Uruguay complicó a "Corcho" Rodríguez en la investigación por las coimas de Odebrecht

Corcho Rodríguez
Corcho Rodríguez Fuente: Archivo
Hugo Alconada Mon
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4 de mayo de 2019  • 19:00

Jorge "Corcho" Rodríguez suma más problemas judiciales. La unidad antilavado uruguaya detectó nuevos indicios que lo ubican como el verdadero dueño de Sabrimol Trading, la sociedad pantalla que Odebrecht utilizó para canalizar millones de dólares en sobornos al entorno del exministro Julio de Vido , según surge de la copia de ese informe oficial que obtuvo LA NACION.

Esos nuevos indicios contradicen la defensa que el "Corcho" Rodríguez esgrimió ante la Justicia argentina para despegarse del capítulo local del "Lava Jato". Declaró que él nada tiene que ver con Sabrimol Trading, a pesar de que ex ejecutivos de Odebrecht lo identificaron en Brasil -por su nombre y apodo- como uno de los presuntos intermediarios de las coimas a los entonces funcionarios argentinos.

Pero ahora, y en directa contradicción con la defensa de Rodríguez, las autoridades uruguayas detectaron correos electrónicos y documentos de 2014 en los que se explicitó su relación encubierta con Sabrimol Trading. Es decir, mientras se pagaban las últimas coimas por los proyectos de obra pública en la Argentina, pero años antes de que estallara el capítulo local del "Lava Jato" y cualquier alusión periodística o judicial que vinculara al "Corcho" con esos sobornos.

El hallazgo llegó de la mano del responsable visible de Sabrimol Trading, el contador uruguayo Carlos Dentone. El 9 de junio de 2014 debió explicarle al Banco Itaú en Uruguay que él presidía esa sociedad, pero que en realidad era el "representante de uno de los titulares de esa empresa, el Sr. Jorge Ernesto Rodríguez".

¿Por qué le informó Dentone ese dato sensible al Itaú? Porque el banco le pidió explicaciones por varias transferencias de dinero registradas desde y hacia la cuenta que Sabrimol Trading operaba en esa entidad y que llamaron la atención de sus oficiales de cumplimiento antilavado.

Según les explicó Dentone, eran "transferencias destinadas a la compra del inmueble indicado en el documento adjunto" a su e-mail. Es decir, el piso 33 del edificio "Torre Alem Plaza", en la ciudad de Buenos Aires, que el "Corcho" Rodríguez adquirió con dinero que pasó por Sabrimol Trading y su sociedad melliza, Latin Financial.

¿Cómo les demostró Dentone al Itaú de que, en efecto, trabajaba para Rodríguez y que ese dinero fue a la compra del piso 33 del edificio que queda en la esquina porteña de las avenidas Leandro N. Alem y Córdoba? Les entregó copias de la "Oferta de Contrato de Opción de Compra" que Rodríguez les entregó con su firma a los vendedores Felipe Gustavo Yankelevich y Víctor A. González, el 16 de enero de 2014, y la respuesta de estos, del 10 de marzo, y cuyas copias también obtuvo LA NACION.

"Nosotros vendimos una sociedad que tenía como activo ese piso, sí, y lo hicimos con la ayuda de un apoderado que se encargó de todo. Pero recuerdo que el que compró fue el 'Corcho' Rodríguez, que ya lo estaba alquilando", confirmó Yankelevich ante la consulta de LA NACION. En tanto que su apoderado, Salvador Ruggeri, precisó que Rodríguez lo adquirió "a título personal".

Ubicado un piso por encima de las oficinas que utilizó Odebrecht durante años, el "Corcho" Rodríguez utilizó ese inmueble como centro de operaciones para recibir a empresarios y allegados. Allí se movió junto a una secretaria que, si él no estaba en la oficina o no quería responder un llamado, tenía la orden de responder que estaba "en el Ministerio de Planificación", según relataron varios empresarios y abogados a LA NACION.

Indicios que se suman

El material que la unidad antilavado uruguayo remitió al juez federal Sebastián Casanello se suma así a otros indicios que unen a Rodríguez con Sabrimol Trading. Entre otros, el "acta de acuerdo" que esa sociedad firmó con la empresa holandesa Van Oord, por la licitación internacional para dragar el Río de la Plata en el área de la isla Martín García. En esa acta se explicitó que "es de la esencia de esta contratación que la relación con las más altas autoridades a cargo de la licitación sea atendida en forma personal por el Sr. Jorge Rodríguez".

¿Quiénes fueron las "más altas autoridades" del gobierno a cargo de esa licitación? ¿Acaso el ministro De Vido, o funcionarios de su entorno, como en las obras de Odebrecht? ¿Por qué fue "de la esencia" del contrato que Rodríguez actuara como intermediario entre Van Oord y el Gobierno? ¿O sus honorarios fueron una "pantalla" para algo distinto?, como creen los investigadores.

A ese documento se suma el testimonio de una mujer que pidió ser aceptada por la Justicia uruguaya como "testigo protegido" en 2014, pero cuya declaración quedó en las sombras hasta que LA NACION lo reveló en marzo de este año. Declaró que Rodríguez colocó a Dentone y al socio de este, Martín Molinolo, como directivos de Sabrimol, a la que redujo a una fachada. "Tenían que blanquear plata que entraba [a Sabrimol] haciendo facturas que no existían [y] que ellos mismos [armaban] en contratos que no existían, compras de helicópteros que no existían".

"La plata, después de entrar al país", añadió la ex empleada de Dentone en alusión a Uruguay, "ellos la blanqueaban y de ahí iba para lo que se necesitaba para la chacra [de Rodríguez en Punta del Este], se pagaban los gastos de Sabrimol en [la] zona franca y el grueso de la plata iba a parar a las cuevas de Buenos Aires. Era plata negra que entraba en Argentina para hacerle [pagos] a mucha gente de la política".

Ante cada consulta de LA NACION, sin embargo, Rodríguez negó ser el dueño oculto de las sociedades uruguayas involucradas en las coimas de Odebrecht. "Todo nace de un error: ni la sociedad Sabrimol Trading ni Latin Financial son mías", afirmó. "Son de los señores Dentone y Molinolo, y así lo declaré cuando me citó la Justicia, donde ya se probó que son falsas las supuestas firmas con las que quisieron adjudicarme Sabrimol. Si hasta la cuenta bancaria de Sabrimol era de manejo conjunto entre Molinolo y Rodney Rodrigues, no conmigo", remarcó, en alusión al ex número uno de Odebrecht en la Argentina.

Pero el fiscal Federico Delgado llegó a otra conclusión. Con el material de la unidad antilavado uruguaya en sus manos, afirmó que las pruebas "no hacen más que ubicar a Jorge Ernesto Rodríguez ya no solo como titular de Sabrimol Trading sino que además dan cuenta que éste utilizó los fondos de Latin Financial LP para la adquisición de acciones y bienes que ingresaron a su patrimonio personal", estimó. "Es por ello que desde la Fiscalía no quedan dudas que Rodríguez, al momento en que transcurrieron los hechos bajo investigación, actuó como titular y beneficiario de las dos empresas mencionadas". Es decir, de las sociedades que Odebrecht admitió que usó para coimear argentinos.

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