Vandenbroele figuró como "nuevo accionista" en The Old Fund

Pese a que siempre lo negó, el acusado de ser testaferro de Boudou apareció como socio cuando entró en la firma controlante de la imprenta; luego se lo tachó
Hugo Alconada Mon
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16 de noviembre de 2012  

Alejandro Vanderbroele
Alejandro Vanderbroele Fuente: Archivo - Crédito: Santiago Filipuzzi / LA NACIION

El presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou, Alejandro Vandenbroele , figuró como dueño de la sociedad clave en la trama del caso Ciccone hasta que se lo tachó, con birome, en los libros societarios y se lo reinscribió como su presidente, según consta en los copias de esos registros a los que accedió LA NACION.

El hallazgo de la etapa de Vandenbroele como socio de la firma The Old Fund contradice la versión que el ex abogado monotributista siempre sostuvo, tanto en una solicitada pública como ante la Justicia. Según su defensa oficial, él sólo actuó como ejecutivo de la firma y bajo órdenes de terceros.

"No soy accionista ni «dueño» de Compañía de Valores Sudamericana SA ( antes Ciccone Calcográfica SA ), ni de The Old Fund, ni de ninguna vinculada", afirmó Vandenbroele, en la solicitada que publicó el 5 de marzo de este año.

Los libros de The Old Fund muestran, sin embargo, otra historia. Vandenbroele aparece allí primero como accionista de la sociedad y sólo luego, tachadura mediante, apenas como su presidente.

Impreso por computadora, el asiento clave de esos libros expone la salida de los fundadores de The Old Fund, Eduardo Alberto Razzetti y Carlos Fabián Dorado, el 1° de septiembre de 2009, y el inmediato desembarco del prófugo de la justicia de Estados Unidos Sergio Gustavo Martínez y del presunto testaferro de Boudou .

El rol de Vandenbroele no dejó lugar a dudas en el libro societario: se lo identifica como "al nuevo accionista", según corroboró LA NACION en esos libros. Y ese descubrimiento fortalece, además, el testimonio ante la Justicia que brindó el primer dueño de la firma, Eduardo Alberto Razzetti, que declaró que Vandenbroele le compró la sociedad a título "personal".

Pero la versión de Razzetti no quedó sólo en sus palabras en sede judicial. Poco después presentó ante la Justicia el contrato que ambos firmaron y en el que el entonces marido de Laura Muñoz dejó claro que adquiría The Old Fund para él y no para un tercero.

Vandenbroele modificó su posición dentro de la firma clave dentro del caso Ciccone sólo en una segunda fase, cuya fecha precisa se desconoce. Cedió ese lugar al fondo holandés Tierras International Investments CV, disuelto desde febrero de este año, tal como reveló LA NACION el 16 de febrero pasado.

Esa corrección se completó de la manera más elemental posible: con una birome se tachó "al nuevo accionista" antes del apellido Vandenbroele y se añadió, en un interlineado, "apoderado".

Sin embargo, la duda hoy entre los investigadores es cuánto tiempo figuró Vandenbroele como accionista de The Old Fund o si incluso pudo haber manipulado las fechas, como ya se detectó que ocurrió en otra etapa de su desembarco en la ex Ciccone.

Uno de los factores que alimentan las sospechas es que la publicación en el Boletín Oficial muestra que la asamblea en que Vandenbroele desembarcó en The Old Fund se celebró el 1° de septiembre de 2009, pero recién se publicó en noviembre de 2010.

¿Pudo Vandenbroele aprovechar ese margen temporal de catorce meses para corregir los libros de The Old Fund y sólo luego de tacharse como "nuevo accionista" publicar la versión corregida en el Boletín Oficial?

Dos países al mismo tiempo

Ésa es una de las incógnitas que intentan resolver en los tribunales de Comodoro Py, donde refuerzan sus sospechas con otra polémica actuación de Vandenbroele. En esa ocasión, según consta en el expediente concursal de la ex Ciccone Calcográfica, con los créditos que estaban a favor de 46 acreedores, por más de $ 11,7 millones.

Vandenbroele acompañó al expediente del concurso las cesiones emitidas a su favor por parte de los 46 acreedores. Y todos fechados entre el 17 de mayo y el 31 de agosto de 2004, cuando la ex Ciccone entró en concurso de acreedores.

Esas cesiones, sin embargo, resultan llamativas por al menos tres motivos. El primero, porque para entonces, en 2004, The Old Fund ni siquiera estaba constituida (la crearon Razzetti y Dorado el 4 de enero de 2008), y el segundo, porque si actuaba bajo órdenes de los Ciccone, Vandenbroele no debió comprar esos créditos mientras se iniciaba el concurso porque su actuación resultaría entonces ilegal.

El tercer rasgo llamativo de esas cesiones, en tanto, es que Vandenbroele ni siquiera se encontraba en la Argentina cuando se fecharon esas cesiones durante 2004, según certificó Migraciones a la Justicia y cotejó LA NACION con los datos de los expedientes concursal y penal. Salió por Ezeiza el 12 de abril de aquel año y recién retornó, también por Ezeiza, el 19 de octubre.

Bajo sospecha

La Justicia investiga los primeros pasos de The Old Fund

Alejandro vandenbroele

  • Creada en enero de 2008, la sociedad anónima The Old Fund incluyó como fundadores a los empresarios Eduardo Razzetti y Carlos Dorado
  • En septiembre de 2009, Razzetti y Dorado vendieron The Old Fund a Alejandro Vandenbroele "a título personal" y el presunto testaferro de Amado Boudou quedó registrado como "nuevo accionista" junto al prófugo de la justicia de Estados Unidos Sergio Gustavo Martínez
  • Antes de que se publicara el acta de asamblea con el traspaso accionario en el Boletín Oficial, en noviembre de 2010, se tachó la identificación de Vandenbroele como "nuevo accionista" y quedó anotado como su presidente, con birome, en un interlineado
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