Vuelven a negociar la reforma laboral

El Gobierno acordaría modificaciones menores que serían aceptadas por el Senado; acusación de Moyano
El Gobierno acordaría modificaciones menores que serían aceptadas por el Senado; acusación de Moyano
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30 de marzo de 2000  

Los senadores justicialistas parecen haber dejado de lado su amenaza de rechazar el proyecto de reforma laboral y buscan ahora acordar algunas modificaciones con sus pares del oficialismo, en medio de duras acusaciones del titular de la CGT disidente, Hugo Moyano, contra funcionarios gubernamentales, por intento de soborno.

En el primer encuentro, realizado ayer, no surgieron definiciones, aunque todo indica que los legisladores oficialistas no parecen ahora dispuestos a cargar con el costo político que significaría trabar una iniciativa considerada imprescindible por el Gobierno para generar empleos. En los últimos días, el oficialismo lanzó un spot publicitario contra los opositores a la reforma laboral.

Por su parte, Moyano relató en la Comisión de Trabajo del Senado que el ministro Alberto Flamarique se jactó de "tener la Banelco" para lograr el voto de los legisladores del PJ, y acusó al funcionario del Ministerio del Interior Walter Ceballos de haberle ofrecido dinero para la obra social de su gremio (camioneros), a cambio de que dejara sin efecto el paro con movilización del mes último.

Los senadores justicialistas parecen haber dejado de lado su amenaza de rechazar el proyecto de reforma laboral y buscan ahora acordar algunas modificaciones con sus pares del oficialismo, en medio de duras acusaciones del titular de la CGT disidente, Hugo Moyano, contra funcionarios gubernamentales, por intento de soborno.

En el primer encuentro, realizado ayer, no surgieron definiciones, aunque todo indica que los legisladores oficialistas no parecen ahora dispuestos a cargar con el costo político que significaría trabar una iniciativa considerada imprescindible por el Gobierno para generar empleos. En los últimos días, el oficialismo lanzó un spot publicitario contra los opositores a la reforma laboral.

Por su parte, Moyano relató en la Comisión de Trabajo del Senado que el ministro Alberto Flamarique se jactó de "tener la Banelco" para lograr el voto de los legisladores del PJ, y acusó al funcionario del Ministerio del Interior Walter Ceballos de haberle ofrecido dinero para la obra social de su gremio (camioneros), a cambio de que dejara sin efecto el paro con movilización del mes último.

El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) rebelde, Hugo Moyano (camioneros), acusó ayer al ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, y a un secretario de Estado del Gobierno de ofrecer prebendas y dinero a los senadores del PJ y a los gremialistas a cambio de la aprobación en el Congreso del proyecto de reforma laboral del presidente Fernando de la Rúa.

Moyano, acompañado por el ala disidente del sindicalismo, también pidió a los senadores el rechazo de la iniciativa oficial. Y dijo que ésta es una exigencia "descarada" del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El dirigente combativo asistió a la reunión de la Comisión de Trabajo en el Senado para explicar su oposición a la reforma laboral.

En esas deliberaciones, Moyano afirmó que Flamarique había manifestado delante de él y de otros dirigentes sindicales la siguiente aseveración: "Para los senadores tenemos la Banelco". El contexto de esa frase, aseguró Moyano, daba a entender que el Gobierno tenía un confuso instrumento (como una tarjeta con la que se extrae dinero de cajeros automáticos) para convencer a los senadores del PJ de aprobar la ley laboral.

Esta acusación, que adelantó La Nación el mes último, fue rechazada de plano por el ministro de Trabajo. "Eso es mentira", dijo Flamarique en forma escueta a La Nación .

Los senadores de la Alianza que presenciaron la denuncia de Moyano, habían acordado guardar silencio para no prestarse al escándalo.

La reforma laboral fue aprobada con media sanción por la Cámara de Diputados hace un mes, pero permanece trabada en el Senado. El Gobierno intentó acelerar la sanción en la Cámara alta de su proyecto con una ofensiva publicitaria, en la que responsabilizó a los legisladores del PJ y a la CGT de obstaculizar el debate por "intereses personales".

En rigor, previo a la sanción del proyecto en Diputados, el presidente Fernando de la Rúa pactó con la CGT de Rodolfo Daer el apoyo sindical a la reforma, a cambio de la concesión de los aportes en dinero que los trabajadores hacen a las "cajas" de los sindicatos. Este financiamiento resultaba de prioritario interés para los gremialistas dialoguistas como Daer, Armando Cavalieri (mercantil) y Luis Barrionuevo (gastronómico), entre otros denominados "gordos".

Sin embargo, el proyecto laboral siempre fue resistido por Moyano. Los diputados del PJ hicieron caso omiso al acuerdo sellado en el Salón Blanco de la Casa Rosada y rechazaron la iniciativa, aprobada por la Alianza y otros bloques minoritarios. Los senadores del PJ ahora cuestionan el proyecto porque aseguran que promueve la rebaja de salarios y empeora las condiciones de trabajo.

Ceballos

El gremialista, además, afirmó que el secretario de Provincias del Ministerio del Interior, Walter Ceballos, había ofrecido dinero para la obra social del gremio de los choferes de camiones, a cambio de que Moyano levantara el paro del mes último, en el cual los sindicalistas rebeldes movilizaron 20.000 personas a la Plaza de Mayo; Moyano no aceptó ninguna de las ofertas.

"No creo que haya sido un soborno, me querían hacer una cama (sic) porque, si yo aceptaba, al otro día salía en la primera plana de los diarios", reveló el sindicalista.

Ceballos, por su parte, adelantó que hoy intimará a Moyano a que ratifique o rectifique sus dichos en 48 horas. Si no lo hace, el funcionario querellará a Moyano por calumnias.

Los sindicalistas afirmaron que el proyecto "producirá la caída de los convenios colectivos de trabajo y una rebaja de los salarios".

El presidente provisional del Senado, José Genoud (UCR-Mendoza), les retrucó que estaban "queriendo obstruir a un gobierno que ha ganado las elecciones".

"¿Nosotros estamos poniendo palos en la rueda? Ustedes se olvidan de que coincidíamos en rechazar la flexibilización. Nos cansamos de subir a muchos de ustedes a los palcos para que la gente los vea en las protestas", desafió Moyano. Luego de este cruce verbal, Genoud se retiró.

Los senadores del PJ comenzaron las negociaciones con la Alianza para intentar cambiar el proyecto. Los radicales Genoud, el jefe del bloque de la Alianza, Raúl Galván (La Rioja), y Mario Losada (Misiones) se reunieron ayer con un grupo de peronistas encabezados por el jefe del bloque, Augusto Alasino (PJ-Entre Ríos).

La pulseada está centrada en dos cuestiones: si la Alianza facilita la votación de la iniciativa modificada con los dos tercios, y en cuál es el margen para alterar el espíritu de la ley.

Alasino explicó a La Nación que el PJ propuso mantener la supremacía de los convenios de ámbito mayor sólo para las cuestiones salariales.

Para la Alianza, no existe posibilidad de alterar el "corazón" del proyecto, la descentralización de los convenios colectivos de trabajo.

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