Vandenbroele no pudo evitar las inconsistencias al declarar

Dijo que su socio alquiló el piso de Boudou en Puerto Madero, pero que no pudo firmar el contrato porque no tenía dinero para pagar el pasaje desde España
Hugo Alconada Mon
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4 de diciembre de 2012  

Alejandro Vandenbroele insiste en que su socio Fabián Carosso Donatiello alquiló durante un año el departamento del vicepresidente Amado Boudou en Puerto Madero, uno de los barrios más caros del país. Pero dijo que no pudo viajar a Buenos Aires para firmar el contrato porque no tenía dinero para el pasaje. Y que él durmió allí algunas noches, sí, pero porque se le hizo muy tarde para regresar al departamento de sus padres. ¿La distancia entre ambas viviendas? De noche, 10 minutos en taxi.

Las explicaciones forman parte del extenso escrito defensivo que el presidente de The Old Fund y la ex Ciccone presentó ante la Justicia y cuya copia obtuvo LA NACION. Allí afirmó que el financista oculto de toda la operatoria fue el ex banquero Raúl Moneta, quien continúa en silencio y sin presentarse ante la Justicia para confirmar o desmentir la versión de Vandenbroele.

Ese escrito aportó una fecha clave. Según el presunto testaferro de Boudou, el viernes 3 de agosto último, apenas cuatro días antes de que el Gobierno interviniera la imprenta e iniciara el proceso para su expropiación, The Old Fund y la propia Ciccone, a través del propio Vandenbroele, se comprometieron a pagarle $ 35,5 millones a Moneta antes de agosto de 2013.

El pago prometido es el resultado de una complejísima y por momentos contradictoria operación financiera que, siempre según Vandenbroele, culminó con un "reconocimiento de deuda y financiamiento" por $ 35.558.400 a favor de la firma Mayer Business Corp, de Moneta. "Para la devolución del préstamo, TOF [por The Old Fund] o Ciccone cuentan con doce meses de plazo, desde la formulación de la oferta. Es decir, el plazo vencerá en agosto de 2013", explicó el ex abogado monotributista.

La familia Ciccone afronta así un complejo escenario: si para agosto de 2013 no le paga a Moneta, el banquero se quedará con el 70% de las acciones de la ex Ciccone. Y si antes de eso no se completa la expropiación (o el Tribunal de Tasación concluye que no hay nada por pagarle a la familia), los Ciccone deberán pagar esos $ 35,5 millones de su bolsillo. O si hay algo por cobrar, pero se concreta luego del traspaso de acciones, quien cobrará será Moneta. Es decir que la familia puede perder las acciones, una fortuna o ambas a la vez.

Sorpresa para los Ciccone

Pero la presentación de Vandenbroele provocó una reacción singular: aun cuando dijo actuar siempre en nombre de la familia y, en particular, del yerno de Nicolás Ciccone, Guillermo Reinwick, toda la familia Ciccone, sus abogados y el propio Reinwick se enteraron de su escrito por la prensa y debieron pedir una copia para ver qué decía.

Desde el momento en que obtuvieron esa copia, además, la familia Ciccone protagonizó una cadena de reuniones y deliberaciones con sus abogados, con los que analizan los pasos a seguir, según reconstruyó LA NACION.

De hecho, el escrito mismo de Vandenbroele arranca de una forma singular: antes de reafirmar su propia inocencia, ofreció una exculpación explícita de Boudou y otros figuras del Gobierno. "No se han afectado los intereses del Estado nacional ni ha existido participación o animosidad de funcionarios públicos", aclaró.

En la misma senda, Vandenbroele defendió la compra de pasajes para el socio de Boudou, José María Núñez Carmona, a través de The Old Fund. Para eso, afirmó que le prestó dinero y llegó a admitir que bordeó con la legalidad tributaria. "Si bien este reconocimiento resulta ser el único tramo incómodo de las explicaciones que brindo ante el señor juez federal, no quiero dejar de precisar la realidad de cómo sucedieron los hechos", planteó.

Vandenbroele también le adjudicó a Moneta ser "el socio capitalista" detrás de The Old Fund cuando se completó el canje de la deuda de Formosa, por el que cobró $ 7,6 millones. Con otra curiosidad: en su escrito, afirmó que $ 2,2 millones de esa comisión se destinaron a los honorarios de "profesionales con condiciones técnicas específicas", a los que no identificó. Y que el resto "se utilizó para el rescate de Ciccone", aun cuando de los registros bancarios surge que en realidad cambió ese dinero a dólares y los retiró, en efectivo, por ventanilla del Banco Macro.

Vandenbroele también sostuvo que hasta ahora había callado por un supuesto pacto de confidencialidad suscripto para "preservar los lazos familiares [de Reinwick] con la familia Ciccone como también la posibilidad de dar ingreso en el capital de la empresa a potenciales inversores". Pero no explicó por qué rompió ahora ese pacto ni por qué entonces la familia Ciccone, que en teoría nada sabía ni debía saber, firmó la transferencia del control a The Old Fund, el 1° de septiembre de 2010, por apenas mil pesos.

El presunto testaferro de Boudou también buscó exculpar al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, por dar su consentimiento incondicional al levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone. Pero al hacerlo remarcó que lo hizo mientras la empresa no tenía un plan de pagos otorgado y "la planta estaba en manos de Boldt SA, por lo que Ciccone se veía impedida de generar recursos genuinos para poder afrontar un compromiso de pago". Aun así, Echegaray le concedió cuatro planes de pago excepcionales.

En tanto, al abordar el alquiler del departamento de Boudou por parte de su socio, Carosso Donatiello, Vandenbroele indicó que querían alquilar en Caballito, un country o Puerto Madero para tantear la posibilidad de representar jugadores de fútbol. Pero, al mismo tiempo, y aunque firmó el contrato por un año o más en uno de los barrios más exclusivos del país, indicó que su socio "no tenía la posibilidad física y económica de sumarle al proyecto los costos de viajar a Buenos Aires para esos fines". Es decir, un pasaje Madrid-Ezeiza.

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