Vernet piensa en una gestión de sólo 60 días

Diálogo de LA NACION con el canciller
Jorge Elías
(0)
28 de diciembre de 2001  

La procesión va por dentro. O, por orden de prioridades, de adentro hacia afuera. A plazo fijo. Dos meses durante los cuales el presidente Adolfo Rodríguez Saá tiene la obligación de hablar para la historia, según definió el canciller José María Vernet, a cargo, a su vez, del Ministerio de Defensa: "No es hora de pasión, sino de reflexión -dijo a LA NACION-. Tenemos prohibido hablar de la interna. Todos trabajamos por 60 días".

En ese lapso Vernet piensa enviar a los líderes del mundo un informe de la situación. Un memorándum que, según dijo, será preparado según sus reglas. O su estilo de trabajo: "Nos juntamos tres o cuatro, discutimos y, frente a una computadora, redactamos las conclusiones. Tenemos que explicar una realidad compleja, con 29 muertos, un pueblo que cambió de presidente y una Argentina que, buena o mala, quedó como Jauretche el 17 de octubre: pasaba un camión y me subí. El problema, ahora, es que no sabemos adónde va el camión".

-¿Qué dirá el memorándum?

-Todavía no lo sé. Debemos aclarar la situación argentina y pedir la solidaridad del mundo. No podemos sentarnos a dialogar con el Fondo Monetario mientras haya focos de tensión. Vamos a tomar contacto con los líderes, de modo de establecer las bases programáticas para conversar con los organismos internacionales. Cuantos más nos apoyen, mejor.

-En la gestión De la Rúa-Cavallo no hubo gobierno que no apoyara a la Argentina y, sin embargo, la respuesta del FMI siguió siendo la misma. Es decir: no.

-No se habló con la verdad y, al mismo tiempo, siempre fuimos a pedir plata. No es un problema de plata, justamente. Si nos dan plata ahora, en cinco años vamos a estar igual o peor. La Argentina fue muy madura en 48 horas, pero los espíritus continúan armados. Si no se alcanza la paz social, los apoyos externos no alejarán los fantasmas. Y si seguimos así va a haber más muertos. Nosotros, entre ellos.

Políticamente agradecido

En su segundo día hábil en el cargo, Vernet recibió ayer a su par español, Josep Piqué. Portador de un mensaje de solidaridad y de un pedido de respeto a las reglas de juego en aras de preservar la seguridad jurídica para las compañías con capitales en la Argentina. Que, en una década, arriesgaron 41.000 millones de dólares, razón por la cual encabezan la lista de inversores externos.

"El canciller de España vino a darnos su apoyo y destacó nuestra capacidad de resolver la crisis por la vía democrática -dijo Vernet-. Lo reconozco profundamente y estoy políticamente agradecido. Conozco Europa y sé que en esta época no hay nadie."

-¿Le planteó como condición el respeto a las reglas de juego?

-Nosotros no queremos cambiarlas, pero la sociedad demanda respuestas. Declaramos la suspensión de los pagos; no repudiamos la deuda. Nos preocupa que el default no sea interpretado como un estado de emergencia.

-¿Cómo están las cuentas con los organismos internacionales, como las Naciones Unidas, por ejemplo?

-Están suspendidas todas las transferencias al exterior. No hay más dólares. De ahí que nuestro trabajo sea superar la crisis. Con sueldos rebajados que incumbirán al personal. Entre autos, choferes y gangas , los privilegiados no son sólo los políticos.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.