Verani procura bajar el costo de la política

Se impulsa una reforma constitucional
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29 de enero de 2002  

VIEDMA.- El gobierno de Río Negro está impulsando una reforma constitucional para achicar el Estado, reducir legisladores provinciales y eliminar concejales en aquellos municipios con más de 600 habitantes.

En los próximos meses, la administración de Pablo Verani (UCR) avanzará en esta iniciativa con trabajos aportados por "notables" de la provincia, en lugar de la Convención Constituyente, aduciendo la necesidad de economizar gastos.

También serán motivo de análisis modificaciones en el sistema electoral para evitar las listas sábana, y con respecto al sobredimensionado sistema judicial, la permanencia de los jueces, la intangibilidad de los salarios y el hecho de que los magistrados estén excluidos del pago de impuestos.

De todos modos, el temario estaría ad referéndum de un posible plebiscito, que se trata de evitar por el nivel de gastos que conlleva.

LA NACION dialogó con el ministro de Coordinación de Río Negro, Gustavo Martínez, uno de los mayores impulsores de la reforma de la Constitución.

El funcionario enfatizó que se está pensando en una revisión integral de la Constitución y que "hay que iniciar la discusión entre todas las fuerzas políticas, instituciones y otros sectores para que la ciudadanía tenga un amplio conocimiento sobre lo que se discute, y darles participación a profesionales y técnicos".

Martínez explicó que el Estado está sobredimensionado. Puso como ejemplo que hay municipios de 600 habitantes que tienen intendente y Concejo Deliberante. Aseguró que se busca disminuir el costo del Estado, lo que supone también bajar el número de legisladores provinciales a 23 o 24, de una planta actual de 43 diputados provinciales.

-¿Están dispuestos a tocar la intangibilidad de los salarios judiciales? , preguntó LA NACION.

-Todo tiene que estar de acuerdo a las posibilidades presupuestarias y a las situaciones que se vivan.

En cuanto al sistema municipal, Martínez insistió en que se buscarían mecanismos distintos, como, por ejemplo, que localidades de una misma región compartan un único Concejo Deliberante.

El ministro aseguró que se harían las cosas al revés de lo que siempre se hicieron, que es convocar a una Constituyente sin saber adónde se termina. "Acá, primero se hará la Constitución que se quiere y luego, si la sociedad está de acuerdo, se iría al proceso de reforma", dijo.

Según el funcionario, los "notables" serán propuestos por los partidos políticos y por las instituciones. No precisó cuántos serían convocados.

Martínez indicó que los diputados provinciales van a tener injerencia, porque, "de última, la reforma de la Constitución tiene que ser declarada por el Parlamento provincial, con los dos tercios de los votos".

Al ser consultado sobre cómo van a poder opinar los habitantes rionegrinos, el funcionario dijo que "lo podrán hacer por radio, televisión, diarios y hasta con las cacerolas...".

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