política, económica y social del país", dijo anoche un dirigente al cuestionar el liderazgo del metalúrgico. Caló no está dispuesto a volver a aliarse con Moyano ni a dejar el sillón de mando en 2016. Comulga con su postura el taxista Omar Viviani, su número dos.

"La necesidad de unificar es ya, pero es muy difícil que se concrete antes de las elecciones del 25 de octubre", confesó un dirigente de "los Gordos". De todos modos, la escenificación de un posible acuerdo sirve ya como un mensaje a los candidatos a presidente: los sindicalistas quieren demostrar que, juntos, son garantía de paz social.

El próximo paso será ampliar la foto de la virtual unidad de la central. Se esperan más comensales y hasta se mencionó un documento con pedidos comunes para el próximo gobierno. Embarcado en esta movida está el "círculo rojo sindical", como les gusta llamarse a los dirigentes que diseñan hoy el perfil de la futura CGT.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.