UNEN dio la sorpresa y sumó la mayor cantidad de votos porteños

Sumadas las cuatro listas, superó en la compulsa de senadores y diputados al macrismo, que fue la fuerza que obtuvo más votos en forma individual
Jaime Rosemberg
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12 de agosto de 2013  

Elisa Carrió besó con emoción la mano de Pino Solanas. Dijo que se había reconciliado "para siempre" con Ricardo Gil Lavedra y tomó del brazo a Rodolfo Terragno antes de expresar, micrófono en mano y exultante como en sus mejores noches: "El pueblo está haciendo renacer la República".

La fundadora de ARI y candidata a diputada de Coalición Sur resultó la figura del frente de centroizquierda UNEN, que fue la sorpresa porteña, ya que sumando sus cuatro listas obtuvo mejores porcentajes que Pro y se transformó en la fuerza más votada de la ciudad.

De todos modos, Pro armó su propio festejo ya que, si se consideran las listas individualmente, la candidata macrista al Senado, Gabriela Michetti, conseguía el 31,4% de los votos de las primarias en la Capital, casi diez puntos más que el kirchnerista Daniel Filmus, y relegaba a Pino Solanas (13,3%) al tercer lugar. Pero sumados los votos del cineasta (será el candidato de UNEN al Senado) a los de los demás candidatos (Terragno de SUMA+; Alfonso Prat-Gay, de Juntos, y César Wehbe, de la lista Presidente Illia), el porcentaje llegaba al 32,1 del total de votos contabilizados. Para Diputados, la diferencia en cantidad de votos es mucho mayor si se cuenta el frente UNEN como un todo.

La lista encabezada por Carrió obtuvo algo más del 16 por ciento de los votos, por detrás de Sergio Bergman (Pro), que logró el 27,6%, y del kirchnerista Juan Cabandié (18,9%). Pero, sumadas, las listas encabezadas por Martín Lousteau (SUMA), Ricardo Gil Lavedra (Juntos) y Leandro Illia (Presidente Illia), UNEN llegó al 35 por ciento del total en las mesas porteñas.

"Esta unión que despertó todo tipo de comentarios la hizo el ciudadano común", afirmó Solanas en el Palais Rouge, al lado de Carrió y en una esperada foto conjunta luego de los roces de Carrió con sus aliados. "Estamos todos juntos, acá, y vamos a seguir codo a codo", afirmó el ex ministro Lousteau, que también formará parte de la lista de diputados nacionales de UNEN en las elecciones de octubre.

"Al antirrepublicanismo feroz, donde no se puede hablar si no a través del discurso único, le opusimos el único debate que tuvo la república", subrayó Carrió. La actual diputada y Lousteau encabezarán, entonces, la lista de diputados de UNEN en las elecciones de octubre, mientras que Gil Lavedra e Illia no alcanzaron el mínimo indispensable para competir en esa fecha.

El clima de festejo en el Palais Rouge se repitió, aunque con menos euforia, a pocas cuadras de distancia, en el complejo Costa Salguero. Por un margen inferior al esperado, y según lo afirmaron sus colaboradores cercanos, Mauricio Macri reafirmó ayer su predominio y el de su partido, Pro, en la ciudad de Buenos Aires. Y su proyecto presidencial, insistieron sus voceros, sigue en pie.

Optimismo medido

El jefe de gobierno porteño quedó, a juzgar por la alegría imperante en el búnker de Costa Salguero, unos pasos más cerca de la Casa Rosada, con la mira puesta en la sucesión presidencial. Pero el resultado no dio margen para lo que se esperaba: que Macri reafirmara en público su disposición a pelear por la presidencia dentro de dos años y medio.

Desde el macrismo mantuvieron su optimismo a lo largo de toda la jornada electoral, especialmente cuando comenzaron a aparecer los primeros resultados.

Macri, que fue a votar temprano, soportó dos incidentes inesperados: Michetti se enojó cuando el jefe de gobierno comenzó a atender a los medios sin su presencia antes de votar y un joven fiscal del Frente para la Victoria, asignado a la mesa donde votó, le negó el saludo cuando llegó a emitir su sufragio.

"Lo dije y lo repito: no estamos preocupados por el corte de boleta", repitieron el secretario de Gobierno, Marcos Peña; el ministro de Gobierno, Emilio Monzó, y otros dirigentes durante las horas previas al cierre de la votación, con la intención de desmentir sospechas y fantasmas repetidos en las últimas semanas.

Pasadas las 18, hora del cierre del comicio, el jefe de campaña, Horacio Rodríguez Larreta; la vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal, y algunos candidatos a diputados se mostraron felices en el escenario.

"Estamos sentando las bases de un proyecto alternativo", dijo el jefe de Gabinete. Los discursos se repitieron a lo largo de la jornada, aunque el final no tuvo la efusividad del inicio de la jornada, y menos cuando se conocieron los resultados finales.

"Hay que redoblar el esfuerzo en octubre [...] estoy comprometido a unir a los argentinos, y juntos vamos a construir grandes cosas", dijo Macri a simpatizantes y dirigentes antes de bailar con Michetti; su esposa, Juliana Awada, y su pequeña hija Antonia.

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Festejo moderado

El kirchnerismo, en tanto, también festejó un avance de sus candidatos, pero de manera moderada. Filmus y Cabandié terminaron segundos en la compulsa individual y mejoraron los guarismos de 2009, pero quedaron muy lejos del macrismo y de UNEN si se suman todos sus postulantes.

"Quiero felicitar a Daniel Filmus y a Juancito Cabandié, que han hecho a criterio mío una excelente elección en un distrito naturalmente e históricamente difícil para nuestro movimiento político", destacó la presidenta Cristina Kirchner cerca de la medianoche de ayer.

Más allá de los primeros tres lugares, un grupo de candidatos logró sortear el piso de 1,5 por ciento imprescindible para participar de las elecciones legislativas del 27 de octubre, de acuerdo con las nuevas normas vigentes.

Tres fuerzas de izquierda (Frente de Izquierda Popular, Camino Popular y Autodeterminación y Libertad) competirán en octubre en la elección al Senado, al igual que Compromiso Federal, del ex gobernador de San Luis Alberto Rodríguez Saá. En Diputados, las mismas fuerzas también superaron el mínimo de votos, con las candidaturas de Jorge Altamira (FIT) y Luis Zamora (AyL) como datos salientes.

Un fiscal kirchnerista desairó a Macri

Una mezcla de blooper y broma de mal gusto sufrió ayer el jefe de gobierno, Mauricio Macri, en la escuela Wenceslao Posse cuando se acercó a emitir su voto. En la mesa 6540 del colegio Nº 16, situado en Juncal 3131, un fiscal de 16 años estaba sentado en la mesa de votación y cuando llegó Macri amagó con estrecharle la mano, pero con un rápido movimiento desairó al líder de Pro. El hecho fue protagonizado por un militante del Frente para la Victoria que luego explicó las razones que lo llevaron a negarle el saludo a Macri: "No voy a ir en contra de mis convicciones porque este tipo es [sic] una persecución constante a los estudiantes", dijo. "No tiene la culpa él, sino quienes lo incitaron a hacer eso. Ya va a aprender", lo disculpó Macri luego de las elecciones.

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