Vigoroso respaldo de España a De la Rúa

El rey Juan Carlos ve a la Argentina como un socio fiable.
Jorge Rosales
(0)
25 de octubre de 2000  

MADRID.- El rey Juan Carlos dio anoche un categórico respaldo político a la Argentina y al gobierno de Fernando de la Rúa, y aseguró que su país "seguirá apostando por la Argentina" porque la ve como "un socio fiable y con un comportamiento económico predecible".

Con semejante aval y con el aplauso de empresarios que saludaron como "sorprendentes y espectaculares" las recientes medidas económicas, De la Rúa llamó a iniciar una nueva etapa para "vencer la incertidumbre, la desconfianza y el escepticismo" en la Argentina.

"Nuestro optimismo en la Argentina se asienta sobre sólidos argumentos, el mejor de todos, la reconocida capacidad de sus gentes, factor indispensable para el desarrollo del enorme potencial del país", dijo anoche el rey, en un discurso cargado de emoción y elogios, en la cena que ofreció a la comitiva oficial, junto a la reina Sofía, en el Palacio Real.

El primer día de la visita de Estado a España no pudo haber sido mejor para De la Rúa.

Tuvo un cariñoso recibimiento por parte del rey Juan Carlos, que lo estrechó en un abrazo familiar no bien pisó el palacio real de El Pardo, le ofreció un rotundo respaldo político y toda la pompa de una visita oficial, que lo reconfortaron.

Y también recogió un mayoritario elogio entre los más de 100 empresarios que lo acompañan por las medidas de aliento a la inversión lanzadas anteayer por el ministro de Economía, José Luis Machinea.

Sólo hubo un pequeño incidente en la Real Academia de la Lengua, donde hizo un discurso académico, con una integrante de la agrupación Hijos, pero que no alcanzó a empañar la jornada.

"He llegado muy contento y con mucha ilusión. Venimos a ratificar la amistad y a captar nuevas inversiones para la Argentina. Como dice el rey, poner más imaginación para mejores relaciones", dijo De la Rúa en un breve contacto con la prensa.

Anunció ayer, en la Academia de la Lengua, "el gran interés de la Argentina por ser sede del tercer congreso de la lengua española", tras el primero realizado en Zacatecas (México) y el segundo que se realizará próximamente en Valladolid".

Hoy será recibido por el presidente del gobierno, José María Aznar, y tendrá reuniones clave con los presidentes de Telefónica, Repsol YPF, Endesa y los bancos BBVA y Santander Central Hispano, cinco de las compañías más grandes de España y las que más invirtieron en la Argentina en la década del 90.

El Presidente, a quien se vio muy cómodo y distendido, llegó al mediodía al Palacio de El Pardo, a 15 kilómetros de Madrid, junto con su esposa, Inés Pertiné, y la comitiva oficial. Fue recibido por el rey y la reina Sofía, quienes escucharon los himnos de ambos países con una salva de cañonazos de fondo, y pasaron revista a las tropas formadas en los jardines del palacio, bajo un fuerte sol.

De la Rúa y su esposa llegaron a bordo del Rolls Royce que utilizó Francisco Franco y que es el automóvil en el que se trasladan por la ciudad los presidentes huéspedes de los monarcas.

A la ceremonia asistió el presidente del gobierno español, José María Aznar, y parte de su gabinete de ministros y las presidentas del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, y del Senado, Esperanza Aguirre. Por el lado argentino participaron el canciller, Adalberto Rodríguez Giavarini; el ministro de Educación, Hugo Juri; los gobernadores de Chaco, Angel Rozas; de Neuquén, Jorge Sobisch, y de La Pampa, Rubén Marín; los diputados Rafael Pascual, Jesús Rodríguez y Darío Alessandro; el senador Leopoldo Moreau y el embajador Ricardo Laferriére.

Tras la ceremonia, los monarcas españoles agasajaron con un almuerzo privado al Presidente y a la primera dama en el Palacio de la Zarzuela.

De la Rúa eligió un ambiente familiar para dar por superada la crisis política que sacudió a su gobierno en las últimas semanas y para hacer un llamado para "romper con los factores de la incertidumbre y el escepticismo". Lo hizo en una reunión informal con un centenar de empresarios argentinos reunidos en el Hotel Palace, en la zona de las Cortes.

"No es un salto al vacío"

En tono animado y distendido, el mandatario dijo estar convencido de que con las nuevas medidas anunciadas en Buenos Aires "se reafirmó la estabilidad". E inmediatamente miró hacia adelante: "Estas decisiones que hemos adoptado redundarán en una mayor dinamización de la economía", vaticinó el Presidente, al tiempo que confió en que ese escenario "repercutirá en un clima de mayor optimismo, que hace falta".

De la Rúa sostuvo que las medidas de reducción impositiva que se adoptaron para atraer inversiones "no son un salto al vacío", porque el Gobierno está comprometido con la estabilidad y la solvencia fiscal.

Enrique Pescarmona, al abrir el intercambio de opiniones, dio un fuerte respaldo al Presidente y al ministro de Economía, José Luis Machinea, por las nuevas medidas económicas. En el mismo sentido se pronunció el presidente de la CGE, Jorge Vivas. "La banca confía en el Gobierno y en su economía", apuntó el presidente honorario de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), Julio Gómez.

Pero también hubo reclamos. Corrió por cuenta del titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Enrique Crotto, que demandó una política más enérgica contra los subsidios con que Europa protege su producción de granos y alimentos.

Antes de caer la tarde, De la Rúa hizo un discurso en la Real Academia de la Lengua, "el templo de las letras", como calificó al lugar, donde agradeció "el arrollador empuje del idioma de Castilla" en América latina. "El respeto por la vida humana y el libre albedrío está expresado en la lengua humana y sigue siendo nuestra matriz moral", dijo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.