Vinculan con RAM a la organización mapuche en la que actuaba el joven muerto en Mascardi

Según el Gobierno, también hay nexoscon la CAM, que opera en la patagonia chilena
Loreley Gaffoglio
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10 de diciembre de 2017  

Para el gobierno nacional existen probados vínculos entre la comunidad Lafken Winkul Mapu, que ocupa el predio de Parques Nacionales en Villa Mascardi, con RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). Y esos vasos comunicantes podrían extenderse al otro lado de la cordillera.

María Nahuel, tía del joven mapuche que murió en Villa Mascardi
María Nahuel, tía del joven mapuche que murió en Villa Mascardi Fuente: LA NACION - Crédito: Emiliano La Salvia

Según fuentes oficiales, los lazos acreditados llegan hasta el núcleo duro del Pu Lof de Resistencia en Cushamen, donde se ahogó Santiago Maldonado, y se materializan a través de weichafes (guerreros) que operan en ambas comunidades y que fueron identificados en el terreno y a través de escuchas telefónicas ordenadas por la justicia federal en Bariloche.

Según pudo saber LA NACION, esas llamadas interceptadas en tiempo real desnudaron las instrucciones impartidas por Facundo Jones Huala desde la cárcel de Esquel y los consejos de resistencia para el movimiento de recuperación territorial del Puel Mapu, por parte de la werken de la comunidad de Leleque, Soraya Guitart.

El contenido de esas conversaciones, con esos y otros líderes, está siendo analizado por el juez Gustavo Villanueva junto a cuatro expertos en terrorismo de la Policía Federal. Pero el eje de la investigación trasciende el ámbito patagónico local. También la presencia o no de armas de fuego, que estarían acreditadas según el Gobierno y de acuerdo con lo que denunció el Grupo Albatros, luego de balear a Rafael Nahuel. El núcleo de las tareas investigativas, sin embargo, le apunta a la presunta operatoria expansiva de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM).

Es a esa organización radicalizada que el Gobierno vincula con los líderes de la toma en Villa Mascardi: el matrimonio de María Isabel Nahuel (49) y José Cristián Colhuan (54). Años atrás, la pareja fundó la comunidad Nahuel-Colhuan, tras ocupar una plaza pública en el barrio Virgen Misionera, en Bariloche. Allí construyeron tres rucas y un espacio sagrado para ceremonias y rituales aborígenes.

"Son extremadamente violentos y todo el vecindario les teme. A mi padre le incendiaron la casa el año pasado, lo amenazaron de muerte, lo apedrearon y golpearon, y de las 14 denuncias que radicó ninguna fue investigada en la justicia provincial", contó a LA NACION el barilochense Reynaldo Cárdenas. El hombre trabaja en una estación de servicio próxima al predio tomado y pudo identificar, según dijo, al grupo familiar ampliado que usurpa el predio contiguo. "Uno de sus hijos mellizos, José Cristián Colhuan, de 29 años, es el más violento de todos y su pareja, Yessica Fernanda Bonnefoi (una de las seis mujeres detenidas durante el desalojo del 23 de noviembre pasado), no se queda atrás", afirmó Cárdenas.

"Lo más extraño de todo es que años atrás ellos no eran mapuches. De un día para el otro, luego de viajes a Temuco empezaron a hacer ceremonias y rituales en el barrio y a meter miedo a todos los vecinos", dijo sobre los Nahuel-Colhuan, que bautizaron así su lof urbano en el barrio periférico de Virgen Misionera.

El Gobierno no sólo los vincula con la CAM; también con los incendios, reivindicados por RAM, a los refugios Neumeyer y Jakob, seguidos por ocupaciones en terrenos aledaños, junto a una serie de ataques a la catedral local, a los monumentos de Roca y del perito Moreno y al consulado chileno. En el caso del Neumeyer, ocurrido en 2014, el juez federal Leónidas Moldes -hoy miembro del Consejo de la Magistratura- allanó su vivienda, pero la Justicia no obtuvo elementos para probar su participación. Sí, en cambio, una declaración por demás elocuente: "Nosotros, los mapuches, estamos en guerra contra el huinca", le espetó Nahuel al magistrado.

"Somos mapuches pobres, sin armas, luchamos por lo que nos pertenece por derecho ancestral y tenemos que soportar que las fuerzas represivas del Estado nos maten como moscas, como mataron a mi sobrino Rafael Nahuel", dijo María Nahuel a LA NACION al negar toda vinculación con grupos radicalizados.

Sin embargo, fuentes judiciales en Chubut vinculan a uno de los miembros de la toma en Mascardi con los primeros atentados de RAM a fines de 2014 y comienzos de 2015. Se trata de uno de los heridos en un brazo durante el desalojo en Mascardi, identificado como Coña Fabián Gonzalo, de 29 años.

Las fuentes que investigaron los primeros ataques y la génesis de RAM se remontan a las pesquisas previas al primer juicio de extradición de Facundo Jones Huala, declarado nulo en 2015, para explicar esas vinculaciones.

"El testigo mapuche Gonzalo Cabrera, que fue quien brindó la ubicación que permitió el arresto de Jones Huala, había declarado que fue en su casa donde se orquestaron los primeros atentados de RAM. En esas reuniones preparatorias, Cabrera mencionó que además de Jones Huala, estaban Coña Gonzalo, Luis Cayutur y un tal Lautaro, de Comodoro Rivadavia, quienes discutían sobre qué objetivos golpear", afirmaron las fuentes.

Las golpizas a Cabrera, en la comisaría de Gualjaina, en Chubut, impusieron la nulidad de todo el proceso y es por eso que Facundo Jones Huala enfrenta ahora un segundo juicio de extradición, a cargo del mismo magistrado que investiga la usurpación en Mascardi y la muerte de Rafael Nahuel.

El juez Gustavo Villanueva, en tanto, no sólo investiga ese cúmulo de hechos y conexiones. También sustancia una tercera causa por lesiones y resistencia a la autoridad. La denuncia la radicó la agente María Florencia Pérez, miembro de la Policía Federal, por las trompadas y arañazos que le propinó Yessica Fernanda Bonnefoi, nuera de María Nahuel, al ser detenida durante el desalojo por las fuerzas de seguridad.

Las otras tres policías heridas, con laceraciones y diversos traumatismos por pedradas -Elías Paredes, Yamila García y Natalia Romero-, no presentaron cargos.

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